Clàudia Soriano, la mujer del tiempo de mundos lejanos que quiere volver a Cataluña
La astrofísica catalana es una de las voces jóvenes con más proyección en Europa en el campo de la investigación espacial
BarcelonaPara que todo el mundo la entienda cuando habla de su trabajo, la astrofísica catalana Clàudia Soriano (Esplugues, 1997) dice que es una mujer del tiempo de mundos lejanos. La cuestión es que investiga la atmósfera de los exoplanetas –los que están fuera de nuestro Sistema Solar y orbitan una estrella diferente al Sol– a través de simulaciones que le permiten entender qué ocurre en la capa gaseosa que rodea a estos planetas que están a miles de años luz de su laboratorio. Desde muy pequeña ha tenido una gran fascinación por el espacio y las galaxias lejanas, y ahora se ha convertido en una de las voces jóvenes con mayor proyección en Europa en el campo de la investigación espacial. Actualmente trabaja desde la Universidad de Southampton, donde está realizando el posdoctorado, pero no oculta que tiene ganas de poder realizar investigación desde Cataluña cuando termine su etapa en el Reino Unido.
Soriano estudió el grado en física en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), y cuando estaba en tercero de carrera realizó unas prácticas externas con el grupo de radiaciones de la universidad. Un año más tarde entró en el Instituto de Ciencias del Espacio para realizar unas segundas prácticas e hizo el trabajo final de grado (TFG) sobre el bosón de Higgs cargado en el Instituto de Física de Altas Energías. Con la carrera en el bolsillo, Soriano realizó el máster en astrofísica, física de partículas y cosmología de la Universidad de Barcelona (UB).
Estudiar los 'Júpiters calientes'
Aunque el camino habitual después del máster es marcharse al extranjero, Soriano recibió una muy buena propuesta del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC) para seguir su formación. Apostó por hacer el doctorado aquí, con el grupo de investigación Imagine, y lo centró en un tipo de exoplanetas llamados Júpiters calientes. Más concretamente en su atmósfera. En los últimos 30 años se han descubierto unos 6.000 exoplanetas, aunque todavía hay millones más por descubrir, que se pueden clasificar en cuatro grandes grupos.
Estos son los terrestres, como la Tierra o Marte; las supertierras, que son bastante similares a los terrestres pero mucho más grandes; los Neptunos, que como su nombre indica son similares a la composición de Neptuno, y, finalmente, los gigantes gaseosos, como Júpiter y Saturno. Su investigación se centraba en subtipos de este último grupo que tienen la particularidad de estar muy cerca de su estrella, y se llamanJúpiters calientes. "Son planetas muy calientes que tienen atmósferas muy turbulentas, muy dinámicas y con vientos muy intensos", explica Soriano.
No hacía ni una semana que había defendido la tesis y Soriano ya estaba tomando un vuelo hacia el Reino Unido para empezar el postdoctorado. Ahora ha ampliado el foco de su investigación y no solo estudia los efectos que se producen en las atmósferas de los Júpiters calientes, sino que también investiga los cambios en la capa gaseosa de todos los exoplanetas. Lo hace en la Universidad de Southampton con el grupo de investigación espacial Oasis y, aunque está muy satisfecha, explica que en el futuro le gustaría seguir su investigación en Cataluña.