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La guerra entre el Barça y el Espacio de Animación, camino de los tribunales

Los afectados enviaron "cientos" de correos electrónicos a la OAB en una acción conjunta y coordinada

El espacio de animación ya protestó en el Barça-Bayern. AHORA
22/02/2025
5 min
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BarcelonaYa hace tres meses que el Barça decidió clausurar sine die el Espacio de Animación (EDA). Tiempo más que suficiente para evidenciar que las posturas de ambos bandos, lejos de acercarse, se han distanciado aún más. Los grupos han intentado hacer presión popular por resolver la situación. La directiva, en cambio, se niega a hablar con ellos hasta que abonen los 21.000 euros de las multas que el Barça recibió el pasado año por el mal comportamiento de los aficionados. Con la situación varada, la EDA decidía pasar a la acción y explorar la vía legal para conseguir su objetivo, que no es otro que recuperar el espacio que ocupaban a uno de los goles de Montjuïc, y garantizarse un asiento en el futuro Camp Nou.

El club se ha mantenido inflexible desde el partido de Champions ante el Brest. Ese día el Barça emitía un comunicado alegando el impago de la multa y recordando que los cuatro grupos que forman parte de la EDA –Penya Almogàvers, Nostra Enseña, Supporters Barça y Front 532– se habían comprometido por escrito durante el verano a pagarla si se les reclamaba. Decía, por tanto, que cualquier reapertura implicaba depositar los 21.000 euros en el club. Ese mismo día, según la versión de los miembros de la EDA, el club se puso en contacto con ella y dejó la puerta abierta para reunirse y buscar una solución. Pasaban los días y la reunión no llegaba, y es que la directiva dio marcha atrás y va cerrarse en banda a ningún tipo de negociación si no pagaban antes.

La situación se agravaba en enero. El club renovaba los pases de temporada de Montjuïc para todos los abonados, salvo para los cuatro grupos que forman parte de la EDA. Por tanto, ya no es que el espacio se haya clausurado, sino que ni siquiera tienen posibilidad de optar al abono en este segundo tramo de temporada. Mientras, el Barça ha reconvertido a estas localidades en invitaciones para peñas o entidades. Con la situación varada, los grupos se ponían en manos de abogados e iniciaban una acción conjunta con el envío masivo de correos a la Oficina de Atención al Barcelonista (OAB) la semana pasada. Desde el Barça no han querido detallar el número de correos enviados y la EDA no puede precisar su cifra, pero son "unos cientos". Hay 572 miembros con abono más los que asistían de forma esporádica.

Denuncias adaptadas a las condiciones de cada uno

Aunque se trataba de una acción colectiva, las denuncias debían realizarse de manera individual. El formulario estaba escrito. Había cuatro en función de la característica de cada uno. Los afectados sólo tenían que escoger según su situación, modificar el texto con sus datos personales y enviarlo a la OAB con copia oculta a su peña correspondiente y al abogado que gestiona el caso. En todos los casos, la misiva considera "injusta y desproporcionada" la medida de clausurar la EDA. Más concretamente, quienes formaban parte de este Espacio desde antes del 2024 se quejan de que se les ha retirado la condición de abonados pese a que no tienen constancia de que se haya tramitado ningún expediente o procedimiento disciplinario contra su persona en concreto. Reclaman, pues, que se les devuelva la parte proporcional de los ocho partidos que no pudieron presenciar en Montjuïc y que se les restituya en el espacio determinado en el campo para los grupos de animación, mientras que los nuevos abonados de esta temporada argumentan que no se les pueden imputar unas multas por unas faltas que ellos no habían cometido. Hay otras dos excepciones. Los esporádicos, que solo acuden algunos partidos puntuales al estadio, que limitan su carta a una protesta formal. Y los socios que tenían un abono en el Camp Nou y lo canjearon para formar parte de la EDA. En este último caso, consideran que el club ha vulnerado sus derechos porque, con la EDA clausurada, entienden que recuperaban su condición de abonados, pero no tuvieron la oportunidad de comprar un pase para los partidos de la segunda vuelta a título individual.

El club, que debe trasladado el caso a sus servicios jurídicos, ha empezado a responder los mensajes esta misma semana. La respuesta se adapta a los modelos de formularios, pero a grandes rasgos insiste hablar de los grupos de animación "como colectivo" y por tanto, alega que "los derechos y obligaciones no son individuales, sino colectivos". Recuerda a los usuarios de la EDA que, cuando se dieron de alta, "se aprovechaban de los beneficios" pero también estaban "sujetos a las obligaciones y consecuencias derivadas de eventuales incumplimientos".

"La respuesta va en la misma línea de siempre", dicen desde la EDA, que evitan dar más detalles de la estrategia que seguirán a partir de ahora, pese a que todo va encaminado a continuar con la vía legal y no se descarta que el caso acabe en los juzgados. "Estamos recibiendo el mismo trato que los turoperadores, sin tener en cuenta nada de lo que hemos hecho hasta ahora", apunta una de las fuentes consultadas. "Solo se nos critica lo malo, nunca se nos ha reconocido ningún mérito", insisten en decir sus miembros.

El nuevo Camp Nou, sin el espacio de animación que conocemos hoy

La gran incógnita es saber qué va a pasar en el futuro Camp Nou. El proyecto incluía un espacio reservado a los grupos de animación, que pasará del gol norte al gol sur por cuestiones logísticas. El club, a través de la vicepresidenta Elena Fort, garantizaba que "habrá animación" en el nuevo estadio, pero no concretaba sus detalles. En este punto, los únicos afectados de la EDA que podrán tener un asiento en el estadio, a título individual, son los que ya tenían un puesto en el antiguo Camp Nou y renunciaron temporalmente a él para situarse con los demás grupos. En su caso, el club les garantiza que podrán adquirir el pase cuando se vuelvan a poner a la venta a partir de julio. El resto no tiene ningún privilegio adquirido.

Desde la clausura de la EDA, en todos los partidos se ha notado un cambio en el ambiente del estadio azulgrana. Ha desaparecido la animación constante y se han dejado de escuchar algunas canciones que se habían hecho clásicas, como Un día de partido. También se han escuchado gritos contra el presidente –"Barça sí, Laporta no"– o pidiendo la reapertura de la EDA –"queremos la grada de animación"–. En el Barça-Rayo del lunes se exhibió una pancarta en el lateral, justo frente al palco presidencial de Lluís Companys. Pero los servicios de seguridad del club la descolgaron enseguida con la excusa de que tapaba parte de la publicidad. Los intentos de los grupos por hacerse ver han generado división de opiniones entre el resto de aficionados. Algunos les apoyan, aunque otros han respondido a sus peticiones con silbidos.

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