Barça

La denuncia por Julián Álvarez, un melón que en general no interesa abrir

Tranquilidad en los despachos del Barça a pesar de que el Atlético de Madrid amenaza con recurrir a la FIFA

Julián Álvarez durante el partido del mundial entre Argentina y Austria
24/06/2026
4 min

BarcelonaA pesar de que Miguel Ángel Gil Marín rompiera el silencio para asegurar que Julián Álvarez no está en venta, la realidad es que tanto el consejero delegado del Atlético de Madrid como buena parte de los empleados en las oficinas del conjunto colchonero dan por sentado que es altamente probable que el delantero deje el club este verano. ¿Podría quedarse? Sí, si finalmente no se llega a ningún acuerdo con los clubes pretendientes, pero el Arana quiere salir y Apollo, el fondo de inversión que controla desde hace poco la entidad, ya está dispuesta a hacer negocio con el futbolista argentino. El problema es el destino. Porque Julián quiere jugar en el Barça, club con el que sueña desde pequeño. Ahora bien, los dirigentes colchoneros no quieren reforzar a un contrincante directo en la lucha por los títulos de Liga, Copa y Supercopa. Prefieren el PSG. O el Arsenal, que estaría dispuesto a hacer un intercambio ofreciendo dinero y con el sueco Viktor Gyökeres como moneda de cambio. Se acabe como se acabe, todo el mundo tiene claro que la telenovela va para largo y que tendrá giros de guion.

Uno de los últimos, el del futbolista reconociendo públicamente que quiere marcharse. En la concentración de la selección argentina, después de la victoria contra Austria en el Mundial, Julián salía en zona mixta para admitir que ha hablado con los dirigentes colchoneros y que "lo mejor es un traspaso" para poder "cumplir" su "sueño". Julián no dijo explícitamente el club de destino, pero todo el mundo interpretó que se refería al Barça. Básicamente, porque ya había dicho desde pequeño que le gustaría ponerse algún día la camiseta blaugrana. Al Atlético de Madrid, que están a degüello con la entidad que preside Joan Laporta, les faltó tiempo para reaccionar y notificar, primero al diario As y después a EFE, que quieren denunciar al Barça a la FIFA por haber intentado fichar a un jugador sin contrato.

Tanto el rotativo como la agencia de noticias hablan de un comunicado enviado a su redacción, pero este documento no ha sido colgado ni en la página web del Atlético ni distribuido por sus canales oficiales. En cambio, la entidad sí que hizo hervir las redes hace unas semanas, cuando recibieron una primera oferta por escrito del Barça, que ponía sobre la mesa alrededor de 100 millones. La respuesta fue una serie de tuits en X burlándose de la propuesta y respondiendo, con un tono jocoso, que ellos también habían hecho ofertas para fichar jugadores como Pedri, Lamine Yamal o Raphinha.

Aparte del comunicado, las únicas palabras de protesta salieron de la boca de Gil Marín, que en una conversación con EFE aseguraba que el Barça les había "faltado el respeto". Eso sí, el consejero delegado admitía que Julián les había informado de que quería dejar el Atlético de Madrid pero añadía que le habían respondido que no querían vender sus derechos federativos. En el teletip donde se hace un extracto de la conversación, no hay ninguna mención explícita a la denuncia. Solo implícita. Desde el Camp Nou aseguran a el ARA que no tienen "ninguna constancia" de ningún movimiento en este sentido y que hay "tranquilidad absoluta" en los despachos.

Si se presentara, ¿tendría recorrido? Esta es la gran incógnita. A derecho, el reglamento de fichajes de la FIFA establece en el artículo 18.3 que no está permitido contactar con un jugador sin haberlo notificado previamente a su club –excepto que le queden menos de seis meses de contrato–, y en el artículo 22, que sería la Cámara de Disputas de la FIFA quien podría aplicar una sanción, que comportaría una multa económica y la imposibilidad de poder inscribir futbolistas hasta un máximo de dos años. Además, no hacen falta pruebas plenas para demostrarlo. Basta con indicios, como pueden ser mensajes, correos o reuniones con los agentes implicados. Ahora bien, si bien los juristas consultados por el ARA coinciden en decir que esta hipotética denuncia podría "tener sentido", creen que tendría "poco recorrido", y sostienen que "contactar con un jugador que tiene contrato en vigor es una práctica habitual". Por lo tanto, sería "abrir un melón que a nadie le interesa abrir, porque todo el mundo lo hace". En la práctica, esta denuncia raramente se acaba presentando. De hecho, cuesta encontrar precedentes recientes.

El caso extremo que podría acabar con una sanción

Sería diferente si Julián se declarase en rebeldía, si decidiera no presentarse a los entrenamientos o tomase alguna medida de fuerza, como por ejemplo rescindir unilateralmente su contrato. Entonces sí que la denuncia estaría justificada, siempre que el Atlético de Madrid pudiera demostrar que el futbolista ha sido inducido por un tercer club, en este caso el Barça. Pero aun así, Miguel Galán, presidente del CENAFE y licenciado en derecho, recuerda a X que sería un caso extrañísimo y que uno de los pocos precedentes, el fichaje de Gaël Kakuta por el Chelsea (2007), fue castigado por la FIFA, pero que finalmente el TAS dio la razón al jugador y al club blue.

En el Barça no saben si podrán fichar o no a Julián Álvarez, pero en las oficinas se impone la tesis de que la amenaza colchonera solo sirve para "quedar bien con la afición haciendo ver que hacen algo".

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