El partido de los 20 millones
El Barça espera el negocio del Camp Nou y prevé una facturación récord con la venta de entradas para el clásico
BarcelonaAprovechando un partido contra el Manchester United, el equipo de ticketing del Barça se interesó por el modelo de negocio del club inglés en el estadio de Old Trafford. Entonces aún mandaba Josep Maria Bartomeu y se estaba puliendo el proyecto de remodelación del Camp Nou. Los ejecutivos azulgranas quedaron sorprendidos cuando les explicaron el producto estrella: consistía en ir a buscar al aficionado al hotel, acompañarlo con helicóptero al campo, hacerle una visita privada, disfrutar en todo momento de un catering de lujo y devolver a este espectador al hotel, también por vía aérea, después del partido. El precio: 10.000 libras. Ahora bien, al club solo le costaba 2.000. El margen de beneficio era extraordinario.
"Este estadio lo pagarán los ricos", recuerdan a menudo desde la cúpula directivaLa remodelación del Camp Nou, la estancia temporal en Montjuïc, el regreso con un 60% de capacidad y las urgencias por devolver el crédito a Goldman Sachs son una excusa perfecta para justificar que se pidan 499 euros por ver un Barça-Madrid en una localidad estándar o que se lleguen a cobrar 12.500 euros por una entrada al lado del banquillo con canapés incluidos durante más de cuatro horas. Pero la realidad es que este modelo de negocio ha venido para quedarse. "Este estadio lo pagarán los ricos", recuerdan a menudo desde la cúpula directiva. Saben que la medida es impopular, pero defienden que es la única manera de hacer que salgan los números.
En este cuadro de negocio, el clásico Barça-Madrid tiene un papel clave. Es uno de los partidos que están marcados en rojo en el calendario y uno de los más esperados por el equipo de ticketing. Que el duelo sea a cuatro jornadas del final de la Liga no es casualidad, ya que el sorteo está condicionado para que sea decisivo para el título. A veces, la segunda vuelta toca jugarla en el Bernabéu. Pero esta vez, y también el año anterior, el Barça actúa como local. A partir de aquí, que por primera vez en la historia el duelo pueda certificar matemáticamente el título ha sido un aliciente extra fruto del azar: las entradas estándar ya se habían agotado desde hacía días con precios desorbitados.
la oferta vip subirá hasta los 8.000 asientosLa clave del negocio está en las 3.000 localidades vip
Solo con estas entradas ya se consigue una facturación millonaria, pero la clave del negocio está en las 3.000 entradas vip que se han puesto a la venta a un precio de salida de 2.500 euros. Todas tienen garantizado el acceso al cátering, desde una hora y media antes del partido hasta una hora después. Ahora bien, entre el lujo también hay categorías. Con este dinero tan solo entra una localidad en el córner. Si se quiere ver el partido desde tribuna, hay que pagar 3.250 euros. A partir de aquí, el vip prémium, que tiene de especial una ubicación privilegiada: la primera fila del córner de la segunda grada cuesta 2.850 euros y se eleva hasta los 8.000 si se quiere estar en medio del campo, en la primera fila del lateral. Finalmente, los dos productos estrella: la oportunidad de sentarse en el palco y comer canapés al lado del presidente cuesta 10.000 euros. Y si se quiere sentar al lado del banquillo, 12.500. De momento, de estas entradas todavía quedan algunas por vender.
La previsión es que, si se terminan vendiendo todas, se ronde los 20 millones de facturación contando los asientos estándar y los vip. Sería casi el doble respecto de los 13,5 millones que el Barça ingresó en el clásico 24/25, disputado todavía en Montjuïc. De aquí, evidentemente, hay que descontar el coste de los servicios para el club, aunque el negocio sigue siendo redondo. Una vez el estadio esté terminado, la oferta vip ascenderá hasta los 8.000 asientos, incluyendo la doble anilla de palcos privados de la tercera grada. También habrá salas para estos clientes tan especiales que de momento se tienen que repartir entre el Palau, el Museu, la Sala París o, incluso, el hotel Grand Hyatt (antiguo Princesa Sofía).