Música

Terrae: "Aún hay ciertos estereotipos sobre el Ebro, como si fuéramos exóticos para cierta parte del país"

Grupo musical formado por Andreu Peral y Genís Bagés

El dúo Terrae: Andreu Peral y Genís Bagés.
27/01/2026
8 min

BarcelonaEl latido del Ebro resuena en la música del dúo Terrae. Existe el latido patrimonial de jotas, fandangos y cantos de batir, y el latido del presente de las texturas electrónicas. Existen historias transmitidas por la corriente de la tradición oral y rabias diversas conectadas a injusticias y abandonos. En este proyecto nacido en Flix no falta la alegría, ni el baile, ni las ganas de compartir. Hablan sus responsables, Andreu Peral (Tarragona, 1986) y Genís Bagés (Lleida, 1987), autores del álbum Nuestro grano (Microscopio, 2025), uno de los mejores del año pasado según el ARA.

Dice que Nuestro grano es "un viaje río abajo por las historias del patrimonio cultural ebrense". ¿Qué parte de este patrimonio es el que más le interesa?

Genís Bagés: Todo el patrimonio inmaterial sonoro. Obviamente, existe una tradición muy grande de jotas y de fandangos, pero también nos interesa el ámbito quizás algo más desconocido de los cantos de batir y los cantos de trabajo, y también las canciones de pandero, que son propias sobre todo de la Ribera d'Ebre, por proximidad con el Priorat. Igualmente, intentamos trabajar todo lo imaginario, incluido el literario, el de toda la gente que ha escrito en referencia al Ebro, o que tiene algún tipo de vinculación. Es un viaje sonoro pero también literario y patrimonial en general.

Ambos tienen una trayectoria musical previa [Andreu Peral en Lo Gitano Blanc y Genís Bagés en el campo del jazz y la improvisación]. ¿Cómo decidió salir adelante Terrae?

Andreu Peral: Tenemos gustos parecidos, a la vez que también alejados en según qué aspectos. En mi caso, he cantado caramelles en Flix desde los 17 años. En Flix había un hombre, el señor Batiste, que compuso más de 200 canciones, una barbaridad. Componía mientras iba andando a trabajar a la fábrica, y por la tarde preparaba las canciones para cantarlas en el orfeón. Seguramente yo sentía una inquietud por investigar y querer incorporar todo esto. Además, la edad también es importante porque te hace mirar un poco más atrás y decir: vale, ahora sí que necesito saber realmente de dónde vengo, qué he mamado y qué me ha hecho crecer. Mon abuelo cantaba en todas las celebraciones, era muy jotero. Y el abuelo de Genís tocaba increíblemente bien. Recuerdo perfectamente cuando me lo comentó Genís, que era una Semana Santa, y también recuerdo ir en el tren hacia Barcelona y antes de llegar a Móra la Nova contestarle un whatsapp y decirle: ei, empecemos a trabajar con esto.

En el fondo, lo que explicas es exactamente lo mismo que ha hecho Bad Bunny mirando hacia las raíces.

GB: Sí, él con la salsa. Nosotros hemos estado muchos años tocando distintos estilos –jazz, rock, pop– y parece que a veces miras demasiado hacia fuera.

Bad Bunny hace lo que hace y sigue viviendo en Puerto Rico. Si usted no estuviera en Flix, es posible que este proyecto no hubiera salido.

AP: Sí, habría costado más, porque de alguna forma estaríamos ya desconectados un poco.

GB: Había vivido mucho en Barcelona, ​​y ahora estoy en Lleida pero bajo cada semana en Flix, porque tengo familia, y sí ha sido un reconectar con el territorio. Ahora justamente me he dado cuenta de que tenía una visión muy provinciana, porque valoraba mucho lo de fuera, estaba obsesionado con Barcelona, ​​Berlín... Sí, estoy orgulloso de haber vivido cosas superinteresantes, pero ¿te has preocupado de lo que se hace aquí y de lo que tienes al lado?

AP: Hemos ido mucho por las Terres de l'Ebre en la gira de los museos, y vas a la Galera oa Santa Bárbara y dices: qué pueblos más interesantes.

GB: Es muy bonito y tienen todo el patrimonio. Por ejemplo, en el Montsià el último alfarero que queda es el que nos ha hecho el botijo ​​que llevamos en los conciertos. Son trabajos que no distan tanto de lo que hacemos nosotros, trabajos que requieren ese trabajo diario, esa singularidad.

