Barça

¿Quién va a continuar (y quién puede volver) al Barça si Laporta revalida la presidencia?

Se esperan cambios en la estructura deportiva y económica en el próximo equipo directivo azulgrana

Joan Laporta (a la izquierda), acompañado del vicepresidente Rafael Yuste

Barcelona"Ser directivo del Barça es muy goloso. No cobras por serlo, pero te abre muchas puertas y te da relevancia social. Pega tanto que cuesta déjalo". La reflexión, que pertenece a una persona que ha frecuentado tanto el palco como los despachos nobles del Camp Nou, resuena especialmente cuando se avecinan las elecciones. El actual presidente, Joan Laporta, debe convocarlas en las próximas semanas. Y como ya publicó el ARA, su intención es no esperar demasiado. Se las imagina antes de Semana Santa y del tramo decisivo de la temporada, con un fin de semana señalado en amarillo en el calendario: el del 21-22 de marzo, en el que el Rayo Vallecano visita el Camp Nou. Pese a tener tiempo hasta el 15 de junio, el dirigente azulgrana es partidario de revalidar su mandato en las urnas con todos los títulos para resolverse y algunos meses de cuello para cerrar el ejercicio económico 2025-26.

El proceso electoral se acerca y ya hay tres socios –Víctor Font, Marc Ciria y Xavier Vilajoana– que han anunciado precandidatura. Habrá tiempo para escuchar sus propuestas y ver los perfiles que les apoyan. Mientras, Laporta debe empezar a saber con qué directivos actuales puede contar en caso de ser reelegido. A diferencia de las elecciones de 2021, esta vez no tendrá que presentar un aval con el 10% del presupuesto para tomar posesión, así que tendrá menos necesidad de sumar socios con grandes patrimonios a su causa. Sin embargo, por estatutos debe reunir un mínimo de 14 directivos para formar gobierno. Hace cinco años llegó al poder con 17 y ahora son 16 quienes le acompañan. Durante el mandato han renunciado al cargo dos vicepresidentes, Eduard Romeu y Juli Guiu, y el directivo responsable del Espai Barça, Jordi Llauradó. A cambio, hace un año incorporó a Sisco Pujol.

Eduard Romeu, tentado por volver a ser el hombre fuerte económico

Guiu y Llauradó abandonaron el barco por profundas diferencias con la gestión presidencialista de Laporta. El primero renunció después de que el mandatario decidiera pagar unos 50 millones de comisión a Darren Dein por el contrato de Nike, mientras que el segundo dijo suficiente cuando el club adjudicó las obras del Camp Nou a Limak. En cambio, Romeu dimitió porque necesitaba tiempo y dinero para empezar un nuevo proyecto profesional. Casi dos años después de su acto de despedida como vicepresidente económico del Barça, la ex mano derecha de José Elías en Audax ha aseado su situación y podría volver a formar parte de la junta. Laporta, con quien no ha perdido el contacto, le ha pedido que le vuelva a acompañar en la reconstrucción del club, pero Romeu, que sigue vinculado a la fundación del club, todavía lo está pensando.

El presidente explora efectivos para su directiva porque no tiene claro que todos los actuales miembros de la cúpula aguanten un segundo mandato. La opción de recuperar a Romeu, de hecho, nace de las dudas que hay sobre dos perfiles técnicos que hay en el actual gobierno, ambos sumados a la causa después de que el socio votara a Laporta en el 2021. Ahora mismo no está claro que Ferran Olivé siga en la junta. Tesorero y responsable de explicarle los números a los socios en las últimas asambleas telemáticas, podría dar un paso al lado y dedicarse a sus proyectos. Además, si Romeu acaba regresando, tendría un motivo más para renunciar a su condición de directivo. Por su parte, Àngel Riudalbas, con mucho trabajo en sus empresas, también medita si continuar en la directiva. El dirigente responsable del Barça Innovation Hub ha pasado de estar muy cercano al entorno de Laporta a tener una presencia más discreta.

Elena Fort y la pugna por la vicepresidencia deportiva

Hay otros nombres propios que han acompañado a Joan Laporta desde el primer día. Forman parte de su núcleo duro, personas de la máxima confianza del presidente y que ocupan algunos puestos estratégicos en el organigrama. Es el caso de Rafael Yuste, vicepresidente primero y encargado de asumir la presidencia si hubiera algún percance con Laporta; Josep Cubells, secretario de la junta; o Elena Fort, vicepresidenta institucional, portavoz y responsable del Espai Barça. Josep Ignasi Macià (área social) y Alfons Tito Castro (área de seguridad) son otros compañeros de viaje que ya estaban presentes en el primer mandato del abogado barcelonés.

Entre ellos, hay dos que han estado a punto de saltar del barco. Uno es Rafael Yuste, que recibió una propuesta de Arabia Saudita por ser el nuevo CEO del Al Nassr. Sin embargo, de eso hace casi un año. La propuesta sigue estando sobre la mesa, pero, de momento, Yuste no la ha aceptado por incompatibilidades con su empresa, pese a que el actual vicepresidente no la ha descartado por completo. En cualquier caso, su peso en este mandato presidencial ha ido de mayor a menor, por lo que no sería extraño que renunciara a la vicepresidencia deportiva. De confirmarse, sería Joan Soler, directivo responsable del fútbol formativo, quien ocuparía la parcela. Sin embargo, en todo caso, en este ámbito nadie tendrá más poder que el excuñado del presidente, Alejandro Echevarría.

En los despachos del Camp Nou también se ha especulado con la salida de Elena Fort. La única mujer de la junta ha notado el desgaste de un mandato muy intenso en su área, marcada por los retrasos en la remodelación del Camp Nou y la gestión del Espai d'Animació. Ha sido este último caso, por las protestas de los aficionados que formaban parte, el que ha provocado más quebraderos de cabeza a la abogada barcelonesa, que ha llegado a vivir momentos incómodos o de mucha tensión.

"Laporta tiene una política muy clara: si no estás bien, marcha. Seas directivo, ejecutivo o trabajador", apuntan desde Aristides Maillol, donde vaticinan que "irá justo de directivos" en unas elecciones que, muy probablemente, se convocarán formalmente la próxima semana.

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