Junts se muestra "decepcionado" por los decretos ley de vivienda...pero Pedro Sánchez es "optimista"
Los juntistas y Podemos mantienen la incógnita sobre lo que votarán; ERC anuncia el sí y el PP dice que no
MadridCon uno de los dos decretos de vivienda ya publicado en el BOE —el del escudo social con medidas como la suspensión temporal de algunos desahucios—, y el otro pendiente de hacerlo —se publicará este viernes—, los partidos políticos comienzan a mover ficha. De momento, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha confirmado que votarán a favor de los dos textos, si bien ha lamentado que sean "insuficientes". Gabriel Rufián, desde el Congreso de los Diputados, ha avisado en todo caso que mirará hasta la "última coma". Mientras que Podemos y Junts mantienen la incógnita. De hecho, es con estas dos formaciones con quienes el gobierno español tiene que hacer más malabares para satisfacer sus exigencias, muy a menudo contrapuestas.
En declaraciones en los pasillos del Congreso, Míriam Nogueras, ha hecho una primera valoración: "Estamos decepcionados y preocupados". "Los dos principales objetivos eran detener a fondos buitre y proteger a las familias. Este decreto ley no los detiene porque pueden seguir comprando", ha declarado, además de asegurar que tal y como está redactado el refuerzo del derecho a tanteo y retracto puede llevar a confusión sobre si tiene preferencia el inquilino a la hora de comprar el piso en caso de muerte del propietario o, en cambio, pasa por delante la herencia.
La líder de Junts en la cámara española cree que la regulación sobre los fondos buitre se queda corta, ya que el gobierno español veta la compra de inmuebles a todos los inversores que adquieran pisos por debajo del 70% del precio de mercado. En cambio, fuentes de Junts aseguran que su propuesta pasaba por prohibir directamente a entidades jurídicas concretas estas operaciones. "Nos lo estamos estudiando. Hay mucho en juego", ha dicho el secretario general de Junts, Jordi Turull, en una entrevista a Catalunya Ràdio. A su vez, el PNV no avanzará el sentido de su voto y dicen que no estarán en la "trinchera" sino buscando acuerdos.
Desde la Moncloa, después de reunirse con el presidente francés, Emmanuel Macron, el presidente español, Pedro Sánchez, ha restado importancia a las declaraciones de Junts y ha asegurado que es "razonablemente optimista" con el voto final de los de Míriam Nogueras. De hecho, ha considerado que el paquete legislativo de vivienda saldrá adelante porque ya no es una cuestión "ideológica" sino de "humanidad".
La posición de Podemos
Podemos, que tampoco ha concretado qué hará, ha sido crítico con el hecho de que se hayan troceado los decretos: "Han hecho trampa [...] Traigan el decreto completo como les ha pedido el Sindicato de Inquilinas", ha dicho Belarra durante el pleno de este miércoles en el Congreso, que coincide así con una de las críticas del movimiento por el derecho a la vivienda. Podemos también cree que se trata de un decreto de "mínimos", en referencia a lo que incluye el escudo social. En este sentido, este jueves por la tarde se reunirán con el Sindicato de Inquilinas para terminar de acordar su posicionamiento.
"Si no se aprueban las medidas [del decreto de vivienda], no hay escudo social hasta el 2030, no existen límites a la compra especulativa, no hay control en el alquiler de temporada o de habitaciones, ni ahorro para 1,6 millones de inquilinos", le ha contestado el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo. El gobierno español incluye todas estas medidas en el primer decreto, mientras que ha dejado en un segundo decreto los contratos indefinidos: la gran exigencia del Sindicato de Inquilinas y de las izquierdas, pero que aleja a partidos como Junts. "Es la medida más ambiciosa y así [en un segundo decreto] queda como un unicornio lila. El mismo gobierno [español] reconoce en privado que no se aprobará", ha lamentado Belarra en una entrevista a la Cadena SER.
Esta no es la primera vez que el gobierno opta por trocear un decreto ante el peligro de que decaiga todo entero —lo tuvo que hacer precisamente antes del verano, cuando en el decreto por la guerra en Ucrania incluyó medidas habitacionales como la prórroga extraordinaria de los alquileres durante dos años y que exigían las izquierdas, sobre todo Sumar, el socio minoritario del ejecutivo.
Guiños a unos y otros
Esta vez, esta prórroga extraordinaria se vuelve a poner encima de la mesa para contentar a esta formación, pero va acompañada de guiños a la derecha —fuentes del PNV en el Congreso explican que lo están "estudiando" para ver que "todo encaje" y "no haya inseguridad jurídica". Por ejemplo, se incluyen fuertes deducciones en el IRPF a los propietarios que bajen el precio del alquiler (pueden llegar a ser de hasta el 100%), pero también se deja en manos de las comunidades autónomas la compensación a los pequeños propietarios cuando un desahucio de una familia vulnerable sin alternativa habitacional no se pueda ejecutar. Este tipo de compensación era una línea roja para Junts: "No podemos criminalizar al pequeño propietario. ¿Y todos los meses que necesita el alquiler para pagar la hipoteca?", ha lamentado Turull, que ha aprovechado para cargar contra las políticas de izquierdas: "Los males vienen de todas las políticas de postureo y de la señora [Ada] Colau", ha concluido.
El PP, en cambio, ha revelado una posición —votarán en contra— que era de esperar: "No daré apoyo a un gobierno tramposo", ha dicho el líder popular, Alberto Núñez Feijóo, en los pasillos del Congreso este miércoles.