El sector ferroviario se planta: "Si no llegamos a hacer nada y no nos quejamos, seguiríamos circulando como si nada"

Los sindicatos inician tres días de huelga después de la manifestación de usuarios de Cercanías en Barcelona

Un joven consultando su móvil, mientras pasa un tren sin saque de Cercanías.
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Barcelona"Ahora resulta que hay que revisar más de 400 puntos de la red ferroviaria. Y si no llegamos a hacer nada y no nos quejamos, seguiríamos circulando como si nada ya ver si no ocurre otra desgracia? Eso no puede ser, queremos una reforma estructural y mayor seguridad", defienden fuentes de Semaf, el sindicato mayoritario de los maquinistas. "Pensábamos que conocíamos las zonas más complicadas y ya nos parecían muchas, pero no eran todas. Pero nosotros vemos las cosas más graves: los árboles torcidos, los baches… Cuando se pasa por un túnel, a menos que se caiga un pedazo, no sabes si está todo bien o no", defiende Francisco Cárdenas, maquinista con más de cua.

En las últimas semanas se ha vivido la peor crisis ferroviaria del siglo en España y Cataluña, primero con los accidentes mortales de Adamuz y Gelida y después con el caos continuado de Cercanías provocado por numerosas afectaciones en prácticamente todas las líneas. Todo ello ha alimentado el malestar de los usuarios, que este fin de semana han llenado las calles de Barcelona en señal de protesta, pero también del sector ferroviario, que llevaba tiempo reclamando mejoras y más inversión. Ahora ha decidido plantarse.

Este lunes los maquinistas de la red ferroviaria comienzan tres días de huelga para denunciar el mal estado de la infraestructura y dejan claro que, con las medidas puntuales que se están implementando, no es suficiente. La semana pasada la consellera de Territori, Silvia Paneque, explicó que "por primera vez" se está revisando de forma integral toda la red de Cercanías porque la infraestructura es "frágil" y "del todo deplorable". Por otra parte, los sindicatos mayoritarios en el ferrocarril –CCOO, UGT y Semaf– sostienen que llevan tiempo denunciando el estado de la red ferroviaria, pero que hasta ahora no se habían escuchado sus reivindicaciones.

"Después de veinte años sin inversiones, podía estallar en cualquier momento", resume el representante del sector ferroviario en CCOO, Hector Pujols, quien insiste en que era de esperar a que el sector decidiera ir a la huelga. "Ir a trabajar es como una lotería: un día no pasa nada, otro tampoco, pero al día siguiente sí. Y cuando hay un accidente, el maquinista no escapa", resume Cárdenas. Según el diagnóstico de Adif, hay 648 puntos vulnerables en la red ferroviaria que requieren inspecciones, eminentemente en trincheras, taludes, túneles, puentes, plataformas y vías, y en 31 tramos se necesitan actuaciones de emergencia. "No nos pueden hacer creer que hace tres semanas todo estaba maravilloso. Las revisiones nunca se han hecho. Ojalá se obligara, por ley, a hacerlas", añade Cárdenas.

En este sentido, los representantes sindicales coinciden en pedir un "cambio estructural" más allá de estas acciones puntuales que ya se están llevando a cabo para mejorar los procedimientos, la seguridad y las plantillas en todo el sistema ferroviario. Además de este cambio de modelo ferroviario, también reclaman que se recuperen los estándares de seguridad tras esos accidentes que han dejado a 47 víctimas mortales –46 en Adamuz y uno en Gelida–, la suspensión de la alta velocidad hacia Andalucía y la paralización del servicio de Cercanías en Catalunya varios días.

Las movilizaciones están convocadas, además de los mayoritarios, por la CGT, Sindicato Ferroviario (SF) y el Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF), que no están en las negociaciones con el ministerio de Transportes. Además de Adif y Renfe, también están llamados a la huelga los trabajadores de los operadores privados Iryo y Ouigo y empresas de transporte de mercancías y servicios logísticos, entre otros. De hecho, entre Renfe, Ouigo e Iryo suprimieron más de 330 trenes de alta velocidad que estaban previstos entre este lunes y miércoles.

Más mantenimiento

Para Pujols, la situación es "crítica" en todo el Estado y pone el foco en las "carencias en el mantenimiento" de un transporte esencial para la ciudadanía como son los trenes. Dice que la apuesta por ampliar la red de alta velocidad en los últimos años ha comportado un menosprecio de los otros servicios ferroviarios, y ahora se están "pagando las consecuencias". Desde Semaf añaden que el mayor uso de la infraestructura no se ha correspondido con mayor esfuerzo en el mantenimiento. "Ha habido mucha dejadez y ya no valen las excusas", dicen las mismas fuentes del sindicato mayoritario de maquinistas.

De hecho, los sindicalistas sostienen que ellos van a la huelga exclusivamente por la seguridad y ha puesto de ejemplo cuando se plantaron en la Comunidad de Madrid porque en una vía concreta, que unía los túneles entre Atocha y Chamartín, descarrilaron tres trenes seguidos. "Si pensamos que un tramo es inseguro, estamos amparados para detener la circulación hasta que nos garanticen unas condiciones de seguridad", defendieron las mismas fuentes, que aseguran que forzaron entonces al ministerio a solucionar el problema y que ahora también lo están haciendo. "Queremos llegar vivos y queremos que la gente llegue bien", concluyen.

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