Feijóo pide que Juan Carlos I vuelva a España después de la desclasificación del 23-F
El líder del PP sostiene que es necesario "reconciliar a los españoles con quien detuvo el golpe de Estado"
MadridLa desclasificación de los documentos del 23-F apuntala la versión oficial y refirma que fue el rey emérito quien frenó el golpe de Estado. Y es este relato el que ha llevado al PP a salir en defensa de Juan Carlos I justo al día siguiente de hacerse pública esta documentación. "Creo que sería deseable que el rey emérito volviera a España", ha afirmado Alberto Núñez Feijóo en un mensaje en X. Según el líder popular, la información conocida este miércoles debe suponer una "reconciliación" de los españoles "con quien paró el golpe de Estado". "Él mismo ha reconocido errores innegables en su trayectoria, pero quien contribuyó a sostener nuestra democracia y nuestras libertades en un momento clave debería pasar la última etapa de su vida con dignidad y en su país", ha argumentado Feijóo.
El papel de Juan Carlos I en el 23-F ha estado desde 1981 bajo una sombra de duda. Una de las incógnitas que generaba la desclasificación era si en las 153 unidades documentales, hasta ahora secretas, de los ministerios de Defensa, Interior y Exteriores se encontraría algún indicio contra el exmonarca. ¿Sabía que se preparaba un golpe de Estado? ¿Lo promovió o avaló? ¿Por qué tardó horas en salir públicamente a censurarlo? ¿Qué relación tuvo con los golpistas antes y durante el 23-F? La documentación publicada, que todavía deja interrogantes, no ha revelado ninguna información que confirme las sospechas que se generaron sobre el rey emérito, sino que contribuye a presentarlo como salvador de la patria.
Hace cinco años y medio que Juan Carlos I se trasladó a Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) perseguido por los escándalos de presunta corrupción sobre su fortuna y su trayectoria personal. Desde entonces, el rey emérito ha hecho visitas puntuales a España, pero ha estado apartado de la actividad institucional de la Casa Real. Fue sonada su ausencia, en noviembre del año pasado, en los actos de conmemoración del 50º aniversario de la muerte de Franco y de la reinstauración de la monarquía. Durante todo este tiempo, Felipe VI se ha distanciado de él para evitar que la mala imagen de su padre le arrastrara a él y a sus hijas. Ahora bien, aunque el actual monarca evite coincidir públicamente con él, Felipe VI sí que aprovechó la efeméride para alabar el papel de su padre en la instauración de la democracia. "La firme voluntad de la Corona contribuyó decisivamente", dijo el monarca.
La desclasificación ha apuntalado este relato, el oficial sobre la Transición, que ahora ha llevado a Feijóo a abrir el debate sobre el posible regreso de Juan Carlos I. Fuentes de la Moncloa consultadas por el ARA pasan la pelota a la Casa Real. "El rey emérito puede volver cuando quiera. Nadie le ha negado la entrada a España. Depende de él volver. Es un asunto que compite a la Casa Real, no al gobierno ni al líder de la oposición", afirman desde el gobierno español, que también aprovecha para reprochar a Feijóo que tildara de "cortina de humo" la decisión de desclasificar la documentación. "Celebramos que ahora lo encuentre útil y revelador", ironizan. En cuanto a Sumar, la parte minoritaria de la coalición ha opinado que "no es relevante" lo que haga Juan Carlos I, sino que lo es reformar la ley franquista de secretos oficiales.
Ressentiment de l'emèrit
En las memorias que publicó hace pocos meses bajo el título de Reconciliación, el rey emérito expresa la voluntad de volver a España para pasar sus últimos días. Juan Carlos I reivindica en ellas su rol como garante de la democracia después de la dictadura franquista y carga contra el gobierno español. El exmonarca expresa resentimiento hacia el ejecutivo de Pedro Sánchez, a quien culpa de su distanciamiento con su hijo y del ostracismo que sufre. En el libro, el emérito acusa al gobierno español de debilitar la democracia cada vez que supuestamente ha criticado la figura del rey. "Cuando el gobierno actual desacredita mi persona, debilita nuestra Constitución, pone en duda los avances de la transición democrática y de nuestra reconciliación", afirma en él.