¿Qué busca Santiago Abascal en Cataluña?
El líder de la extrema derecha española ve el Principado como uno de los territorios donde más puede crecer en simbiosis con Alianza Catalana
BarcelonaEl líder de Vox, Santiago Abascal, ha decidido empezar en Cataluña la precampaña electoral para los comicios españoles. No venía desde las elecciones catalanas de 2024, pero el escenario político empieza a estar lo suficientemente maduro para pensar que pronto Pedro Sánchez pulsará el botón electoral. Este jueves pasó por Lérida y el viernes tocan Tarragona y Barcelona. "Abascal empieza la precampaña en Cataluña por la importancia que tiene y sobre todo porque es uno de los lugares donde más se puede crecer junto con Ceuta, Murcia y Valencia". Así defienden fuentes de Vox consultadas por el ARA esta elección estratégica, y argumentan que entre los factores del auge está el apoyo captado de áreas tradicionalmente socialistas y el voto dual con Aliança Catalana, que, apuntan, les beneficia significativamente en las elecciones generales.
Abascal tiene muy clara la hoja de ruta, que implica reproducir en toda España la estrategia que se ha aplicado los últimos años en Cataluña, con la cual han podido penetrar en barrios obreros a partir del discurso antiinmigración. Según la formación de derecha radical, "Cataluña ha sido la avanzada de las consecuencias de las políticas migratorias de los últimos años" y permite ver la necesidad de "revertir con políticas" el rumbo en todo el Estado. Por eso, hacen énfasis en la prioridad nacional en las ayudas públicas –la piedra angular de las legislaturas en las comunidades autónomas– y la reemigración, un concepto acuñado por la extrema derecha internacional y que hace referencia a las deportaciones masivas que, en el caso de Vox, ciñen a los delincuentes y a aquellos que "no se adaptan" a las leyes, costumbres y "manera de vivir" españoles.
No es anecdótico que Abascal aterrice en Lérida solo dos días después de la manifestación organizada por el partido en contra de la inmigración "masiva" y la "islamización", ni que venga a la capital catalana cuando se inicia la campaña del "cinturón verde" –un juego de palabras con el cinturón rojo socialista– en todo el Principado, haciendo microactos a favor de las deportaciones masivas, la prioridad nacional y la desregulación –el toque empresarial–. Según fuentes de Vox, la línea estratégica del "cinturón verde" es impulsar en toda España la caza del voto socialista y abstencionista con el mismo estilo obrerista antiinmigración, que en Madrid representa de lleno el portavoz adjunto en el Congreso, Carlos Hernández Quero. El diagnóstico es que "el hartazgo resta al PSOE y suma a Vox". El mensaje pretende poner el foco en los barrios humildes apuntando que el dinero que va a parar a los extranjeros no va a los españoles.
La ayuda de Orriols
También siguen de cerca el fenómeno de Aliança Catalana, que desde el principio creían que les sería favorable. En la sede de la calle Bambú de Madrid hace tiempo que tienen las conclusiones claras: "En Cataluña hay quienes votarán a Aliança en las autonómicas y a Vox en las generales. Sílvia Orriols está con el monotema y nosotros también: civilización o barbarie", afirman. Con el objetivo de "hacer limpieza", son conscientes de que ni Aliança habla de independencia ni ellos se centran en el Procés porque ahora la lucha es otra. A su parecer, "Aliança amplifica el discurso de Vox" y eso les "hará crecer", por mucho que tengan impacto en las elecciones catalanas. Incluso aceptan que Aliança les restará votos en el Parlamento, pero, en cambio, se los dará en las elecciones generales, a las cuales el partido de Sílvia Orriols rechaza presentarse: "El voto dual tiene mucho margen de crecimiento".
En las últimas encuestas en Cataluña, como el CEO, la fuga de voto de Vox al partido de Orriols llega a uno de cada cinco apoyos. Sea como sea, en las elecciones españolas el 21,8% de los votantes de Orriols optarían por Abascal, hecho que permite entender la proyección de 6-7 diputados de Vox en el Congreso que estima el CEO, el triple de los dos actuales. Así pues, Aliança y Vox en cierta manera se retroalimentan.
El objetivo de la dirección de Abascal es transmitir a los ciudadanos que deben tener "suficiente fuerza" para hacer el gran cambio que pretenden sobre todo en materia migratoria y el objetivo es duplicar diputados en Cataluña, a pesar de que ven "posible" triplicarlos. Y lo que quiere hacer Vox es tomar los ejemplos del "trabajo hecho" en los gobiernos autonómicos; allí se empiezan a aplicar los ejes básicos como la prioridad nacional, que es su particular ventana de Overton de una lucha de gran alcance.
Lérida, Tarragona y Barcelona en dos días, pero el aterrizaje de Abascal todavía tendrá un episodio futuro en esta precampaña porque ha dejado reservada la ciudad de Gerona.