Ribera del Duero llora la muerte de un importante bodeguero y la de su familia en un trágico accidente de tráfico
Iván Sanz Cid, director de la bodega Dehesa de los Canónigos, falleció ayer junto con su esposa y dos hijos
BarcelonaUn trágico accidente de tráfico segó ayer la vida del bodeguero Iván Sanz Cid, de 48 años; su mujer, de 45, y dos de sus tres hijos, de 17 y 14 años. La hija menor, de 9, fue trasladada en helicóptero al hospital de Burgos en estado grave. Iván Sanz Cid era director general de Dehesa de los Canónigos, una de las empresas vitivinícolas más reconocidas de denominación de origen Ribera del Duero. La bodega, fundada por sus padres, era gestionada por la segunda generación de la familia: por un lado, él como director general; y, por otro, su hermana Belén, responsable de la parte enológica.
El accidente tuvo lugar cerca de Palencia, en el municipio de Herrera de Pisuerga, en la vía A-67. Eran las 16.20 h y la familia volvía de Cantabria. No hubo otros vehículos implicados en el siniestro. En aquel momento el vehículo habría salido de la calzada y habría dado varias vueltas de campana. Se investiga como principal hipótesis la somnolencia del conductor, según explicó la Subdelegación del gobierno central, que citaba testimonios presenciales.
Iván Sanz era ingeniero agrícola y estaba formado en dirección de empresas. Cogió el relevo a su padre justo hace un año, después de que en mayo muriera a los 85 años. La bodega la fundaron Luis Sanz y María Luz Cid en unas tierras que habían sido de la familia, habían vendido en los años 60 y recuperaron más tarde. Durante muchos años proveyeron uva para hacer los prestigiosos vinos Vega Sicilia, pero en 1989 el matrimonio decidió hacer sus vinos bajo una marca propia. La internacionalización de la bodega, de la que se pueden encontrar vinos en una veintena de países, fue uno de los méritos de Iván Sanz, que había estudiado en los Estados Unidos y había contribuido a hacer crecer la bodega familiar.