Asaltan y queman el campamento de los migrantes de Ceuta

La tensión escala en la ciudad autónoma: vecinos impiden la entrada de alimentos a la playa del Trampolín durante más de dos horas

Despliegue policial por los incendios en el asentamiento de la playa del Trampolín, Ceuta
27/08/2026 - 21:08 h.
4 min

Madrid / BarcelonaLa peor crisis migratoria de los últimos años está llevando Ceuta al límite. Este jueves, cientos de personas —por ahora se desconoce si todos son ceutíes— han bloqueado durante más de dos horas el acceso de un camión de la Cruz Roja a la playa del Trampolín, donde la organización distribuye alimentos a los inmigrantes que aún permanecen allí desde la entrada del pasado 30 de julio. Después los manifestantes, muchos de ellos cargando banderas de España, palos y piedras, han roto el cordón policial de la playa de Benítez, han asaltado el campamento donde duermen estas personas desde hace casi un mes y han prendido fuego a dos sombrillas de paja que se habían convertido en unas barracas improvisadas por los migrantes para refugiarse del raso.

Antes de asaltar la playa, los manifestantes han coreado consignas como "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende" o "Yo soy español" y han expresado su malestar por la prolongación de una situación que, según han denunciado, está condicionando la vida cotidiana de los vecinos y generando un creciente sentimiento de inseguridad. Durante la concentración también se han oído críticas contra la Cruz Roja y llamadas a no adquirir sus cupones, en protesta por la atención que da a los inmigrantes asentados en diferentes puntos de la ciudad, según informa Efe. Los manifestantes han asaltado el campamento con una bandera de España de grandes dimensiones.

Se trata de una deriva que ya se ha visto en concentraciones anteriores en la ciudad. "La tensión está creciendo en Ceuta. Se están activando manifestaciones con proclamas muy poco deseables y con una actitud muy hostil hacia las entidades sociales que estamos en terreno y eso nos preocupa mucho. Es incómodo ir por la calle y es importante que se frene. Estamos muy preocupados por el clima de tensión, que es enorme y hay quien alimenta la tensión con discursos irresponsables", explica el director general de la Federación Sur Acoge, José Miguel Morales, en una conversación telefónica con el ARA. Esta organización con presencia en Ceuta es la que se ocupa sobre el terreno de la acogida y acompañamiento de una buena parte de las niñas y las mujeres.

Así pues, mientras una parte de la ciudadanía de Ceuta continúa dando una respuesta humanitaria a la población migrante, otros están radicalizando su discurso y algunos incluso han recurrido a la violencia este jueves con el asalto al campamento. La Halima, de la ONG Luna Blanca, explica a el ARA que hasta ahora había tensión, pero estos días después de las manifestaciones se está produciendo "una caza de brujas contra la población migrante" y la ciudad "es un polvorín".

Por otra parte, los participantes han defendido que su movilización pretende reivindicar el derecho de los ceutíes a recuperar la normalidad y han cuestionado que, casi un mes después de la entrada masiva, continúen sin concretarse soluciones que permitan descongestionar la ciudad y dar una respuesta a las personas que permanecen en ella. La concentración se produce cuando hace 28 días desde la entrada de decenas de miles de personas desde Marruecos, una crisis migratoria -y a la vez la tragedia más letal en la frontera sur desde que se tienen registros- que ha generado una fuerte tensión social en Ceuta y ha provocado reiteradas demandas ciudadanas para que las administraciones adopten medidas que permitan recuperar la normalidad en la ciudad.

Discursos de odio

Este jueves el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha hecho un llamamiento a la “no violencia” y ha advertido de que no puede ser que haya trabajadores ceutíes de la Cruz Roja que se sientan “amenazados” por dar de comer a las personas migrantes. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, ha pedido “calma” y “confianza” a la ciudadanía de Ceuta, cada vez más tensionada. “Volveremos a la normalidad”, ha prometido, y ha minimizado la inseguridad que denuncia la oposición. Ha admitido que se ha producido un repunte de delitos –un 4,2%– en Ceuta, pero considera que las cifras no se adecúan a la situación que dibuja la derecha.

Del mismo modo que los políticos piden responsabilidad a los vecinos de la ciudad, estos lo hacen a los máximos responsables de la gestión de la crisis. Morales, de Sur Acoge, lamenta que ha faltado agilidad en la respuesta humanitaria: "Necesitamos discursos políticos responsables y decir y afirmar que todo el mundo tiene que volver y podrá volver no es un discurso responsable, es un discurso antidemocrático. Además de que por ley es imposible, no será así".

Mientras hay migrantes que continúan en la calle, las entidades sociales que los atienden alertan de que el uso de palabras como “invasión” es lo que alimenta los discursos de odio hacia la población migrante. Se trata de una expresión que han utilizado en reiteradas ocasiones PP y Vox, que han encontrado en esta crisis un filón para endurecer el discurso antiinmigración y, en consecuencia, presionar para conseguir un control fronterizo más estricto. De hecho, la secretaria de organización del PSOE, Rebeca Torró, ha acusado a los dos partidos "del ambiente de odio" que se ha instalado en Ceuta y ha vinculado el asalto de este jueves a la visita del expresidente español José María Aznar.

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