Baloncesto
Deportes 20/03/2021

Antonella González: "Espero que la gente sea consciente de ello y vea que dar el pecho es tan natural como respirar"

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Antonella González dando el pecho a su hija Madi durante un partido
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Una imagen vale más que mil palabras. La foto de Antonella González (Concepcion del Uruguay, 1990) en la pista de baloncesto se ha hecho viral, pero no porque haya batido algún récord o haya conseguido algún hito. Lo único que ha hecho es ser madre y deportista. Su imagen dando el pecho a Madi, su hija de poco más de un año, ha recorrido medio mundo. Ella, sin embargo, no entiende el porqué de tanto ruido.

Tu foto amamantando a Madi en la pista de baloncesto se hizo viral. ¿Cómo fue aquel momento?

— Pues fue muy normal. Después del entrenamiento, me di cuenta que tenía una de las mamas más cargada que la otra y la necesitaba. Llamé a mi hermana, que estaba en la tribuna, para que bajara y la trajera. Fue entonces cuando hicieron la foto. La realidad es que es una situación totalmente natural. Mi madre también lo hizo conmigo cuando ella era entrenadora. Fue sorprendente que se hiciera tan viral.

La imagen corrió como la pólvora en la redes.

— No lo esperaba para nada. Se trata de una cosa que es muy natural y, si resulta que causa tanto ruido, es porque todavía hay algo que no conseguimos procesar y que no se ha instalado en nuestra sociedad. Para nosotros es natural y cotidiano que suceda en este contexto. No sé cómo lo viven allá, pero aquí estamos luchando mucho por este espacio de amamantamiento que necesitamos en nuestros trabajos y actividades. Está bien que se haga viral porque nos sucede a todas y está bien que las madres que vengan detrás lo puedan hacer donde y cuando sea y cuando el niño o la niña quiera.

Madi está con vosotros en las concentraciones y los entrenamientos. ¿Cómo lo vive el equipo?

— Estamos en una burbuja y cuando jugamos vamos a Buenos Aires. Aquí estamos todo el fin de semana en el mismo lugar donde jugamos y es cuando ella está más con nosotros. Hay un par de vídeos de cuando vamos del hotel a la pista que ella está con nosotros y es una más, es nuestra afición. En este sentido, no tengo ningún problema porque el equipo lo acepta mucho. La entrenadora es mi hermana y su ayudante también es padre, así que todos son muy cariñosos con ella.

¿Eres la única madre del equipo que ha pasado por esta situación?

— No. Una de mis compañeras es madre de dos hijos y cuando tuvo el primero también estaba en plena competición, como yo. El club nos ayuda mucho en este sentido y nos dan una facilidad increíble. Me dan la posibilidad de llevar a alguien conmigo para que esté con ella cuando estamos entrenando y jugando, es todo más fácil así.

Cuando te diste cuenta que estabas embarazada, ¿te surgieron preocupaciones sobre cómo afectaría a tu carrera y a tu vida?

— Mi embarazo fue planificado y deseado. Fue una decisión de los dos. Yo le pedí a mi pareja jugar una temporada más, el pase de 2019, para así coincidir con mi sobrina en el equipo. Nos llevamos poca diferencia de edad y queríamos volver a jugar en el club de toda la vida y poder disfrutar aquel año al máximo. Cuando llegó el embarazo, mi idea fue siempre volver, pero dependía de la realidad que me esperaba después del parto. Yo no sentí miedo. Fue una decisión que tomé conscientemente con mi pareja.

¿Tuviste que dejar de practicar deporte?

— ¡Casi nada! De hecho, jugué estando embarazada durante unos meses porque no lo sabía. Después, aunque se acabó la liga, yo continuaba entrenando con el aval de los médicos y teniendo las precauciones necesarias. Continuar haciendo deporte y trabajando el máximo de tiempo posible fue muy bueno para mí durante el embarazo. Cuando di a luz sí que tuve que parar, obviamente, y en total fueron unos diez meses hasta que pude volver.

¿Fue complicado el retorno?

— Sabía que sufriría un cambio corporal importante con el embarazo y el parto, pero bien es verdad que no me costó para nada retomar la actividad después de dar a luz. Además, la pandemia me ayudó a volver a poco a poco. El retorno a la actividad es un tema que hay que trabajar porque no es nada fácil. El cuerpo de la mujer cambia completamente y ya no es el mismo que antes. Es un proceso y hay que volver a adaptarse a la nuestra nueva imagen y al nuestro nuevo esquema corporal.

¿Qué es lo que más te costó asimilar?

— Mi cuerpo cambió mucho después de tener a Madi. La coordinación cambia muchísimo y es un aspecto que en el basquet es muy necesario. Fue más esto que no el tono físico. El hecho de volver de manera progresiva gracias a la pandemia me ayudó mucho a volver a encontrarme. Volver a situarme en el tiempo y en el espacio y en mi cuerpo en sí, fue lo más complejo.

Y una vez tienes a Madi llega la necesidad de encontrar un ajuste entre la vida familiar, carrera deportiva y jornada laboral. ¿Cómo lo haces?

—  La mayoría de los entrenamientos ella se puede quedar en casa de sus tías o con las abuelas. Hay veces, sin embargo, que viene conmigo. Por suerte, en el club siempre hay alguien para quedarse con ella así que, en este sentido, estoy tranquila. Sé que está bien con alguien mientras estoy con el equipo y yo me puedo centrar en el partido o en los entrenamientos.

¿Crees que tu historia ayudará a concienciar a la gente?

— Ojalá se tome así y no como una cosa mala. Ojalá se pueda tomar como una cosa buena y natural, y que quienes tengan que intervenir en el asunto para normalizarlo lo hagan.

¿Todavía hay que abrirles los ojos a mucha gente para que entiendan que es un acto natural?

— ¡Exacto! A las mujeres nos cuesta un poco más encontrar trabajo con un hijo pequeño, ya que hay horas concretas para darle el pecho. Yo estoy a favor de la libre demanda y dárselo cuando quiera y desea. El mensaje es para todos y todas. Aquí hay muchos hombres que se dan cuenta, pero hay otros -que a veces son los que toman decisiones y nos contratan- que no. Ojalá estas personas puedan ver esto y cómo es de importante para nosotras.

¿Crees que el hecho que sea una imagen tan visual puede ayudar a la causa?

— Sí, esto sitúa y hace abrir los ojos. La gente ve a una madre que hace deporte y puede hacer las dos cosas a la vez, que es perfectamente compatible. Yo creo que la imagen ayuda mucho a que la gente sea consciente de ello y vea que dar el pecho es tan natural como respirar.

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