Madrid, la unidad y Barcelona, la belleza
En el momento de presentar el viaje, dice la Conferencia Episcopal que, en esto de alzar la mirada se encuentra "el reconocimiento de Dios como fuente de unidad (Madrid), belleza (Barcelona) y la caridad (las Canarias)". Puestos que te elijan por algún concepto, está bien que Barcelona vaya asociada a la belleza, pero no me digan que no es sensacional que el reconocimiento de Dios como fuente de unidad sea Madrid. Madrid, unidad de destino en lo espiritual, también.
Al final, esta noche, Donald Trump no ha acabado con “toda una civilización”, porque Irán y Estados Unidos se han dado quince días más de margen. Trump ha encontrado una salida temporal de esta guerra sin un objetivo claro y el Irán ha resistido y ha puesto sus condiciones sobre la mesa. Todos han perdido, de hecho, todos hemos perdido, pero Trump y los ayatolás dirán que han ganado. El que sigue a lo suyo es Israel, que ya ha dicho que no se siente concernido por este alto el fuego de dos semanas y que continuará atacando el sur del Líbano. En todo caso, esta mañana tenemos motivos para respirar un poco aliviados. Y si quieren ponerle un punto de reflexión, no se pierdan este artículo del profesor de filosofía Ferran Sáez Mateu, titulado “Trump: ¿cómo hemos llegado a esto?”, en el que explica por qué la gente lo vota. “Muchos votantes toman una decisión en función de quién creen que son o de qué amenazas subjetivas perciben”. Más cerca, tres apuntes interesantes, hoy. El primero: el ministro español de Cultura, Ernest Urtasun no se ha atrevido a trasladar temporalmente el Guernica de Picasso al País Vasco, como le había pedido el gobierno de Vitoria.Urtasun se aferra al informe de los técnicos que dicen que con el traslado, el cuadro podría quedar dañado. El gobierno más progresista de la historia no dará el paso simbólico de exhibir el Guernica en el País Vasco. El motivo nos interesa bastante: la obra podría estropearse. ¿Como los frescos de Sijena, no?Dos: el gobierno español quiere cambiar la Constitución para blindar el derecho al aborto. Lo hicieron en Francia, porque la extrema derecha cuando gobierna lo echa atrás y porque en España, la mayoría de abortos no se practican en la sanidad pública (en Cataluña, sí), sino en la privada. El gobierno español no lo conseguirá, porque para cambiar la Constitución hace falta una mayoría de ⅗ partes, o sea que hacen falta los votos del PP, y el PP no le dará los votos. ¿Por qué lo hace el PSOE? Con el argumento real de la protección de derechos, obliga al PP a decir que no y a enemistarse con el voto femenino y a arrimarse a VOX, con quienes, además, están pactando gobiernos autonómicos en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Y vienen las elecciones en Andalucía.Y el tercero, y muy simbólico: ayer, la Conferencia Episcopal Española presentó algunos detalles de la visita del papa León XIV, de aquí a tan solo dos meses. El lema del viaje será “Alzad la mirada”, que es exactamente lo que hará León XIV mismo en Barcelona cuando salga a la calle Sardenya a bendecir desde abajo la cruz que recientemente ha culminado la Sagrada Familia.Sin la Sagrada Familia, el Papa no se habría movido de Roma, pero si venía, tenía que pasar por Madrid (no hace falta que explique el porqué) y aprovecha para hacer un viaje que le habría gustado hacer a su antecesor el papa Francisco, que es ir a Canarias, punto de llegada para el cual se juegan la vida miles de africanos que quieren entrar en la Unión Europea. Dicho y hecho, aquí tienen el logo, de un diseño kitsch y pasado de moda como hacía tiempo que no se veía, en el que sale la Sagrada Familia en medio, la Puerta de Alcalá a la izquierda y el mar (que representa Canarias, que lo rodea). Y ahora viene lo mejor. Al momento de presentar el viaje, dice la Conferencia Episcopal que, en eso de alzar la mirada se encuentra “el reconocimiento de Dios como fuente de unidad (Madrid), belleza (Barcelona) y la caridad (Canarias)”.Puestos que te elijan por algún concepto, está bien que Barcelona vaya asociada a la belleza, pero no me digan que no es sensacional que el reconocimiento de Dios como fuente de unidad sea Madrid. Madrid, unidad de destino en lo espiritual, también. Está claro que este viaje no escapará a la misma tensión nacional que ya se vivió en 1982 con la visita de Juan Pablo II y en 2010 con la de Benedicto XVI.Buenos días.