Opinión

El naufragio científico de la escuela catalana

Alumnos en una clase de anatomía.
David Segarra
16/09/2026 - 07:01 h.
Biólogo y colaborador del departamento de didáctica de las ciencias de la Universidad de Vic
4 min

Aunque desvirtuados en el caso catalán, los resultados PISA que acabamos de conocer probablemente volverán a poner sobre la mesa el bajo nivel de nuestros alumnos en matemáticas, comprensión lectora y ciencias. Eso ya lo sabíamos desde hace tiempo y se ha hablado mucho de ello. Pero hasta ahora la atención se ha centrado solo en los dos primeros temas, mientras que las ciencias han sido incomprensiblemente ignoradas por el debate público. ¿Volveremos ahora a ver cómo la discusión se centra en las matemáticas y la comprensión lectora mientras las ciencias son nuevamente dejadas de lado?

Sin embargo, las ciencias son esenciales si queremos que nuestros hijos entiendan en qué mundo viven. Y es por eso que es muy importante colocar también las ciencias en el centro de la reflexión educativa. Este olvido hacia las ciencias tiene raíces diversas, como la creencia de que son una enseñanza técnica y relativamente prescindible. También tiene mucho que ver el hecho de que la mayoría de las personas que participan en el debate educativo son “de letras”, y su cultura científica es limitada. Lo cierto es que una cierta formación en física, en biología o en geología es imprescindible para entender qué es la materia, por qué sale el sol cada mañana o de dónde viene la especie humana. Unos temas que deberían formar parte de la cultura general de todo el mundo.

Pero la escuela catalana no lo garantiza. Todo empieza en la primaria: la mayoría de centros educativos catalanes trabajan poco los contenidos científicos durante esta etapa. Los motivos son bien conocidos: por un lado, está la falta de formación científica de los maestros y su rechazo a estas materias. Por el otro, el temario es tan laxo y genérico que es muy fácil saltarse los contenidos que convenga. Además, el currículo de primaria tiene carencias profundas que hacen que, por ejemplo, un tema tan esencial como la evolución biológica ni siquiera aparezca en el temario.

Como resultado de todo ello, las ciencias obtienen las peores calificaciones entre todas las materias evaluadas en Cataluña en sexto de primaria. De hecho, son la única materia con la media suspendida durante varios años. Ninguna otra competencia ha obtenido tan malos resultados, tal como se explicaba en el artículo “Por qué los niños catalanes saben más inglés que física”, publicado el 28 de febrero de este año en esta sección.

Con este escaso bagaje, al alumnado catalán le queda la ESO para aprender algunos contenidos de física, biología, química o geología. Solo tendrán tres años para hacerlo, sin embargo, ya que en cuarto de ESO las asignaturas de ciencias son optativas. Y serán tres años complejos, con los y las estudiantes empapados de hormonas y cambios emocionales, como no puede ser de otra manera cuando se tienen entre 13 y 15 años.

Pero tampoco en la ESO vamos nada bien: Cataluña ocupa la penúltima posición entre los países europeos en cuanto al porcentaje de horas con dedicación mínima a las ciencias en esta etapa, con un 8,8%, muy por debajo de la media de la UE (12%), tal como explicó Xavier Duran en estas páginas (“No poner las ciencias fuera de órbita”, 17-1-2026). A escala estatal, los catalanes ocupamos la última posición en el número de horas mínimas obligatorias (12 h). Los siguientes tienen 16, y La Rioja, 20. Es bien poco, y para todos aquellos alumnos que no sigan el bachillerato o los grados de temática científica, que son la gran mayoría, esta es toda la educación formal en ciencias que recibirán en su vida.

Si hablamos del bachillerato científico, Cataluña sigue quedando mal parada: el hecho de juntar las asignaturas de física y química, por un lado, y de biología y geología por el otro, ha comportado también la pérdida de horas lectivas, ya que cada una de las nuevas asignaturas condensadas tendrá 4 horas semanales, cuando antes la suma de las asignaturas por separado era de 6 horas. Y no hace mucho, hasta 2022, el total era de 8 horas. Esta situación ha motivado la protesta de los docentes, las universidades, las entidades científicas, los centros de investigación y los colegios profesionales, clamores que no han conseguido revertir la situación.

Todo ello es más que preocupante. Cataluña ha diseñado un sistema que parece hecho a medida para producir analfabetos científicos a base de no dedicarle suficiente tiempo a ninguna etapa educativa y de descuidar temas tan básicos como la formación de los docentes o el currículo. Una vez adultos, nuestros alumnos tendrán que navegar por un mundo lleno de pseudociencias, discursos negacionistas y populismos de todo tipo, y no les será fácil defenderse de antivacunas, renegados climáticos o seguidores de creencias dudosas. Algunos dirán que todo ello es una conjura de las élites para generar ciudadanos sin criterio, pero es bastante más fácil creer en la incompetencia que en las conspiraciones.

Nunca es tarde para poner remedio. Pero es muy urgente ponerse a ello. Estamos ante un absoluto naufragio que está creando una sociedad más ignorante y más débil. Y ante los desafíos del mundo actual, esto es lo último que Cataluña necesita.

Las ciencias se deben enseñar en primaria

Las ideas científicas clave se pueden cultivar pronto, en la primaria, trabajando la esencia de los conceptos con los modelos adecuados. A estas edades, los niños pueden comprender muy bien la esencia de las ideas científicas, espoleados por su infinita curiosidad. La educación primaria debería conseguir que los niños fundamenten con raíces profundas las bases conceptuales de una serie de temas esenciales. Si esto se hace, el alumnado podrá incorporar nuevos conocimientos en la ESO de una manera estructurada y fluida, y la cultura científica irá formando parte de su cultura global de forma natural y espontánea. Que es lo que cabría esperar de la educación obligatoria, sobre todo en un país que quiere basar su economía en el conocimiento, como el nuestro.

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