DESESCALADA
Sociedad 23/11/2020

La restauración vuelve a servir mesas pero pide acelerar la reanudación

Los sectores más afectados por las limitaciones mantienen la presión al Govern

Paula Solanas Alfaro
3 min
La restauració torna a servir taules però demana accelerar la represa. A la imatge, una cambrera serveix un cafè a un client a la terrassa d'un bar al barri de la Sagrera, a Barcelona, el dilluns 23 de novembre del 2020

BarcelonaDespués de 38 días con la comida para llevar como única tabla de salvación, los bares y restaurantes vuelven hoy a servir platos y cañas en su interior (al menos al 30% del aforo) y a llenar de nuevo las terrazas de clientes. Aún así, los sectores más afectados por las restricciones del Govern -a la restauración se suman otros como el comercio, el deporte o la cultura- ya piden acelerar el plan de reanudación previsto por la Generalitat para conseguir remontar las pérdidas que arrastran desde que empezó la segunda oleada de la pandemia. Desde la restauración advierten de que, con la capacidad limitada, para muchos locales todavía será difícil conseguir ser rentables, por mucho que mantengan la carta de los ERTE.

“Tenemos constancia de que el 20% de los locales no reabrirán, y podría ser hasta el 30%”, explicaba ayer a la ACN Jordi Roca, presidente del Gremi de Restauració de Sabadell. Una queja recurrente de los últimos días es que muchos establecimientos no tienen terraza y cuentan con pocas mesas, de forma que prácticamente no notarán el primer tramo de la reanudación. No será hasta el segundo tramo -el 7 de diciembre, si los datos de contagios evolucionan positivamente- cuando podrán abrir con el 50% del aforo en el interior. Siempre con el horario que marca el toque de queda, es decir, de las 6 h a las 21.30 h. Precisamente, por eso la patronal del sector Fecasarm -que considera el horario “insuficiente y arbitrario”- pide ampliarlo hasta las 23 h y, de manera progresiva, alargarlo hasta la 1 h.

La presión para acelerar la desescalada no se limita al aforo. Para los bares y restaurantes de municipios de costa y montaña, el confinamiento perimetral de los fines de semana todavía es un freno más importante para el negocio. Muchos viven de las escapadas de fin de semana de clientes de otras partes del territorio catalán, pero a pesar del inicio de la desescalada no podrán atender a este público de viernes a domingo.

“Necesitamos de manera inmediata el movimiento entre provincias, sin movilidad las medidas no sirven de nada”, afirmaba a la ACN Francesc Pintado, el presidente de la Associació d’Empresaris d’Hostaleria de Tarragona (AEHT). Desde la patronal defienden que con la limitación del 30% y la imposibilidad de moverse a otros municipios los fines de semana, la hostelería seguirá tocada, puesto que las medidas solo servirán para “minimizar los gastos”, y en ningún caso “ganar dinero”.

El comercio de algunos municipios playeros vive una situación similar. El confinamiento perimetral también está castigando a las tiendas de poblaciones como Platja d'Aro, que dependen del turismo para mantener la persiana subida. Los hoteles se suman a esta crítica al Govern, puesto que con el confinamiento perimetral no pueden aprovechar los viajes de fin de semana del turista local, después de un verano con una bajada de visitantes.

Clamor del ocio nocturno

Si hay un sector que ha hecho evidente su enfado por quedar fuera del levantamiento de algunas restricciones es el del ocio nocturno. El gremio ya organizó el sábado una protesta en forma de discoteca al aire libre en la Plaça Catalunya de Barcelona. La patronal Fercasarm insiste en que las salas tendrían que reabrir, inicialmente con mesas y sillas.

El sector tiene la vista puesta en una fecha muy concreta, la noche de Fin de Año, y propone al Govern que aplique un horario especial en esta ocasión. De momento, la clientela busca alternativas y el sábado la Guardia Urbana detuvo a 80 personas en una fiesta sin mascarillas ni distancia social en la montaña de Montjuïc.

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