Por el camino del Ebro, que es una canción que define muy bien lo que sois vosotros, viene del cancionero de Joan Amades y cuenta una historia con un punto tragicómico que podemos asociar a las Terres de l'Ebre. Empieza así: "Viniendo por el camino del Ebro, encuentro a un hombre poco afinado. Si lo subo a lo alto del burro dirán que yo lo he matado".

AP: Sí, es la historia perfecta, y habla también de cómo se juzga a quienes se salen un poco de lo establecido.

GB: También tiene esa cosa cómica. Nosotros también lo vivimos así cuando la interpretamos, porque a veces notamos que todavía existen ciertos estereotipos sobre el Ebro, como si fuéramos exóticos para cierta parte del país.

¿Puede que esta percepción haya cambiado en los últimos años gracias a propuestas como el festival Eufònic, que dan espacio a otro tipo de contemporaneidad ebrense?

GB: Sí. De hecho, tuvimos la oportunidad de tocar en julio. Es un festival referente. Se están abriendo muchos campos en las Terres de l'Ebre, gente que había vivido fuera que está volviendo y que están creando cosas, como el propio Vicent Fibla [el director del Eufònic]. Lo siento si insisto mucho en este hecho, pero a veces tenemos la sensación de que somos poco escuchados. También hay Las Noches de Tyrica en Alcanar, que es un festival muy interesante. Y el Centro de Arte Lo Pati, de Amposta. Poco a poco sí se está trabajando.

Tiene otro referente del Ebro en el disco, la escritora Zoraida Burgos, fallecido a principios de año. Musique su poema Nos han dejado el grito. ¿Qué es lo que se atrae de ella?

AP: La fuerza, porque Nos han dejado el grito es esto, es un grito de fuerza, de valentía, de llamar al mundo y hacerse valer. Dentro de Nuestro grano, el poema Nos han dejado el grito pega mucho, porque es esto Nuestro grano, un grito.

En Nuestro grano hay canto de batir, fandango, jota y diferentes texturas de percusión, incluyendo la electrónica. Expresivamente es muy magnético.

GB: Obviamente, también queremos manipular la tradición pasándola por nuestra criba. Cuando cojo un pandero, lo primero que veo es eso, la posibilidad del loop, la textura, rascarlo... Me aproximo de esta manera. Tenemos la tradición como algo móvil y en revisión constante. Hay muchos grupos que lo hacen tocando exactamente cómo se hacía y me parece bien, pero a nosotros no nos nace esto. Nos gustan también los loops y los efectos de voz.

Año tras año la Feria Mediterránea de Manresa programa propuestas que comparten este carácter, como Tarta Relena y L'Arannà.

GB: Correcto. Miremos al pasado pero con los ojos de ahora. La gente que lo hacía antes también eran pioneros en cierto modo y estaban a la vanguardia en ese momento. Hay otro concepto que quizás suena muy místico pero que es importante: cuando estamos en el escenario intentamos dialogar con el pasado como si no estuviéramos nosotros dos solos en el escenario. Terrae no es sólo Andrés y Genís, sino que es como si pusiéramos a nuestros abuelos sobre el escenario y habláramos con ellos con el lenguaje de hoy en día.

En el disco haga bajar Alidé Sans del Pirineo y la lleva al Ebro para cantar una de las canciones más exitosas del disco: La clavelinera.

GB: Ambas colaboraciones, la de Judit Neddermann en Delta y la de Alidé, surgieron con la idea de crear puentes. Se trata de conectarse con otras realidades y gente que está trabajando el folk con su visión. La clavelinera le pega mucho a Allidé porque ella es fiesta, baile de plaza y reivindicación. Y fue muy guay porque se conecta con la música de una forma muy visceral.

Escuchando La clavelinera pensaba en cómo la harían los Remedio de Ca la Fresca.

GB: Para nosotros es también un referente, uno de los grupos que están haciendo cosas muy interesantes en Cataluña.

Y con esa rabia reivindicativa agarrada al presente.

GB: Totalmente.

AP: Ambas colaboraciones son muy diferentes. Como el disco, que pasa por muchas fases. Quizá la de Judit sea más cerebral. La parte festiva quizás queda algo más al final.

Sin embargo, en la canción que abre el disco, Ya no me quieres, el ritmo anticipa que habrá una rábano y que todo el mundo acabará bailando.

AP: Las rábanos ¿dónde se hacen? En el campo. El canto de batir debía ser eso.

Tanto en la Feria Mediterránea de Manresa como en Cantuto de Cassà de la Selva coincidió con L'Arannà, que también trabajan con el bagaje tradicional para hablar del presente; en su caso, de Eivissa y Formentera. En su caso, es evidente que la Ribera de Ebro no es sólo la Batalla del Ebro, sino también la nuclear de Ascó.

