Pogacar quiere reescribir la historia del deporte con un hito nunca visto
El ciclista esloveno aspira a ganar los cinco monumentos del ciclismo la misma temporada, reto que ni Merckx logró
BarcelonaLos aficionados al ciclismo saben que esta temporada pueden acabar frotándose los ojos. Con 27 años, el esloveno Tadej Pogacar parece preparado para protagonizar un hito nunca visto. Todo ambición, parece que no le basta con dominar este deporte y ha decidido reescribir la historia del deporte en general consiguiendo una de esas hazañas que se recuerdan durante décadas. Este próximo fin de semana puede convertirse en el cuarto ciclista de todos los tiempos que consigue ganar los cinco monumentos, las cinco carreras históricas de un solo día donde muchos de los mejores corredores de la historia han sufrido de lo lindo. Pero a Pogacar no le basta con un éxito como este y quiere más. Si triunfa el domingo en la París-Roubaix, aspirará seriamente a ganar las cinco carreras en la misma temporada. En 100 años, solo tres hombres han ganado estas cinco carreras y él quiere hacerlo el mismo año.
Los cinco monumentos son la Milán-San Remo, el Tour de Flandes, la París-Roubaix, la Lieja-Bastoña-Lieja y el Giro de Lombardía. Monumentos, ya que en un solo día en estas pruebas se escriben relatos épicos que pueden ser recordados muchos años. Cada carrera tiene su personalidad. Carreras de un solo día de más de 200 kilómetros y más de 100 años de tradición cruzando algunas de las carreteras por donde han rodado los más grandes deportistas, en zonas donde el ciclismo deja de ser un deporte para convertirse en un estilo de vida. Todo aficionado al ciclismo quiere estar alguna vez en Bélgica, el norte de Francia o los Alpes italianos. Disfrutar del ambiente y ver las famosas adoquines que complican la vida a los deportistas en algunas de estas carreras, como la París-Roubaix. Regiones donde el ciclista es respetado y los niños prefieren su autógrafo antes que el de un futbolista. Zonas donde una subida de adoquines o una curva tienen tanta fama como un estadio de otro deporte.
Hasta ahora, solo tres corredores han ganado las cinco carreras. Y los tres son belgas: Rick Van Looy, Roger de Vlameminck y, no hace falta decirlo, el "caníbal" Eddy Merckx. En los últimos años, a Pogacar lo comparan una y otra vez con Merckx, considerado de forma popular como el mejor ciclista jamás visto después de ganar 19 veces en carreras de los cinco monumentos: 7 Milán-San Remo, 2 Tour de Flandes, 3 París-Roubaix, 5 Lieja-Bastoña-Lieja y 2 victorias en Lombardía. Roger de Vlaeminck ganó en 11 ocasiones (4 la París-Roubaix, 3 veces en San Remo, 2 veces en Lombardía y una vez en Flandes y Lieja. Y Van Looy ganó tres veces en la París-Roubaix, 2 en Flandes y una sola vez en las otras tres.
En 1979, De Vlaeminck ganó por última vez un monumento. Después, casi 50 años sin ningún ciclista que pudiera subir a lo más alto del podio de estas cinco carreras. Hasta que ha llegado Pogacar, que parece poder imitarlo. Hasta ahora, el esloveno ya ha ganado 12 veces en los Monumentos, lo que lo convierte en el segundo ciclista con más éxitos en los cinco monumentos cuando apenas tiene 27 años. Las ha ganado todas las carreras menos una, de momento. Le falta precisamente la París-Roubaix, el infierno del norte, como es conocida una prueba que llega este próximo fin de semana con el famoso recorrido lleno de adoquines que, en teoría, es el menos ideal para las características del esloveno. Si gana, ya habrá conquistado los cinco monumentos, se irá acercando a la cifra de 17 de Merckx y de paso, sumaría tres de tres este año 2026. Sería histórico.
Él es muy ambicioso. Es una máquina competitiva. Pero eso no quiere decir que sea una persona altiva, no. Ayuda a los jóvenes, nos pregunta cómo está, por momentos parece un chico normal... hasta que lo ves rodar", dice el catalán Adrià Pericas, que comparte equipo en el UAE con él. "Cuando te entrenas con él... pues los demás vamos haciendo turnos para poder aguantar a su lado. Él tira, tira, tira... es una máquina. Seguirá ganando y se acabarán los debates sobre quién es el mejor" explicaba al diario As estos días otro catalán que comparte equipo con él, Marc Soler.
Este último fin de semana, Pogacar volvió a ganar el Tour de Flandes y demostró que se encuentra en forma. Antes, en el primer monumento de la temporada, había ganado por primera vez en la Milán-San Remo, uno de los que no había conseguido conquistar jamás. Y hay que recordar que también ha ganado la Strade Bianche, preciosa prueba con final en Siena. La París-Roubaix es su siguiente reto, ya que no ha ganado jamás allí, aunque el año pasado ya subió al podio, demostrando que se está adaptando a las adoquines y a un recorrido que se adapta mejor a otros ciclistas. Si manda en el infierno del norte podrá darlo todo en la Lieja-Bastoña-Lieja y al Giro de Lombardía, pruebas que ya ha ganado, para ser eterno. El año pasado, Pogacar ya fue capaz de subir al podio a los cinco monumentos, algo que ningún otro corredor había conseguido hasta ahora el mismo año.
Después de ganar en Flandes superando al neerlandés Mathieu van der Poel en un bonito duelo, el esloveno explicaba: "Ha sido durísimo desde el principio, una carrera de locos, no sé muy bien qué decir. Todo ha sido cuestión de esperar, pero siempre había que seguir pisando los pedales. No acostumbro a competir mucho. Si lo hago, siento la presión de ganar. Hasta ahora, todo me ha salido a la perfección. No puedo evitar sentirme satisfecho y sin duda estaré motivado para la semana que viene. Disfrutaré de los adoquines", decía, risueño. Tiene una cita con la historia.