El problema no es la IA, es no saber quién eres sin ella

La IA está entrando en el mundo de las empresas y marcas personales.
18/02/2026
2 min

Este 2026, las empresas y las marcas personales lo tienen todo en un clic de ChatGPT: planes de marketing, contenido infinito para redes sociales, opiniones, ideas... Trabajo hecho en un pim-pam. Todo parece fácil, rápido y resuelto.

Pues no. Lo tienen todo… menos jerarquía interna, claridad e intención.

Y sin eso, sólo hay ruido. Un ruido constante que no construye valor real ni posicionamiento.

Porque producir no es pensar. Comunicar no es tener criterio. Y decir muchas cosas no significa que nada importa. Cuando todo es posible, lo que realmente escasea es la capacidad de DECIDIR.

¿Dónde ha quedado la capacidad de análisis, la autocrítica y la coherencia?

¿Dónde está el criterio para podar lo que no aporta, lo redundante, lo que suena bien, pero ¿no dice nada y lo que no suena a ti? ¿Quién decide qué decir y, sobre todo, qué no decir?

No hay nada que genere más rechazo que leer a alguien en las redes sociales que parece sólido, seguro y contundente y descubrir, en el cara a cara, que tiene otra personalidad. Aquí ChatGPT no puede salvarte. En la vida real no hay prompts que sostengan lo que no es auténtico ni creíble. Y sin autenticidad no existe confianza. Y sin confianza, no hay elección.

Así que si utilizas inteligencia artificial –yo también la utilizo– recuerda utilizar también tu inteligencia natural y la intuición que te viene de serie. Pensar, dudar, revisar, descartar y decidir qué sí y qué no sigue siendo una responsabilidad humana.

La inteligencia artificial no ha venido a sustituir el pensamiento humano, sino a acelerar procesos, liberar tiempo y, sobre todo, a exigir algo que no se puede automatizar: criterio, conciencia y responsabilidad sobre lo que se construye.

Cuando todo el mundo puede hacerlo todo con un solo clic, la diferencia ya no es la herramienta. La diferencia es la verdad que eres capaz de sostener.

stats