Ni un día en casa

El lujo del picoteo bien hecho

En este restaurante encontrará producto fresco y de calidad en un ambiente de confianza

Maria Jose y Carlos con sus hijos Ivan y Carlos en la barra del restaurante
  • Dirección: Calle de la Cruz, 1, 08960 Sant Just Desvern,
  • Carta: Tapas, platos y platillos con producto de calidad
  • Obligado: Ensalada de gamba
  • Vino: Carta suficientemente adecuada para la propuesta gastronómica
  • Servicio: Atento y cercano
  • Local: Barra y sala fieles a su origen
  • Precio pagado por persona: 45 €

José María Calzón, una de las leyendas vivas más importantes de la historia del RCD Espanyol, nos recomendó, a su manera, ir a El Picoteo de Can Domingo: "¡¡Niños! ¿Aún no he ido?" Cincuenta y ocho, cincuenta y cuarenta años nos contemplan a cada uno de nosotros, pero para él todavía somos niños. En cuestiones de comida siempre hay que hacer caso a José María, así que fuimos.

Calzón es casi uno más de su familia. La amistad comenzó con Domingo, padre y abuelo de los actuales responsables del restaurante, y auténtico pionero y líder de una estirpe que ha hecho disfrutar a buena parte de los paladares más exigentes del Baix Llobregat y del Barcelonès. Actualmente los responsables de todo ello son Carlos Aguilera y María José Martínez, pareja de vida y trabajo, con la inestimable colaboración de su hijo, Carlos Jr. Ellos en el salón, dando la cara, y ella en la cocina, preparando los platos para los clientes.

¿Qué encontraremos? Producto fresco y de calidad en un restaurante donde se respira confianza y conocimiento. Muchos son clientes habituales. "Tengo clientes que llevan cuarenta y cinco años vendiendo", nos comenta Carlos. La sensación es que su afirmación es cierta: mientras estábamos allí, la mayoría de clientes se dirigían a los camareros por su nombre y pocos pidieron la carta.

El nombre del restaurante ya sugiere hacer un pica-pica, por lo que hoy nos decantamos por acompañarnos de una fantástica Estrella Damm. Empezamos la comida con una ensalada de gamba, cañados del Delta y mejillones Bouchot, picantes y sabrosos. Un inicio muy estimulante al que queremos dar continuidad disfrutando de una propuesta sin demasiadas interferencias y con platos muy bien ejecutados.

Calamarcitos con ajo y perejil y unos canelones sabrosos, con un relleno y una bechamel para chuparse los dedos, fueron el preludio de un plato de carne formado por un solomillo de ternera y un corte de secreto ibérico. Carne tierna en su punto y llevada a la mesa con la temperatura perfecta para ser tragada. Para rematarlo, flan y crema catalana. Cocina sencilla y sabrosa, en la que predomina el amor por el oficio y el respeto por los clientes.

El Picoteo de Can Domingo abrió en el 2001 de la mano de Domingo Aguilera, el patriarca, aunque en este caso fue su hijo quien le lideró desde el inicio. Una carta de platillos y tapas de toda la vida que se complementa con una lista de sugerencias que depende del pescado y el marisco, que entran casi a diario. Es un restaurante donde puedes comer o cenar por 20 euros, pero, al mismo tiempo, también te puedes gastar lo que quieras si te apetecen unas angulas o una langosta de la Mar de Amunt. Todo el producto es de calidad ya precio de mercado.

"A mí me gusta mucho mi trabajo, pero desde los catorce años hago más horas que un reloj. Mi mujer y yo abrimos y cerramos el restaurante", nos dice Carlos con una pose de resignación pero con una vitalidad que se nota durante el servicio. Es posible que Carlos y María José tengan la mirada puesta en el horizonte lejano de la jubilación, pero lo que es seguro es que el abuelo Domingo estaría extremadamente orgulloso de saber que Carlos Jr. será el inmejorable heredero de una forma de entender el oficio que hace feliz a mucha gente. ¡Larga vida en El Picoteo!

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