Música

Los 20 mejores discos de 2025

Un año musical resumido en una veintena de álbumes

Bad Bunny, Rosalía y Gavina.mp3
18/12/2025
6 min

BarcelonaDe los discos de 2024 salieron los grandes conciertos de 2025 (Billie Eilish, La Ludwig Band, Kneecap, Remei de Ca la Fresca, Charli XCX). Es posible que ocurra lo mismo con la cosecha discográfica del 2025, un año que empezó con un álbum incontestable y que ha acabado con otro igualmente relevante. Según el ARA, así han sonado en los últimos doce meses. Como es habitual, la lista es solo de 20 discos, pero podrían ser varios más e incluir los álbumes de Maria Rodés, Turnstile, Anna Andreu, Suede, Maria Hein y Oklou, entre otros, además de las bandas sonoras de las películas A complete unknown y One battle after another.

20.
Irieix

'Ireix I «el geperut»'

'Irieix I «el geperut»', d'Irieix

Lluís Margarit, nacido en Granollers en 1994, se planta a finales de 2025 con el álbum de debut de Irieix, un proyecto de cantautor para carpas retrofuturistas. Irónico y sentimental, utiliza el pop y el electro para expresar un estimulante carnaval emocional. A ratos recuerda a los Beirut de Zach Condon o a un Sufjan Stevens con mucho sentido del humor, pero también es el sobrino pícaro de Sisa.

19.
Michel Cloup

'Catharsis en pièces détachées'

'Catharsis en pièces détachées', de Michel Cloup

Michel Cloup está en forma y bastante enojado. Como en los días de gloria del proyecto Expérience y en trabajos tan exitosos como la banda sonora de Regreso a Reims, Cloup recita con furia punk y rabia electro-rock, desde la indignación contra el liberalismo de David, Goliat et Godzilla hasta los gritos cabreados de los 21 minutos de ¿Pour qui? Pourquoi? Celebramos la radicalidad del músico de Toulouse.

18.
Julieta

'23'

'23', de Julieta

La barcelonesa Julieta ha singularizado su proyecto haciendo del pop el eje de las canciones; pop de club, claro. Con una producción más esmerada, que incluye cuerdas y un juego de contrastes entre la sonoridad acústica y la electrónica, en el primer álbum con Sony emplea recursos y ambición en busca del hit, y sale de ellos en canciones como M'oblido d'olbidar-te y la bachata L'amor de la meva vida.

17.
Cala Vento

'Brindis'

'Brindis', de Cala Vento

Brindis no es solo un disco de versiones. Es una declaración de amor de los ampurdaneses Aleix Turon y Joan Delgado. De amor a los grupos y artistas que les han formado y emocionado: Els Pets, Jarabe de Palo, El Último de la Fila, Da Souza, Julieta Venegas, Turnstile, Lucio Battisti y Fugazi. Versiones en catalán, castellano e italiano que completan el retrato musical y sentimental de Cala Vento.

16.
Terrae

'Nostre gra'

'Nostre gra', de Terrae

El latido del Ebro resuena en cada rincón del disco de Genís Bagés y Andreu Peral. La memoria del río y la electrónica impulsan tonadas, fandangos y jotas. La voz de Peral es telúrica y reivindicativa, y la percusión de Bagés es rica e imprevisible. Uno y otro hacen justicia al paisaje y las vidas que lo han hecho ser como es. Otro gran disco que nace de la admiración por la tradición.

15.
God's Funeral

'El despertar dels morts'

'El despertar dels morts', de God's Funeral

El metal catalán vive un momento esplendoroso. Es una nueva prueba El despertar dels morts, de la banda tarraconense God's Funeral: un álbum conceptual sobre la Primera Guerra Mundial construido con doom fatalista, pero iluminado por violines y secciones corales que otorgan una dinámica especial a temas como La processó de les ombres y Fossa comuna.

14.
Guitarricadelafuente

'Spanish leather'

'Spanish leather', de Guitarricadelafuente

La ambición romántica de Álvaro Lafuente no tiene límites. No es de extrañar que Rosalía admire a este músico de Benicàssim instalado desde hace tiempo en Barcelona. Entre el empuje de Babieca! y el recogimiento épico de Tramuntana, desborda el folk y la música de club con una producción sorprendente, y regala maravillas como Port Pelegrí y Futuros amantes.

13.
Lady Gaga

'Mayhem'

'Mayhem', de Lady Gaga

Lady Gaga reclama el trono del pop mainstream con un álbum que no esconde ninguna carta: están presenten casi todas las caras de Lady Gaga, cada una presentada en la mejor versión, y recupera la habilidad de hacer canciones con impacto universal como Abracadabra, Perfect celebrity y la disco The dead dance. Y como coda, el hit balada Die with a smile con Bruno Mars.

12.
Mazoni

'Banderes per daltònics'

'Banderes per daltònics', de Mazoni

Un día el huerto se secó, pero al día siguiente empezó a lloviznar. El agua de la creatividad manó otra vez, y Mazoni volvió a sonreír. Del bloqueo a un disco pletórico en el que Jaume Pla recupera sensaciones, arrincona la crisis y firma un buen grupo de canciones a la altura de las mejores de su cancionero. Benvenido de nuevo, Mazoni.

11.
Dijon

'Baby'

'Baby', de Dijon

Hay canciones que convierten un buen disco en algo extraordinario. Es lo que ocurre con Yamaha, una barbaridad de neosoul que funciona como mascarón de proa del disco del estadounidense Dijon Duenas. El resto del álbum no desmerece el hit y demuestra que el año de la muerte de D'Angelo todavía los hay que saben experimentar y emocionar con el soul y el R&B.

