Estreno en Barcelona

"Los de mi generación nos marchamos fuera sin quererlo"

Enric Gasa Valga, establecido en Innsbruck, lleva al Teatro Victoria una versión de 'El gran Gatsby' con músicos y bailarines

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BarcelonaEl coreógrafo Enric Gasa Valga (Esparreguera, 1976) dejó el pueblo en plena eclosión de su juventud. "Los de mi generación nos fuimos fuera sin querer irnos. Profesionalón, para hacer una carrera fuerte tenías muchas más oportunidades en el exterior. Todos creíamos que era una cuestión coyuntural y que después volveríamos, pero desgraciadamente el norte de Europa sigue ofreciendo mejores condiciones laborales que el sur", reflexiona el artista. Justamente hace pocos días que ha llegado a Barcelona con la producción El gran Gatsby - El show, una adaptación musical y coreográfica del clásico de F. Scott Fitzgerald que se representará en el Teatre Victòria del 20 al 31 de mayo. El espectáculo, de gran formato, se estrenó en Austria y ha pasado por Múnich y Montecarlo. Después de Barcelona, viajará hasta Bangkok.

Establecido en Innsbruck, en el Tirol, Gasa Valga ha hecho prácticamente toda su carrera fuera de Cataluña. Se formó en Cuba y durante unos años dio vueltas por el mundo como bailarín, hasta que en 2009 asumió la dirección del Teatre Estatal del Tirol. Unos años después, en 2023, creó su propia compañía, con la que se ha dedicado esencialmente a versionar grandes clásicos desde el prisma de la música y la coreografía. "A veces nos hacen falta clásicos para entender ciertas cosas. Con El gran Gatsby, por ejemplo, vemos el engaño del sueño americano y de las apariencias, pero hoy día seguimos todos queriendo triunfar y mostrar lo mejor de nosotros a través del móvil. Lo que hace un siglo era una realidad, hoy sigue siéndolo", reflexiona el artista.

Para llevar a escena el clásico, Gasa Valga cuenta con trece bailarines, dos cantantes y seis músicos que tocan en directo. "No hay ningún momento que esté grabado. Incluso cuando suena un teléfono, lo hacemos a través del piano. Soy un gran defensor de la música en vivo", dice el coreógrafo, que añade que han trabajado mucho el sonido para que remita a los años 20. "Queremos transportar al público a aquella época, y por eso hemos escogido un repertorio con canciones de artistas como Dinah Washington y Nat King Cole", subraya Gasa.

Una escena del espectáculo 'El gran Gatsby - El show'.

A lo largo de los últimos años, siempre que ha podido Gasa Valga ha intentado poner un pie en Cataluña. El pasado febrero la compañía llevó Carmen a la Factoria Cultural de Terrassa y en 2024 representó Frida en el Teatre Coliseum de Barcelona. "Mis amigos de toda la vida, con quienes jugaba a fútbol en la hora del patio, siguen viviendo en Esparreguera. Soy muy de pueblo y esta tierra la quiero con locura", señala. A la hora de valorar el sector, sin embargo, no obvia las desigualdades en las condiciones laborales entre el norte y el sur. "Ayer leí que el Liceu tiene 10.000 abonados en una ciudad de tres millones de personas. Innsbruck, con unos 170.000 habitantes, tiene un teatro con 8.500 abonados. La diferencia es brutal", subraya Gasa.

Desde su punto de vista, hay tres grandes asignaturas pendientes para el sector escénico: el apoyo político e institucional, la educación y la presencia en los medios. "Y también es responsabilidad nuestra, de los que hacemos los espectáculos. Nuestra competencia es Netflix y, por tanto, el gran reto que tenemos es conseguir que el público que venga quiera volver", destaca el coreógrafo.

Estrenar 'Terra baixa' en el Tirol

Él lo ha procurado hacer con montajes que buscan llegar al máximo de espectadores mediante referentes comunes y compositores como Wagner y Ravel, pero también a través de sus raíces. En 2021 el artista levantó una versión de Terra baixa de Àngel Guimerà con sardanas y habaneras que se estrenó en el Teatro Estatal del Tirol. "Todo el repertorio era música catalana. Al público le encantó, en cada función se levantaron para aplaudir. Pero el espectáculo se quedó ahí", lamenta Gasa.

Ahora, el coreógrafo también tiene en marcha otra producción de alma catalana, Saving Salvador - Un tributo a Dalí. "En esta ocasión hemos creado la música expresamente para el espectáculo. Todo el mundo canta en catalán y los intérpretes han tenido que aprender un poco nuestra lengua para poder representarlo", explica el artista, que espera que el espectáculo no se pueda ver solo en los teatros germánicos sino que alguna sala catalana también lo pueda llevar a Barcelona.

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