El ataque de sinceridad que ha revolucionado la izquierda mallorquina
Las críticas de un diputado de Més a su partido han generado polémica
PalmaRelajado, en un pódcast sin aparente impacto mediático, Ferran Rosa, diputado de Més per Mallorca, tuvo la semana pasada un ataque de sinceridad que ha revolucionado la izquierda mallorquina. Las críticas le han llovido por haber dicho que las izquierdas no hicieron lo suficiente para frenar el crecimiento turístico durante el Pacte de Progrés y que, por ello, "habrían debido perder las elecciones de 2019".El formato relajado del pódcast L’hora de la sesta, el hecho de que se encontraba entre amigos –los politólogos Julián Claramunt y Pau Torres– y que no esperaba que tuviera muchos oyentes, le hicieron bajar la guardia. Pero sus palabras han reabierto heridas en la formación.
En el pódcast, Rosa, que es miembro de la ejecutiva permanente, cargó contra la gestión de la ejecutiva y dirección del grupo parlamentario anteriores y apuntó al expresidente del Consell de Mallorca: "Liderar es hacer las cosas como toca, no como Miquel Ensenyat, que hace una autopista en Campos y va a ver cómo hacen santo a fra Juníper Serra", apuntaba recordando que no son proyectos aparentemente compatibles con el ecologismo y el laicismo, que defienden las izquierdas. Además, consideró que "el PP es quien ha hecho mejor la lectura de por qué la izquierda perdió" las elecciones.
Las consecuencias por estos comentarios llegaron el pasado lunes, cuando el alcalde de Esporles y exportavoz de Més en el Parlament, Josep Ferrà, le dirigió una carta de nueve páginas en representación de "un grupo de militantes que sentimos con dolor el menosprecio hacia nosotros". "Con la covid-19 (...) ¿era el momento en que el pueblo de Mallorca se tenía que preocupar por el turismo? Solo a un cargo político acomodado se le puede pasar esto por la cabeza", dijo. También criticó a Rosa por haber cuestionado la acción del partido "con cierta prepotencia y relajado en un sofá, y con una ausencia de autocrítica coherente por parte de quien ocupó cargos en las consejerías del PSIB y Podemos".
Reivindica la autocrítica
El diputado recibió la carta la misma noche, pero no fue el único destinatario, sino que ya estaba en manos de buena parte de los militantes. Rosa rechazó responder a Ferrà, pero insistió en que la izquierda debe reflexionar. "Tenemos que cuestionarnos por qué, en un contexto en el que el 80% de los mallorquines están a favor de planteamientos de Més, como el decrecimiento turístico, los precios asequibles de alquiler y la reparación de la lengua, hay gente que no vota o que vota a otros partidos", dijo.
En conversación con el ARA, Claramunt, que es asesor de Barcelona en Comú, cree que el ambiente distendido de la entrevista contribuyó a abrir la caja de los truenos. "Como asesor, me dedico a hacer argumentario, y para un medio tradicional normalmente te sientas y preparas el mensaje; en cambio, en este caso el entrevistado estaba poco prevenido", comenta. Aun así, aplaude el acto de transparencia improvisado, porque ha destapado "un debate pendiente en toda la izquierda, incluidos los movimientos sociales".
"Si yo no me dedicara a la política y leyera estas declaraciones, pensaría que este tío es genial, sincero, y no es un impostor", considera una fuente del partido. También una parte de los militantes y excargos del partido lo han aplaudido. Con todo, puertas adentro hay una gran controversia. "Es desleal", lamenta esta fuente: "Opera en clave individual, no colectiva". Ve un paralelismo con la comunicación del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián: "En Instagram, la gente piensa que es un campeón, pero entre sus compañeros no tiene buena fama". "Hay que saber rascar y ver a qué juego juega cada uno", añade. Varias personas se han quejado a la dirección, entre ellas excargos de los anteriores gobiernos. El coordinador general, Lluís Apesteguia, ha declinado hacer declaraciones al respecto.