La Audiencia Nacional aplica la amnistía a los doce CDR de la operación Judas
El TJUE sentenció hace tres meses que la amnistía no entraba en contradicción con el derecho europeo
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MadridLa lista de personas pendientes de la amnistía continúa reduciéndose con cuentagotas. El último en dar el paso ha sido la Audiencia Nacional, que llevaba tres meses arrastrando los pies para no aplicar la ley a los doce CDR de la operación Judas acusados de terrorismo. Tras la aprobación de la norma, el tribunal decidió preguntar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) si amnistiar a los CDR chocaba contra el derecho europeo. Fue una manera de boicotear y retrasar la aplicación de la amnistía. La sentencia de Luxemburgo tardó dos años en llegar, pero se emitió en julio avalando por completo la ley. Desde entonces, la Audiencia Nacional tenía vía libre para mover ficha, pero ha necesitado tres meses más para hacer efectivo el perdón. Ha enterrado la causa 28 meses después de que la ley entrara en vigor. “Se debe entender que deben incluirse los hechos que son objeto de este procedimiento”, concluye el auto, de cuatro páginas.
La resolución alude al redactado literal de la amnistía, que encaja dentro del perímetro de la ley los casos investigados por terrorismo que no supongan “graves violaciones intencionadas de los derechos humanos”. También se remite a la sentencia del TJUE, que estableció que esto no compromete ni la seguridad jurídica, ni la igualdad de trato, ni la no discriminación. Las acusaciones populares –integradas por Vox, la Asociación de Víctimas del Terrorismo y dos asociaciones de la Guardia Civil– presentarán un recurso de apelación contra la decisión, según ha podido saber el ARA. Tienen diez días para hacerlo y después aún podrían ir al Tribunal Supremo para revertir la amnistía.
“La victoria es de todas las que habéis luchado y seguís firmes en el combate”, ha celebrado poco después Alerta Solidaria, que defendía a los doce CDR. Carles Puigdemont, que continúa esperando que Pablo Llarena concluya el sumario antes de que Manuel Marchena le pueda amnistiar definitivamente, ha celebrado una “gran noticia” sobre un caso “tan sensible y tan malintencionado”, pero ha lamentado que la decisión llega después de un “sufrimiento injusto”, de un “linchamiento mediático obsceno” y de una “vulneración flagrante de derechos fundamentales”.