¿Qué pasa si nadie de la lista del PSC quiere ser concejal en Ripoll?
La ley electoral establece qué hay que hacer en este supuesto
BarcelonaLos dos concejales del PSC de Ripoll que permitieron a Silvia Orriols aprobar los presupuestos, gracias a su abstención, dimitían el lunes entre reproches y con una advertencia clara al partido. "Queremos hacer constar que la agrupación local no comparte en ningún caso esta decisión; es más, está en absoluto desacuerdo. No hay ningún miembro de la lista que haya mostrado predisposición a coger el relevo de nuestros concejales. Se trata de una decisión adoptada de manera unilateral por la dirección nacional del PSC", señalaban en un comunicado conjunto Enric Pérez y Anna Belén Avilés. Dicho de forma clara, los dos ediles advertían que nadie de la candidatura les cogería el relevo.
Si es así y ninguno de los otros quince miembros de la lista socialista acepta entrar como concejal, ¿qué pasará? ¿El pleno municipal se reduciría a 15 representantes de los 17 que tiene actualmente? ¿Los otros partidos se repartirían las dos vacantes? Nada más lejos de la realidad. La ley electoral (Loreg) contempla este supuesto, que no deja de ser excepcional. Concretamente queda regulado en el artículo 182. En el primer punto se detalla que en el caso de fallecimiento, incapacidad o renuncia de un concejal, el escaño se atribuye al candidato o, en su caso, al suplente de la misma lista a quien corresponda, atendiendo su orden de colocación. No es el caso, supuestamente, de Ripoll.
El segundo punto de este artículo sí que contempla lo que puede acabar pasando en Ripoll. Si nadie acepta el acta, cualquier ciudadano podría acabar siendo concejal. Así, la Loreg determina que "en caso de que no queden posibles candidatos o suplentes a nombrar, las vacantes serán cubiertas por cualquier ciudadano mayor de edad que no esté sometido a causa de inelegibilidad". "Estos suplentes", establece la ley electoral, "serán designados por el partido, coalición, federación o agrupación de electores" que se ha quedado sin representantes. Es decir, por el PSC.
La dirección socialista ya ha dado el primer paso disolviendo la agrupación local y creando una junta gestora, que deberá encargarse de encontrar a las personas que ocupen estas vacantes en caso de necesitarlas. Si lo consigue, el PSC deberá comunicar a la Junta Electoral correspondiente quiénes serán sus concejales para que les otorguen la credencial. En este caso, la ley deja claro que no podrán ser designadas aquellas personas que habiendo sido candidatos o suplentes en la lista hayan renunciado al cargo anteriormente. Es decir, si alguien renuncia ahora, después no podrá dar marcha atrás.