Extrema derecha

La competición de Ayuso y Abascal por ser el 'Donald Trump' español

La presidenta madrileña hace gestos simbólicos en favor de los EUA en plena guerra de Irán

Ninot de las fallas de Valencia de 2026 que representa Isabel Díaz Ayuso y Santiago Abascal
21/03/2026
4 min

MadridIsabel Díaz Ayuso y Santiago Abascal sentados en una potente motocicleta pintada con la bandera de España. No es una imagen real –tampoco IA– sino un ninot de las Fallas expuesto esta semana en Valencia. Si bien no hay una alianza entre ellos en la vida real –más bien una disputa por el mismo espacio electoral en Madrid–, sus discursos radicales y las simpatías que comparten la presidenta madrileña y el líder de Vox en el ámbito internacional hacen que la visión de este tándem no chirríe especialmente a los espectadores de los monumentos falleros. Los vínculos de Abascal con los líderes mundiales de la extrema derecha son oficiales y orgánicos –a través de las alianzas en la Eurocámara o con fundaciones de este espacio ideológico–, mientras que Ayuso los tiene desde una perspectiva más simbólica. Es lo que pasa con Donald Trump.

El presidente de los Estados Unidos –aún más protagonista en las Fallas que Ayuso y Abascal– es un referente para ambos y, en cierta manera, compiten por representar el trumpismo en el Estado por mucho que se haya convertido en una figura controvertida. En plena guerra en Irán y mientras Pedro Sánchez se enfrentaba abiertamente al líder republicano por la acción bélica, la presidenta madrileña emprendió un viaje oficial a EE. UU. Tres días en Nueva York para reunirse con representantes de cerca de un centenar de compañías, fondos de inversión y start-ups estadounidenses en lo que fue el sexto viaje oficial de Ayuso a Estados Unidos en cinco años. Si bien desde la Comunidad de Madrid desvincularon la coincidencia con el momento de tensión diplomática –hacía “meses” que lo preparaban, dijeron–, lejos de rehuir la asociación con Trump, Ayuso ha avalado públicamente sus iniciativas tanto en Irán como en Venezuela y Gaza.

Este posicionamiento le ha generado numerosos enfrentamientos con la oposición madrileña y con el gobierno español –con quien se busca contrastar– así como fricciones internas con otros sectores más moderados del PP. En la última sesión de control a la Asamblea autonómica, Más Madrid la acusó de ser "sumisa" a los "Estados Unidos e Israel, a quienes defiende más que a España, y a los propietarios del dinero". La formación a la izquierda del PSOE ha reclamado por escrito información sobre el viaje que, además de estos encuentros, incluyó en la agenda asistir a una entrega de premios del diario judío The Algemeiner. Ayuso, abiertamente sionista, ha sido incluida en su ranking anual de las 100 personas más influyentes en la defensa de Israel. Este 2026 comparte lista con Trump, Benjamin Netanyahu, Javier Milei y Giorgia Meloni.

En cambio, Abascal, que también presume de amistad con los mandatarios ultras de EE. UU., Israel, Argentina e Italia, no ha estado incluido. No es el único espacio del entorno trumpista que la presidenta madrileña ha ocupado en detrimento del líder de Vox. Un mes antes del viaje a EE. UU., la líder del PP de Madrid participó telemáticamente en un encuentro de la comunidad latina en la residencia privada de Trump en Mar-a-Lago, Florida. Ayuso es, en palabras del catedrático de ciencia política en la Universidad Carlos III de Madrid Ignacio Sánchez-Cuenca, "la discípula más aventajada del trumpismo en España". Sánchez-Cuenca ya le dio este título en mayo de 2020, más de un año antes del primer viaje de Ayuso a EE. UU. como presidenta de Madrid. "Se ha confirmado sobradamente estos años", concluye en una conversación con el ARA.

"Tiene el lenguaje más extremo y polarizador de la política española. Muy por encima de Vox. Como Trump, está constantemente descalificando a sus rivales políticos de forma desacomplejada", reflexiona Sánchez-Cuenca, si bien puntualiza que, más allá de las formas y el mensaje político, en las "conexiones orgánicas claramente Abascal es el socio privilegiado" del presidente de EE. UU. El líder de Vox se ha reunido con él, asistió a su toma de posesión y hace un año recibió el apoyo de Trump en el foro conservador CPAC –Abascal intervino y el líder norteamericano lo mencionó desde el escenario–. No estaba la líder del PP, que como partido tiene otras alianzas internacionales, si bien Sánchez-Cuenca se pregunta "qué pasaría si llegara Ayuso a la presidencia del PP [estatal]".

El riesgo para la imagen

A pesar de estos vínculos, Ayuso se queda "a medias" y es "admiradora de Trump sin llegar hasta el final", remarca Sánchez-Cuenca. Muestra de ello es que la presidenta madrileña anunciara que dará la medalla internacional de la Comunidad de Madrid a EE. UU. y que la región celebrará un homenaje especial el 4 de julio con motivo del 250 aniversario de la independencia del país, pero que, ante las acusaciones de trumpismo, remarcara que la otorgaba a una "nación", la gobiernen "republicanos o demócratas". Más allá de los problemas internos que generaría al PP, se puede explicar por el hecho de que Trump es impopular en España y la guerra de Irán, según el último CIS, genera el rechazo de siete de cada diez españoles. Aunque, en grado más bajo, también genera reticencias entre el electorado de derechas. De hecho, Abascal lleva meses esforzándose por hacer equilibrios entre esta alianza y elementos centrales para su espacio político, como es la defensa de la soberanía española cuestionada reiteradamente por decisiones de Trump.

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