¿El Marruecos espió a Pedro Sánchez?
Feijóo insinúa que el presidente español es "rehén" de la información que Mohamed VI tiene sobre él
BarcelonaEntre el 17 y el 18 de mayo de 2021, 10.000 personas entraron en Ceuta desde Marruecos en la última gran crisis migratoria —hasta la actual— en la ciudad autónoma. Coincidiendo con aquellas fechas, el teléfono móvil del presidente español, Pedro Sánchez, fue infectado con el software espía Pegasus. También lo fueron el de la ministra de Defensa, Margarita Robles; el de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el de Agricultura y antiguo embajador español en Marruecos, Luis Planas. ¿Quién les espió? Como en la entrada masiva de este verano en Ceuta, el gobierno español asegura que no tiene ninguna certeza, pero desde el primer minuto las investigaciones internas (y el sentido común) han apuntado a los servicios secretos marroquíes. Este jueves, desde el Congreso, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha aprovechado para recordarlo: ¿Qué documento o indicio había en su teléfono para que se comporte de esta manera? ¿Por qué tiene miedo de Marruecos? ¿Qué sabe Marruecos de usted?".
Según los populares, Sánchez es "rehén" del gobierno marroquí, aunque el PP tampoco tenga ninguna prueba de que fuera el régimen alauita quien estaba detrás de Pegasus. "Cuando gobierna la derecha, Marruecos es un socio imprescindible, un ejemplo a seguir y un amigo, pero cuando gobernamos los socialistas, dicen que estamos vendidos y que tienen no sé qué información del presidente del gobierno que nos tiene sometidos a la corona alauita", ha ironizado Sánchez en respuesta a Feijóo.
El gobierno español tardó un año en explicar que Sánchez había sido espiado: lo hizo en 2022, poco después de que estallara el Catalangate, que destapó el espionaje a decenas de políticos y activistas independentistas, muchos de ellos monitorizados por los servicios secretos españoles. La Moncloa presentó una denuncia ante la Audiencia Nacional para que investigara el origen del espionaje, pero ha quedado archivada —en dos ocasiones— por la falta de colaboración de NSO Group, la empresa que comercializaba Pegasus, y del estado de Israel, de donde es originaria la firma. Nunca se ha hecho público qué información se sustrajo del teléfono de Sánchez y solo se ha informado de la cantidad de documentación robada, 2,7 GB.
El espionaje en Francia
El segundo archivo de la causa es relativamente reciente, del pasado mes de febrero, cuando el juez José Luis Calama lamentaba la "impotencia investigadora" que sentía. En 2023, después de haberla archivado por primera vez, reabrió la investigación para incorporar la información que facilitó la justicia francesa, que también investiga el espionaje a periodistas y políticos del país, entre ellos el presidente de la República, Emmanuel Macron. Como en el caso español, en Francia las informaciones periodísticas publicadas apuntan al régimen de Mohamed VI. Marruecos ha negado sistemáticamente que tenga algo que ver y, de hecho, ha denunciado a los medios que lo han vinculado al espionaje.
Si no hay ningún cambio por parte de las autoridades israelíes, que Calama considera "poco probable", la investigación judicial seguirá guardada en un cajón y, a pesar de que las sospechas apunten básicamente a Rabat, España —que también ha utilizado Pegasus para espiar al independentismo catalán— continúa considerando a Marruecos un socio "imprescindible".