GB: Personalmente tengo muchas ganas de hablar de las Terres de l'Ebre actuales, con todas las singularidades y con todas las cosas que están pasando.

AP: La música debe unir los puentes, y uno de los puentes es para compartir colectivamente para conseguir una mejora universal. En este caso, para la mejora de las Terres de l'Ebre, es necesario un colectivo detrás, un colectivo que se mueva y que vaya más o menos en una misma dirección. Ahora hay un gran debate con el tema industrial, que siempre ha echado mucho a Flix, y con la nuclear. ¿Qué pasará después de todo esto? Nosotros estamos abocados al desastre industrial de toda la vida y ahora deben ampliarse miras. Hay un gran ejercicio a realizar.

Es evidente que el entorno marca el arte. La música de Xarim Aresté no es lo mismo ahora que vive en Flix que cuando vivía en Barcelona. Y Lluís Gavaldà explica que la gran diferencia entre Els Pets y Sopa de Cabra era que los Sopa de Cabra vivían en Girona y podían cantar cosas bonitas, mientras que Els Pets vivían en Constantí, junto a la petroquímica...

GB: Marca muchísimo. El propio Delta, con la desaparición que sufre... La canción Delta, del folclorista Lluís de Montsià, es una oda al Ebro ya su paisaje de principios del siglo XX y ya habla de ello.

Lluís de Montsià fue uno de los informadores de Joan Amades, ¿no?

GB: Para sacar adelante el encargo del cancionero catalán, Joan Amades tenía varios informadores por toda Cataluña. Lluís de Montsià era uno de los que había en las Terres de l'Ebre. Amades sí fue mucho a Balaguer y al Priorat, pero no tanto a las Terres de l'Ebre. Nosotros tenemos estas dos vías de información propiamente bibliográficas, porque también está Joan Moreira, que escribió el libro del folclore tortosino. Y después tenemos las visitas que hacemos a los pueblos.

AP: Aunque hemos llegado un poco tarde. Durante mucho tiempo hemos vivido en la despreocupación. Yo mismo he vivido una despreocupación por lo que cantaba mi abuelo, y es una lástima.

GB: Es normal porque cuando eres tan joven no estás porque te cuenten batallitas. A mí me ha pasado con el tema de la Batalla del Ebro cuando hablaba de él el abuelo, que había sido destinado a comunicaciones y que explicaba el miedo que había pasado cuando tenía que arreglar un cable y sentía cómo la ametralladora hacía pa-pa-pa-pa...

AP: Y tú querías ver el baloncesto.

GB: O Los Simpson, que es lo que hacían en la tele cuando comía con él. Es muy fuerte, porque cada semana me contaba cosas de la guerra.

¿Cuál es el mejor recuerdo que tiene relacionado con la música. ¿Y qué recuerdo le gustaría olvidar?

GB: Recuerdo de pequeño, que ponía discos en casa y hacía ver que tocaba la batería o la guitarra imaginaria delante de gente. Es curioso que uno de los recuerdos más guapos sea de cuando estaba prácticamente solo, pero bueno, es cuando haces volar la imaginación. Y por olvidar... los sufrimientos antes de los conciertos, cuando la cosa no depende de mí, cuando hay factores externos que pueden hacer que no funcione.

AP: Buen hay muchos. Cuando toqué el primer acuerdo de guitarra, que estaba aprendiendo a tocar la guitarra ya de mayor, con 24 o 25 años. Cuando vi que podía crear algo con ese instrumento, algo que me salía de dentro, se me abrió todo un mundo. Y recuerdos para olvidar, seguramente cualquier cosa que haya hecho a regañadientes. Si no escucho el corazón, seguramente fallará algo.

Antes hablábamos del Cantuto. ¿Cómo vivió la primera experiencia en el festival?

GB: Alucinamos.

AP: Cuando llegué a Flix, a mi padre le dije: "Tenemos que ir al Cantuto". Se me joden los pelos de punta, porque es algo... Carai, es que son gente que cuidan tanto cada detalle, que le meten tanta pasión, que es que te emociona formar parte de ella como espectador, ya no como músico. Y cómo trasladan la alegría. Creo que es de las cosas más interesantes de nuestras tierras.

GB: Debería haber un Cantuto en cada comarca, por decreto. Te encuentras en esta unidad y te sientes como empoderado.

AP: A mí se me ha pasado por la cabeza, hacer un Cantuto en las Terres de l'Ebre.

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