Música

La Pegatina contra "la dictadura de la velocidad"

El grupo de Montcada i Reixac publica el disco 'Fuegos del barrio', que presenta en el Poble Espanyol

La Pegatina en una imagen promocional.
28/05/2026
3 min

Barcelona"Se exige mucho en muy poco tiempo. Es la dictadura de la velocidad: tienes que sacar una canción, y enseguida otra, y un vídeo, y hacer una promoción... No sé si es muy productivo. Quizás el planteamiento debería ser otro", dice Axel Magnani, el trompetista de La Pegatina. "Y las plataformas te piden más canciones porque te posicionan mejor, y colaboraciones. Se nos ha transmitido que tenemos que ser virales y destacar continuamente", añade el cantante Adrià Salas. "Esta vez hemos hecho un disco cocinado más despacio, sin el estrés de tener que estar entrando al estudio cada dos por tres", explica el guitarrista y cantante Rubén Sierra. Vienen casi de otra era. De hecho, La Pegatina nació hace más de veinte años en Montcada i Reixac, a pie de calle y al amparo de aquel sonido Barcelona mestizo de tipo. Y parece que persigan precisamente aquel espíritu fundacional en el disco Fuego del barrio (Calaverita-Música Global), que este viernes 29 de mayo presentan en directo en el Poble Espanyol.

"Queríamos sonar a calle, directos, naturales, crudos", dice Sierra sobre un álbum que llega cuatro años después de Hacia otra parte (2022). Y para sonar así han hecho canciones que les apetezca tocar en directo. "Que nos aporten algo y que le puedan gustar a la gente. Por eso no hay ninguna canción lenta. Es todo bailable", informa Salas.

En las primeras canciones del álbum resuenan aquellos orígenes de manera bastante transparente. Por ejemplo, el rastro de Mano Negra y Los Fabulosos Cadillacs en Con este fuego. "Lo tenemos muy integrado, y a veces depende de cómo lo vistamos con la producción. Y esta vez el productor es el mexicano Camilo Lara, que comparte muchos referentes con nosotros –admite Salas–. Todo ello se nota en los temas más rumberos, como La voltereta, inspirada en el sonido de Ojos de Brujo, y Venpayá, que está más conectada con la rumba catalana, pero también en otras como Rómpela, que son más ska". Hay igualmente una mirada nostálgica a la infancia en Del barrio soy, cuando, como dice Salas, "con creatividad y pocos recursos se hacían cosas increíbles". Es la realidad que unos vivieron en Montcada i Reixac y los que, como Magnani y el acordeonista Romain Renard experimentaron en el pueblo donde crecieron, cerca de Rennes, en Bretaña. "Todos somos de la periferia, y teníamos mucha cultura popular en común", asegura Magnani.

Hijos de la mezcla, La Pegatina también llevan integrado de alguna manera el antirracismo y la confrontación contra los discursos de la extrema derecha. Lo hacen explícito en Brinca!, la única canción del disco cantada en catalán, que camina con cadencias tropicales. "Cuando empezamos, nuestros referentes eran fruto de la mezcla, de músicos de procedencias diversas que se juntaban y hacían música. Me parece muy enriquecedor", dice Salas. Cuando empezaron también sufrieron "un poco el síndrome del impostor". "Aunque no teníamos una formación musical académica, nos iba bien, mientras que había gente que tocaba mucho mejor y que había estudiado que no les iba tan bien. Siempre ha habido esta presión para ganarnos el respeto, y salíamos de ello trabajando el doble", recuerda Salas. Una presión diferente la notaron antes de publicar Fuegos del barrio. "Volver después de un año de parada implicaba tener que hacer algo más grande, tener que trabajar el triple para continuar adelante", añade el cantante. Tirar adelante a su ritmo, huyendo de "la dictadura de la velocidad".

El idilio de La Pegatina con México

Una de las alegrías que han acompañado la trayectoria de La Pegatina es la repercusión en México que tiene el grupo desde hace doce años. "La recepción siempre ha sido espectacular, con gente esperándonos en el aeropuerto y todo. A México vamos un par de veces cada año, e intentamos devolverles todo el amor que nos dan", dice Rubén Sierra. No es extraño, pues, que el productor del disco sea Camilo Lara, fundador del proyecto Instituto Mexicano del Sonido. Tampoco es extraño que la canción 'Todo el mundo pregunta por ti' canalice el despecho mediante toques de ranchera y corrido, y que en directo la completen con guiños a Juan Gabriel.

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