Las hermanas Andic niegan problemas con la herencia: se reunían una vez al año para actualizarla

Las también hijas del fundador de Mango apuntan en su judicial que Jonathan Andic quería salir de la multinacional

Las hermanas de Jonathan Andic llegando a los juzgados de Martorell.
03/07/2026 - 19:31 h.
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BarcelonaLa gran pregunta que intenta responder la investigación judicial sobre la muerte de Isak Andic es si se cayó accidentalmente o alguien lo empujó. La única persona con la que estaba aquel día en Collbató era su hijo, Jonathan Andic, actualmente el único investigado por el fallecimiento del fundador de Mango. El caso, sin embargo, también debe analizar qué motivaciones podrían llevar a un hijo a matar a su padre. Y, si hablamos de móvil, la cuestión económica es una parte fundamental del caso: la jueza de Martorell insiste en que Jonathan Andic tenía una "obsesión por el dinero", que quería que su padre le entregase una herencia en vida y que en el momento de los hechos Isak Andic estaba haciendo gestiones para crear una fundación con su herencia.

Por eso, el testimonio de las hermanas de Jonathan e hijas de Isak es importante. Sara Andic y Judith Andic declararon durante aproximadamente una hora cada una este viernes en los juzgados de Martorell. Según fuentes de la familia, han hecho piña con su hermano. "Después de 18 meses y sin haber tenido todavía el necesario espacio de calma para procesar el duelo por la dolorosa muerte de su padre, las hermanas Andic mantienen la absoluta convicción de que la verdad acabará prevaleciendo respecto a la inocencia de su hermano Jonathan y confían en que todo se aclarará finalmente", afirman las fuentes familiares. Hasta el momento, las hermanas siempre han apoyado al hermano. Ahora bien, ¿qué han dicho en los juzgados las dos hermanas, más allá de defender al primogénito? Sara y Judith Andic han intentado quitarle hierro al móvil económico que ven la jueza, la fiscal y los Mossos en la muerte de Isak Andic.

Según fuentes judiciales, han explicado que conocían los planes del padre de hacer una fundación y que los hijos participaban activamente en ella. Es decir, han descrito que había comunicación entre padre e hijos en los temas económicos y que había transparencia. De hecho, han concretado que se reunían una vez al año para actualizar la herencia, hasta el punto de que se restaban las donaciones que había hecho el padre a los hijos. En este sentido, han apuntado que se hacían compensaciones económicas para que los tres hijos estuvieran equilibrados.

Según fuentes judiciales, las hermanas también han explicado que Jonathan Andic quería dejar sus funciones ejecutivas en Mango y que estaba de acuerdo con el proceso de salida de la empresa que también se estaba cociendo en ese mismo momento. De hecho, tenía diversas ambiciones personales y empresariales que podrían ir ligadas a la herencia en vida que se negociaba para ponerlas en marcha.

Dudas con la terapia

Antes, sin embargo, ha sido el turno de un psiquiatra que también trató a los Andic. El caso Andic tampoco se entiende sin una terapeuta, J.L., que trataba al padre y al hijo, y es de esta terapia de donde salieron varios mensajes despectivos del hijo hacia el padre. En cierto momento, sin embargo, J.L. derivó el caso a Antoni Bulbena, catedrático de Psiquiatría de la Universitat Autònoma de Barcelona. Como ya se ha explicado anteriormente, la coach de los Andic insistía en la importancia de que el padre diera una herencia en vida al hijo para que tuviera más autonomía e independencia personal y económica. Se trataba de una terapia psicoanalítica siguiendo las ideas de Sigmund Freud y la muerte metafórica del padre.

El catedrático recibió un día a los dos Andic porque, según fuentes judiciales, la estrategia de la terapeuta no acababa de funcionar y les recomendó que acudieran a él. Fuentes judiciales apuntan que el psiquiatra ha explicado que la terapeuta daba mucha importancia a la figura de la herencia en vida, un hecho con el que él no estaba del todo de acuerdo. La defensa mantiene que Jonathan Andic no llegó a cobrar la herencia.

El psiquiatra también ha explicado que el padre y el hijo tenían voluntad de arreglar las cosas. En su caso sí que se podía acoger al secreto profesional –la terapeuta declaró el lunes y no lo pudo hacer porque no está colegiada–, pero se ha eximido de este derecho y ha contestado todas las preguntas. Después de las declaraciones de este lunes –de la terapeuta, su hermana, la viuda de Isak y los dos excursionistas que se encontraron a Jonathan después de la muerte de su padre— y las de este viernes –de las hermanas y el psiquiatra–, previsiblemente el caso Andic estará parado judicialmente hasta septiembre.

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