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Del "Barça sí, Laporta no" a un giro de guión propiciado por el poder en la sombra de siempre

Los grupos de animación azulgranas, vetados durante los últimos meses, comienzan a mover hilos para poder volver al Camp Nou

Aficionados del Barça en una imagen de archivo.
31/01/2026
4 min

BarcelonaDesde que el Barça decidió clausurar sine die el Espacio de Animación (EDA), en noviembre del 2024, la tensión entre los grupos que formaban parte y el club había ido en aumento. Las posturas estaban totalmente enrocadas y parecía imposible que hubiera ningún tipo de reconciliación. La directiva de Joan Laporta les exigía que pagaran los 21.000 euros de multas derivadas del mal comportamiento de los aficionados. Y ellos, que ponían en duda que fueran los culpables reales de las sanciones, se negaban a pagar un céntimo y exigían un diálogo que el club no quería aceptar. De hecho, la junta tiró por el derecho y presentó a la asamblea de compromisarios el proyecto Gol 1957, un espacio de animación creado y coordinado por el club donde –teniendo en cuenta los requisitos propuestos– no habría sitio para ninguno de los antiguos miembros. Nada hacía pensar que, a mediados de enero, habría un giro de guión y que ambas partes se sentarían para hablar y sentar las bases de una reconciliación.

"Lo primero que pensé es que sería un movimiento electoralista, pero teniendo en cuenta la reunión y lo que ha pasado después, tengo motivos para pensar que va en serio", asegura una de las fuentes consultadas, vinculada a uno de los cuatro grupos que formaban parte del espacio. Como ha ocurrido tantas veces en temas referidos a la EDA, casi todo el mundo prefiere hablar desde el anonimato. "Hemos visto una oportunidad de diálogo y no queremos estropear nada", se justifica otro de los consultados. Almogàvers, Nostra Enseña, Supporters Barça y Front 532 son los cuatro grupos implicados. Después de verse fuera del Camp Nou, ahora creen que podrían volver antes de que acabe la temporada, una vez se reciba la licencia 1c y el Espacio de Animación, ahora situado en la parte baja del gol sur, tenga permiso para ocuparse.

Los gritos incómodos de "Barça sí, Laporta no"

En el club también se habla con prudencia y la entidad, a través de sus canales oficiales, prefiere no realizar declaraciones. Pero, aunque sea con la boca pequeña, en las oficinas se admite que la proximidad de las elecciones ha influido. Los gritos de "Barça sí, Laporta no" se estaban haciendo incómodos en el palco. Además, entre los grupos no gustó lo más mínimo que Elena Fort, la vicepresidenta institucional, admitiera en una reunión con socios que la EDA se hubiera cerrado a toda costa, independientemente de las multas, y confirmara así lo que ya había publicado el ARA. Fort no estuvo presente en la reunión, donde no hubo ningún directivo azulgrana. El club delegó las negociaciones a Enric Bosch, miembro del área social. Pero la iniciativa clave en el encuentro la llevó la mano invisible que todo controla en el Barça: Alejandro Echevarría, excuñado y consejero ejecutivo de facto de Laporta en el Barça. "La reunión se desarrolló en un clima muy positivo, de respeto y voluntad de entendimiento, que ha permitido compartir visiones y sentar las bases para construir conjuntamente una grada de animación representativa de todo el barcelonismo", dijo al día siguiente el Barça a través de un comunicado.

Había nerviosismo en la junta, después de saber que los cuatro grupos del antiguo EDA habían hecho una recogida de firmas para reclamar que se reabriera el espacio. La propuesta del Barça, el Gol 1957, era un intento de dar el millar de plazas a los jóvenes que están en la lista de espera de abonos del Camp Nou. Había que salir adelante a través de una empresa externa, aunque la idea no acababa de cuajar. Cansados ​​de esperar, y viendo que los requisitos para formar parte de este espacio de nueva creación los dejaban fuera, los grupos habían organizado un acto en el Colegio de Periodistas para hacer presión, tal y como avanzó Sport. Ante la amenaza de presentar un número muy elevado de firmas, el club movió ficha convocándoles a una reunión para tratar de calmar los ánimos. Al final, la conferencia no llegó a celebrarse.

Pero seguía planeando una duda en el ambiente. ¿Realmente la propuesta era firme o un simple movimiento electoralista? Tanto el tono de la reunión como las posteriores reacciones invitan al optimismo. De hecho, los grupos ya han enviado un cuestionario interno entre sus miembros para apuntarse al nuevo EDA si finalmente reabre sus puertas.

Los 21.000 euros de multa quedarán en papel mojado

¿Y las multas? "El mensaje fue: olvidemos lo ocurrido hasta ahora y empezamos de cero", apunta uno de los asistentes. En la reunión no se habló explícitamente, pero con este mensaje todo el mundo entendió que se pasaría página y se condonaría la deuda a los grupos. Y que los grupos, que habían amenazado con llevar el caso a los tribunales, también darán un paso atrás. De momento sólo se ha celebrado una reunión y la intención de todas las partes implicadas es la de hacer más, pero "con discreción". Los grupos quieren volver a su sitio sin restricciones. El Barça, pese a sugerir que alguno de ellos –como Supporters Barça– quedara fuera, está dispuesto a admitirlos todos siempre que se marquen unos límites muy claros en relación a determinados cánticos ofensivos o insultos. Lo que no va a cambiar es que los Mossos tendrán la última palabra sobre quién puede acceder al recinto y quién no.

Quien no estuvo en la mesa de negociación fue Carles Ordiales, el presidente de Seguimiento FCB. Este grupo, que estuvo a muy pocas firmas de presentarse a las elecciones del 2015, había pedido desde el primer día un espacio de animación y un programa de viajes subvencionado por el Barça para los desplazamientos. Dos cosas que la junta de Laporta ha recortado. Hoy Seguimiento FCB forma parte de Nosotros, la candidatura de Víctor Font a la presidencia. Escéptico, Ordiales tiene claro que es "un movimiento electoralista" de la directiva. El tiempo dirá si tiene razón o no.

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