Barcelona

Cierra la pastelería centenaria Ideal: adiós a uno de los mejores chuches de Barcelona

Este negocio emblemático de Gràcia cerrará el 31 de mayo si no encuentra un relevo

Pastelería Ideal
25/03/2026
2 min

BarcelonaBarcelona va a perder otro comercio histórico. Si nada lo evita, la centenaria pastelería Ideal, en la Vila de Gràcia, cerrará sus puertas el 31 de mayo. La jubilación de Lluís Álvarez –que junto con su hermano Miquel Àngel representa a la tercera generación de la familia al frente del negocio– supondrá el punto final de un local que es un emblema de la ciudad desde que abrió sus puertas en 1919. Y la enésima estocada en el tejido comercial de un barrio que ferretería Camps y la Merceria Tarragona, entre otros.

En este caso, el motivo tras el cierre es la falta de relevo. Con la jubilación de Lluís, Miguel Ángel –al que ya se disputan como maestro las escuelas de pasteleros– no se ve con corazón de mantener el negocio solo. Por eso, hace medio año que ambos dan voces para intentar encontrar a alguien que quiera mantener el Ideal abierto cuando ellos no estén. Por ahora no han salido adelante. Han recibido visitas, pero ninguna propuesta en firme. "Cuesta encontrar gente dispuesta a los horarios que implica este trabajo", apuntan. "Y alguna gente joven que ha mostrado interés real por quedárselo no consigue el dinero para hacer frente al traspaso", rematan.

Aunque a medida que se va acercando la fecha de cerrar van perdiendo el optimismo, todavía confían encontrar a alguien que quiera continuar con la pastelería. El negocio está claro que funciona. Lluís y Miquel Àngel no dejan de despachar mientras cuentan la historia detrás de su adiós. Mientras hablan, entregan monas de Pascua, hacen cafés y dan malas noticias a los últimos clientes del día que se llegan a la tienda con la esperanza de encontrar todavía algunos de sus míticos chuches de crema. "Se acabaron hace un rato", lamentan. Este dulce –que en el Ideal rellenan con mucha generosidad y que quedó segundo del concurso del mejor chucho del mundo del 2019– es desde entonces el icono de la pastelería.

El incendio de 2022

El buen trabajo de estos dos hermanos ha hecho también que la pastelería resistiera el alud de cadenas de panaderías y repostería que hace tiempo que colonizan el barrio. La clientela es fiel. Ya se lo demostraron en el 2022, cuando un cortocircuito en la trastienda originó un incendio que casi les hace bajar la persiana para siempre. Entonces, el barrio se abocó a ayudarles. Tres meses y una reforma después, pudieron volver a abrir el negocio, que ha seguido sirviendo desayunos y meriendas a los niños de la escuela de enfrente, que muy a menudo van a tomar un bocado.

Ahora aspiran a repetir ese final feliz. Si bien ya no será la familia Álvarez quien continúe al frente del negocio que abrió el abuelo Miquel en 1919 y que mantuvieron de pie primero a Jordi y Maria Lluïsa y después a sus hijos, confían en que otro coja las riendas del Ideal. Todo ello, para que Barcelona no tenga que lamentar también la pérdida de esta pastelería centenaria y se pierdan esos chuchos que podrían ser patrimonio de la humanidad.

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