Por qué una película con 11 minutos de catalán se considera versión original catalana?
En 'Muy lejos', nominada al Gaudí a mejor filme, se habla también castellano, inglés, neerlandés y árabe
Barcelona¿Qué es una película en catalán? Intuitivamente diríamos que una película hablada en catalán. Pero en una realidad cada vez más diglósica y marcada por el fenómeno migratorio, ¿qué ocurre cuando el cine toma una mirada naturalista para captar el mosaico de lenguas y culturas que conviven en nuestras sociedades? Se puede seguir hablando en singular de la lengua de una película? Un ejemplo interesante de esta situación es Muy lejos, el magnífico debut como director de Gerard Oms, una historia de inspiración autobiográfica sobre un aficionado del Espanyol que, tras acompañar al equipo en un desplazamiento a Países Bajos, decide no volver a Catalunya y quedarse a vivir Utrecht, donde nadie conoce ni habla la lengua local.
El protagonista de Muy lejos –uno Mario Casas extraordinario– habla en castellano con el hermano, la familia, los amigos pericos y los compañeros marroquíes del trabajo. Con el resto de personas que conoce a Utrecht se comunica en inglés y sólo habla catalán con un compañero de las clases de neerlandés (David Verdaguer) que también es catalán. Si sacamos el cronómetro, a Muy lejos se habla catalán un total de once minutos de los cien que dura la película. Pero la calificación del Instituto Catalán de Empresas Culturales (ICEC) informa que es una película en versión original catalana, condición que no sólo le permite acceder a ayudas públicas específicas para el cine en catalán sino estar nominada en la categoría de mejor filme de los Gaudí, reservada a películas en catalán.
Cómo se determina que la lengua de Muy lejos Qué es el catalán? Previamente a la resolución de la calificación por edades de una película, los productores deben presentar en el ICEC una declaración del uso porcentual de las lenguas que se utilizan en el rodaje original. Y la lengua con un porcentaje superior determina la versión original del filme. En el caso de Muy lejos, los porcentajes declarados son 34,95% de catalán, 28,45% de castellano, 19,41% de inglés, 15,23% de neerlandés y 1,94% de árabe. Los porcentajes no se calculan en función del tiempo de pantalla de cada lengua, sino, como establece la Ley del Cine, por el número de palabras del guión filmado, tanto las dice el protagonista como si son diálogos de fondo. Desde el ICEC informan que, normalmente, las declaraciones de los productores son suficientes, pero que si los porcentajes son muy equilibrados se realiza un recuento para verificar los datos. Así se hizo en el caso de Muy lejos, y se comprobó que los porcentajes eran exactos.
Que los 11 minutos de catalán de Muy lejos sumen un 34,95% tiene mucho que ver con el carácter verborreico del personaje de Verdaguer, una excepción en una película más bien contemplativa en la que predominan los silencios y el lenguaje expresivo de las imágenes, de diálogos escasos pero significativos. La película, en cualquier caso, transmite gran naturalidad en la elección de la lengua para cada situación, ajustada a la realidad lingüística de cada personaje. Es decir, que la utilización del catalán nunca parece forzada para alcanzar una cuota lingüística. Pero que una película con sólo once minutos de catalán pueda ganar este domingo un premio reservado a películas en catalán puede que nos obligue a plantearnos de qué hablamos cuando hablamos de cine en catalán.