10.
Lorna Shore

'I feel the everblack festering within me'

'I feel the everblack festering within me', de Lorna Shore

Deafheaven e Imperial Triumphant también han cotizado alto en el metal del 2025, pero el disco más impactante lo ha hecho Lorna Shore. La banda de Nueva Jersey, conducida por las obsesiones de Will Ramos, despliega un deathcore maximalista, de sonoridad grandiosa, exuberante y brutalista. Empiezan exhibiéndose en Prison of flesh, y ya no bajan la apuesta.

9.
Irene Reig

'Ànima'

'Ànima', d'Irene Reig

Atención al salto adelante que realiza la saxofonista barcelonesa. Más allá del bebop, y con referentes contemporáneos como Immanuel Wilkins, Irene Reig enlaza dentro del disco una suite que comienza con Felicitat continguda y que da paso a una de las experiencias jazzísticas más estimulantes del año. Cuando termina con el tema Dins d'un somni, la sensación es de plenitud.

8.
Hayley Williams

'Ego death at a bachelorette party'

'Ego death at a bachelorette party', de Hayley Williams

Frustraciones con la industria musical y la vida sentimental. Depresiones tratadas con mirtazapina. Rabia contra intolerancias cristianas y políticas... Y todo ello en un puñado de canciones magníficas, unas de pop luminoso, como Whim; otros con estribillos de indie rock, como Parachute; alguna con distorsiones inquietantes, como Hard. Un muy buen disco, de la estadounidense Hayley Williams.

7.
El Petit de Cal Eril

'Eril Eril Eril'

'Eril Eril Eril', d'El Petit de Cal Eril

Joan Pons, el volcán de la Segarra, viaja por el mundo del pop metafísico y vuelve alli donde El Petit de Cal Eril provocó las primeras deflagraciones. Hay un hilo emocional que comunica este disco del 2025 con glorias pasadas como Vol i dol (2010) y La figura del buit (2013). Tiene canciones extraordinarias aparentemente sencillas y una sonoridad impecables. Qué bien suena Eril Eril Eril.

6.
Lily Allen

'West End girl'

'West End girl', de Lily Allen

Ahora que los discos de divorcio parecen un cliché, la británica Lily Allen hace uno tocado por la inspiración y en la que la experiencia propia (la separación del actor David Harbour) se explica sin caer en el narcisismo de otras estrellas del pop. Allen relata angustias e inseguridades con una paleta emocional y musical que va de la delicadeza de Sleepwalking al drama de Madeline y el enfado de Pussy palace.

5.
Júlia Colom

'Paradís

'Paradís', de Júlia Colom

El folclore mallorquín como contexto familiar. La electrónica y el pop como herramientas del presente. El laúd y la voz. Y criterio y sensibilidad en la combinación de ambos mundos. Así es el Paradís de Júlia Colom, un disco excelente de pies a cabeza, con cimas como T'he cercat, Sa madona (con la colaboración de Tarta Relena), Una illa por tu i per jo y la emocionante Sa nit i es dia. Una cantante como hay pocas.

4.
Geese

'Getting killed'

'Getting killed', de Geese

Cameron Winter, además de un notable proyecto en solitario, lidera la penúltima sensación de Nueva York. Geese es art rock amablemente caótico, como si Talking Heads y Violent Femmes hubieran caído en una olla psicodélica mientras The Strokes y The Velvet Underground miran de reojo. Más allá de las referencias hay un cancionero estimulante.

3.
Gaviota.mp3

'Sempre i per instint'

'Sempre i per instint', de Gavina.mp3

El talento poético del barcelonés Max Codinach estalla en este segundo disco de pop electrónico sobre tribulaciones existenciales diversas. Como una especie de Guillem Gisbert para la generación Z, enlaza versos como "Suena una filarmónica, parece que arde todo" y "No te pareces nada a mi recuerdo", y despliega algunas de las canciones del año: Ciutat y Balcons, cavalls.

2.
Bad Bunny

'Debí echar más fotos'

'Debí tirar más fotos', de Bad Bunny

En 2025 empezó con la obra maestra que seguramente merecía la llamada música urbana latina. Debí echar más fotos demuestra que en la creatividad musical es tan importante buscar nuevos horizontes como saber honrar al pasado. Bad Bunny, además, cuenta con aliado imbatible: la riquísima tradición rítmica de Puerto Rico, que esparce la influencia en canciones como Baile inolvidable, Café con ron y La mudanza, y que convive en armonía con el reggaeton y el dembow de Nuevayol y Voy a llevarte pa PR. Un genio distinto y único.

1.
Rosalía

'Lux'

'Lux', de Rosalía

Los sesenta minutos musicales más relevantes del 2025. El disco que consagra a Rosalía como talento inimitable. El álbum en el que el artista de Sant Esteve Sesrovires se desata los corsés estilísticos para crear dentro de la música. Lux tiene una lectura melómana, porque maravilla por detalles armónicos y patrones rítmicos y también por las conexiones con distintos capítulos de la historia de la música, del barroco a la experimentación contemporánea. Pero Lux va más allá del goce en el virtuosismo. Modulando el universo sinfónico-coral y lírico con una producción maximalista (¡cómo suena, este disco!) y estructuras más propias del flamenco y la canción, Rosalía abre la puerta a un nuevo pop que reconoce un linaje (el de Björk, por ejemplo) y que defiende una espiritualidad sin jerarquías. Un 10 sobre 10, claro.

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