Albert Serra: "Como decía Ferran Adrià, para ser original es mejor no tener maestros"
El cineasta catalán presenta en el Festival de Locarno 'Seize moments de ma vie', una intensa película-concierto con Ingrid Caven y los Molfort
LocarnoLa música siempre ha tenido un papel clave en el cine de Albert Serra. De modo que Seize moments de ma vie, la película-concierto que ha estrenado mundialmente en el Festival de Locarno, no supone una excepción sino una propuesta coherente en la carrera de un cineasta con una sensibilidad especial por otras disciplinas literarias, escénicas y sonoras. El film nos sumerge en un concierto de Ingrid Caven en colaboración con los Molforts (Ferran Font, Enric Juncà, Joe Robinson y Marc Verdaguer), que tuvo lugar en el Théâtre des Bouffes du Nord de París el año pasado. Si en Tardes de soledad, el de Banyoles convertía el cine en un ámbito de encuentro íntimo entre el torero, el toro y el público en la sala, en Seize moments de ma vie vuelve a generar este espacio de introspección fílmica compartida en que Caven desgrana dieciséis temas musicales inspirados en su vida, en una atmósfera sonora y lumínica acogedora en que resuenan con intensidad sobrecogedora sus versos punzantes sobre la experiencia traumática de la guerra, el vínculo con el cine o las angustias terribles que aparecen en los momentos más banales.
Seize moments de ma vie culmina un proceso de seis años de colaboración entre Ingrid Caven, Albert Serra y los Molforts. El de Banyoles y la actriz y cantante alemana establecida en París se conocen desde que ella fue una de las protagonistas de la versión teatral de Liberté estrenada en el Volksbühne de Berlín en 2018. Pero Caven acabó fuera del montaje final de la película homónima, por razones ajenas a ambos: sus escenas se rodaron de día y la película acabó siendo nocturna. Para restablecer una relación que se había resentido de este incidente, a Serra se le ocurrió forjar una colaboración entre la Caven cantante y los Molforts, los músicos con quienes trabaja desde hace treinta años en sus películas, "artistas de mi pueblo que tienen un gran talento". Pero nada de una banda sonora o una película, un disco. La producción se puso en marcha sin que Caven y los músicos catalanes llegaran a encontrarse. "Los Molforts grababan música en un CD en Banyoles, yo se lo llevaba a Ingrid a París, ella lo escuchaba y cantaba encima, y yo lo grababa con el móvil para llevarlo de vuelta a Banyoles. Me encantaba hacer de intermediario, en una colaboración artística en la que los músicos y la cantante no se comunicaron". La edición final del disco, Heidschi Bumbeidschi, 16 moments de ma vie, corrió a cargo de otro productor. Y Serra no quedó contento. "No había invertido tanto tiempo y dinero para un resultado que no me gustaba". Y de aquí la idea de montar un concierto y grabarlo para recuperar el control sobre la obra final.
Filmar un concierto en vivo y en una única función presentaba todo un reto para un cineasta avezado a rodar cientos de horas para después acabar de crear la película durante el montaje. Seize moments de ma vie se filmó en febrero de 2025 con cinco cámaras atentas solo a lo que pasa en el escenario. "La luz era para teatro y no para cine, y mantener siempre el foco era complicado. Además, nosotros no rodamos planos recurso. Solo hay tres momentos en que nos quedamos sin imágenes aprovechables. Entonces tiramos de los planos de la mano del músico que controla los botones del sintetizador, porque no es un gesto sincronizado con la música, como sí que pasa con la guitarra o la batería".
Colaboradora y pareja de Rainer Werner Fassbinder, nombre clave de la tradición de la canción alemana y musa de Yves Saint Laurent (el vestido que luce en el film es regalo de este diseñador), Caven, de 88 años, explicó en la presentación del film cómo Serra la animó a seguir trabajando. "Me sentí protegida por su manera de hacer. Es valiente y asume riesgos. No habla mucho, no es ningún dictador que imparte órdenes desde arriba, pero siempre se hace presente". Para la cantante alemana la experiencia supuso adentrarse en otra dimensión musical. "Yo he tenido una formación clásica, muy diferente de la música electrónica. Pero con los Molfort no trabajamos en paralelo, sino que nos fuimos influenciando mutuamente".
Una puerta hacia el futuro
Todo un intercambio generacional con una actriz que ya tiene 88 años. Una edad, por otra parte, no tan extraña en la filmografía de Serra, que colabora a menudo con intérpretes veteranos. "Espiritualmente, siempre me he sentido más cercano a la gente de esta generación. Mis abuelos eran campesinos, es decir, estaban más cerca del siglo XIX que del XXI. Y tengo esta afinidad con la gente proveniente de estas utopías artísticas de los sesenta, que me han influenciado. Me gusta la actitud que tienen, les da igual lo que piense la gente. En cambio, con el equipo técnico, me pasa al revés. Todos han hecho el primer largometraje conmigo, no son profesionales del cine, nunca he trabajado con un profesional del cine".Seize moments de ma vie, que en Cataluña se estrenará en el In-Edit Festival,es fruto de esta experimentación: una película que "no cierra tanto una trayectoria, sino que abre una puerta hacia el futuro para Ingrid Caven".