La crítica de Locarno premia 'Lejos de los árboles', de Meritxell Colell
La rumana 'You don't belong here' gana el Leopardo de oro en un palmarés decepcionante
LocarnoNo había claras favoritas para el Leopardo de oro de esta 79ª edición del Festival de Locarno, en la que tampoco competían nombres ya reconocidos, excepto por el recurrente Hong Sang-soo. El jurado presidido por el belga Fabrice Du Welz ha honrado dos films, la rumana You don’t belong here de Florin Șerban, Leopardo de oro, y la brasileña The Riverbank (A margem do rio) de Matheus Farias y Enock Carvalho, Premio especial del jurado, que coinciden en abordar el preocupante incremento en todo el mundo de los discursos de odio y de la violencia contra aquellos a quienes se considera diferentes. Y ha dejado fuera films más estimulantes en cuanto a sus riesgos estilísticos, inquietudes artísticas o sobriedad expositiva. Es el caso de Lejos de los árboles, de Meritxell Colell, que, sin embargo, ha entusiasmado a la crítica: ha conseguido, fuera del palmarés oficial, el premio FIPRESCI que concede la Federación Internacional de Críticos, y el Boccalino de oro al mejor film, que entrega la crítica independiente suiza.
El cuarto largometraje de la directora catalana supone una culminación de las inquietudes que atraviesan su filmografía en una propuesta artísticamente ambiciosa en la que acompañamos el viaje de Adela (Angélica Castelló), una artista sonora mexicana establecida en Viena, y de su guía local, Lucho (José Luis López Cama), por el Perú en busca de lenguas minorizadas, una pasión que le permite conectar con la memoria de sus abuelos, exiliados catalanes. Colell explora así un concepto transnacional de la identidad en que se integran perspectivas de clase, poscoloniales, históricas, artísticas y generacionales. Es una película plenamente contemporánea que otorga especial centralidad a la dimensión sonora a la hora de entretejer las diferentes capas de la experiencia íntima de la protagonista en relación con su entorno y con la memoria familiar e histórica. Lejos de los árboles consigue desplegarse como un viaje apasionante e insólito que se aleja de ciertas convenciones narrativas al tiempo que sabe conectar emocionalmente con la audiencia. Una muestra más de la madurez artística del cine catalán reciente.
La ganadora del Leopardo de oro, You don’t belong here de Florin Serban, enlaza con los rasgos más reconocibles del cine rumano, como el compromiso crítico con la realidad inminente, el uso de planos secuencia de larga duración para registrarla y una cierta distancia observacional, para retratar la relación entre un cirujano de provincias y su hijo, que se ve envuelto en un crimen de odio contra los gitanos. Cuestionable en algunas de sus decisiones formales y éticas, You don’t belong here aborda una temática candente desde el punto de vista del hombre de mediana edad que siente fracasar sus objetivos vitales. Mientras que las víctimas, el pueblo gitano y el adolescente que abraza la ideología ultra, quedan relegados a un plano secundario y utilitario.
Un 'thriller' sobre el evangelismo en Brasil
El Premio especial del jurado, The riverbank (A margem do rio) de Matheus Farias y Enock Carvalho, se aproxima a una cuestión que se ha hecho presente en los últimos años en el cine brasileño y que se convirtió en debate internacional a raíz del Mundial de fútbol masculino: cómo el evangelismo se ha infiltrado en las estructuras del país hasta el punto de cambiar el talante de todo un pueblo. Aquí lo hace centrándose en la homofobia de esta ideología, que se traduce en una violencia concreta contra las personas LGTBIQ+. Farias y Carvalho decantan su film hacia el thriller, tanto por la amenaza latente que viven los personajes queer como por el deseo de venganza que empuja al protagonista a partir de cierto momento. Y otorgan un tono fantástico, cercano al cine de Alain Guiraudie y Kleber Mendonça Filho, a las liberadoras escapadas junto al río del personaje principal.
El habitual Hong sang-soo ha vuelto a Locarno con su 35º largometraje, Nowhere to lay my ryes, reconocido por partida doble en el palmarés con el Leopardo a la mejor dirección (ya tenía uno por Our Sunhi, del 2013) y con uno de los premios a la mejor interpretación para Kim Min-hee, que ya recibió este mismo galardón en el festival suizo en 2024 por Vora el corrent. Siempre es adecuado celebrar a esta pareja de cineastas, que en Nowhere to lay my eyes inciden en la cuestión del legado, la memoria y la conexión intergeneracional, tanto en el seno de la familia como en el de una comunidad, en un largo que no deja de reflexionar sobre el papel del cine "pequeño" en nuestras vidas. El otro premio a la mejor interpretación se lo ha llevado Monica Bellucci por Ketticè de Giovanni Tortorici. El galardón celebra a una actriz que experimenta con nuevos registros, en el papel secundario de la madre del joven protagonista, un adolescente que la trae de cabeza. Tortorici concede a Bellucci una escena de lucimiento donde su personaje desencadena con plena expresividad italiana todo el resentimiento que acumula una mujer del norte como ella, estancada en Sicilia con un marido y una suegra tradicionales. Y, para cerrar el palmarés, Primer foc de Blanca Camell Galí ha recibido una mención especial del Jurado joven en el apartado de cortos Pardi di domani.