Política internacional

Un homenaje a la "floreta" María Corina Machado para contraprogramar el 'guateque' de Barcelona

Ayuso condecora a la líder venezolana, que se da un baño de masas en la Puerta del Sol

Isabel Díaz Ayuso y María Corina Machado, durante la entrega de la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid
4 min

MadridUn viandante poco informado se preguntaba a las cinco de la tarde si los centenares de venezolanos que se congregaban en la Puerta del Sol de Madrid estaban celebrando un triunfo futbolístico. Ver niños con los colores de Venezuela pintados en la cara, el mar de banderas que inundaba la plaza y el ambiente festivo que sobrevolaba la cita podían hacerlo intuir. Pero no. "Es vivir lo que siempre quisimos allí, la libertad", resume Francisco, que hace ocho años que vive en Madrid y presenta a María Corina Machado como un "baluarte de la lucha por la libertad". Para Clara, que también hace ocho años que está en España, es la "gran esperanza para conseguir un país democrático para siempre". Son dos de los miles de venezolanos que esperan a la líder de la oposición venezolana el día que ha sido distinguida por Isabel Díaz Ayuso con la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid. "Es nuestra futura presidenta, la que nos ha liberado y la que se ha llevado al dictador", le agradece Mariel, que hace 26 años que se marchó de Venezuela y ahora vive en Sevilla. "Donald Trump no es el presidente ideal, pero nos ha dado el ánimo y la esperanza de que sí que podemos salirnos", reconoce Frai, que hace tres años que vive en Valencia.

Todo esto pasa en la Puerta del Sol minutos antes de que dentro de la sede de la presidencia de la Comunidad de Madrid los efusivos abrazos sean los protagonistas del acto que ha promovido Isabel Díaz Ayuso para homenajear a la líder de la oposición venezolana. Ambas llegan en medio de aplausos auspiciados por el personal técnico. María Corina Machado luce un vestido rojo –que es patrimonio de Ayuso– y, mientras se lee el decreto que le otorga la Medalla de Oro, la presidenta madrileña se la mira de reojo con orgullo, como la madre que observa a la hija que acaba de graduarse. "Ha sonado tanto tu nombre que todavía nos cuesta creer que estés aquí", le confiesa Ayuso, que resume así la irrupción de María Corina Machado como líder: "Apareció una florecilla brillante en medio de la oscuridad". Y, claro, no puede evitar la burla a la cumbre progresista que se ha celebrado en Barcelona, que tilda de "guateque".

Isabel Díaz Ayuso y María Corina Machado en el balcón de la Puerta del Sol de Madrid
María Corina Machado, durante su discurso en la Puerta del Sol

Uno de los momentos de mayor locura es cuando Isabel Díaz Ayuso y María Corina Machado –que la presenta como una "gran amiga"– sale al balcón de la Puerta del Sol a saludar a todas las personas que las esperaban. Reciben a la líder venezolana con los honores típicos –si se cumpliera la hipótesis del viandante desinformado a las cinco de la tarde– de una estrella del Real Madrid que acaba de ganar la Champions. Y la euforia estalla con la líder venezolana: "Hoy empieza la vuelta a casa", proclama.

Ahora bien, el clímax llega poco después, cuando María Corina Machado sale a la plaza –a pie de calle– para recibir el calor de la gente. Y los quebraderos de cabeza de los equipos de seguridad y de protocolo llegan a la máxima expresión. "La verá la prensa y nosotros no", se queja una señora en primera fila. Los hay que llevan cinco horas esperando este momento. "Tenemos que facilitar que se puedan acercar", exhortan desde la organización. Y la locura se consuma.

María Corina Machado saluda a los venezolanos en la Puerta del Sol de Madrid

La nube de móviles alzados buscando la rendija para retratarla y la multitud de agentes que la rodean indican dónde está la protagonista en cada momento. Después de su paso, hay quienes celebran la foto o el contacto físico con ella como si fuera un gol y hay quienes lloran por no haberla podido ver tan de cerca como habrían querido. El personal de seguridad va de un lado a otro y el personal médico se multiplica para atender a la gente que se ha desmayado por el calor. Para evitar la metáfora futbolística, es una escena comparable a los baños de masas del papa o de los Reyes Magos de Oriente.

Después de un rato saludando tanto como ha podido, María Corina Machado, que ha empezado la tarde con una medalla al pecho y la acaba con el cuello lleno de rosarios, sube al escenario. Recuerda que cogió un Uber por primera vez hace cuatro meses, agradece el "apoyo fundamental" de Donald Trump, reclama elecciones y critica veladamente la posición de Pedro Sánchez. Para ella, es un día que recordará "toda la vida". Para Ayuso, ha sido el "día más feliz" desde que es presidenta. La líder madrileña, sin embargo, no está mientras la venezolana pronuncia el discurso en el escenario. Está de camino a Sevilla para ver la final de Copa del Rey entre el Atlético y la Real Sociedad con la ambición de que dentro de unas horas, esta vez sí, las calles de Madrid celebren un éxito futbolístico.

stats