Barcelona ya tiene el interruptor para controlar a distancia todas las farolas de la ciudad
El nuevo sistema permite gestionar remotamente el alumbrado y actuar sobre zonas concretas si es necesario
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BarcelonaEn el verano de 2023, una fuerte tormenta dejó a Barcelona a oscuras repentinamente y puso en riesgo a los ciclistas en la salida de la Vuelta a España que se realizaba desde la capital catalana. Entonces, el Ayuntamiento explicó que no pudo actuar porque la oscuridad fue "imprevista" y porque una parte importante del sistema era muy rígido y solo se podía encender antes de tiempo manualmente. Ahora esta situación ya no se podrá repetir: desde este verano, todas las luces de la ciudad se pueden controlar remotamente con un único interruptor.
El centro de control de este botón se encuentra en un edificio que el Ayuntamiento tiene en la parte alta de la calle Torrent de l'Olla, en la Vila de Gràcia. Desde allí, a través de un software específico, los responsables del alumbrado pueden controlar los 158.000 puntos de luz que hay en Barcelona. El programa muestra en tiempo real la situación de los 2.580 cuadros eléctricos que hay repartidos por la ciudad y permite intervenir directamente en ellos, programando encendidos y apagados de luz según necesidades concretas.
"Nos permite gestionar en tiempo real todo el alumbrado de la ciudad", ha celebrado en declaraciones a los periodistas la primera teniente de alcalde, Laia Bonet. Según la concejala, el nuevo modelo de control remoto –que se ha ido extendiendo por la ciudad durante los últimos cuatro años hasta llegar a cubrir la totalidad de los puntos de luz– supone "una clara mejora" en términos de percepción lumínica, de seguridad y también de eficiencia energética. El software también detecta en tiempo real las incidencias que sufre cada cuadro eléctrico y las clasifica según el nivel de afectación, lo que facilita su reparación.
Hasta ahora, el alumbrado público de la ciudad funcionaba con un sistema de programación anual que regulaba la hora de encendido y apagado de las farolas en función del horario previsto de salida y puesta del sol. Más allá de este horario, las luces de la farola solo se podían encender o apagar manualmente interviniendo uno a uno sobre los cuadros de luces que las regulaban. Ahora, en cambio, desde el centro de control de Gràcia se pueden activar o desactivar a la hora que sea en función de las necesidades.
El ejemplo del eclipse
El nuevo sistema permite, por ejemplo, encender las luces de la ciudad durante el día si las condiciones climatológicas hacen que esté oscuro. Serían situaciones sobrevenidas como la que se vivió hace tres veranos durante la salida de la Vuelta o las que se han visto los últimos días con los fuertes temporales, en las que la nubosidad ha hecho que durante horas pareciera que todavía era de noche. En estos escenarios, desde el centro de control se puede ordenar remotamente el encendido de las farolas.
"Cuando vemos que un día es más oscuro de lo que toca, adelantamos el encendido para mejorar la percepción en la calle", ha explicado la jefa del departamento de alumbrado del consistorio, Luisa Cabezas. El nuevo modelo permite también actuar en zonas concretas en las que, en un momento puntual, haga falta una mayor o menor iluminación. Fue el caso, por ejemplo, del Piromusical de la Mercè de este año, que se celebró en la playa y para facilitar su retransmisión se apagaron unas cuantas farolas remotamente durante el rato que duró el espectáculo. Esta actuación directa sobre farolas concretas permite también iluminar zonas concretas si hay algún evento que lo pide o si, por ejemplo, hay disturbios y la policía lo requiere.
Además, el sistema también cuenta con un control dinámico de luminosidad que durante la hora previa al alba y al ocaso mide el nivel lumínico en tres zonas de la ciudad –calles estrechas, vías de anchura intermedia y grandes avenidas y espacios abiertos– para decidir automáticamente si anticipa o retrasa el encendido de las luces. Esto ya se pudo poner a prueba el 12 de agosto, cuando las farolas se encendieron media hora antes de lo previsto ante la oscuridad que el eclipse solar provocó sobre la ciudad.