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Deportes  /  Barça 20/12/2021

Sí rotundo de los socios a los 1.500 millones del Espai Barça

La directiva supera por amplia mayoría el referéndum telemático sobre la remodelación del Camp Nou

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Imatge virtual del Espacio Barça

Barcelona"Hoy es un día mucho más importante del que la gente se piensa", coincidían en decir varios miembros de la directiva del Barça al inicio de la jornada electoral. El referéndum telemático para validar la financiación del Camp Nou se aprobó por goleada, con un 87,8% de los votos afirmativos. Un porcentaje que, sumado a una participación elevada, muy por encima de la de 2014, legitima a todos los efectos a la junta de Joan Laporta para sacar adelante "el proyecto más ambicioso de la historia reciente del club". Con el sí, los socios autorizan a la directiva a rubricar una propuesta de financiación por un valor máximo de 1.500 millones para, principalmente, renovar el estadio y hacer un nuevo Palau Blaugrana. Si no falla nada, ya podrán empezar las obras en verano.

Era el resultado previsto, pero no por eso dejaba de haber ciertos nervios en la cúpula del club, que no tenían claro hasta qué punto el socio se animaría a votar. Unos nervios que se desvanecían justo cuando los datos de participación, actualizados hora a hora, iban creciendo a buen ritmo. Antes de las seis de la tarde ya se habían emitido más votos que ahora hace siete años y medio. Al final fueron 48.623, muy por encima de la cifra que se logró ahora hace siete años y medio (37.535, un 31,6%). El escrutinio se hizo esperar media horita, pero la junta directiva estallaba con un grito de euforia, justo antes de la comparecencia oficial, cuando les decían que el sí había ganado por goleada. Aplausos y abrazos por los 42.693 votos afirmativos. El no tan solo obtuvo 5.055 (10,4%). Y el voto en blanco no llegó al millar (875, 1,8%).

Los resultados del referéndum de la financiación del Espacio Barça del 2021

"Ha sido un día histórico", celebraba el presidente Joan Laporta, en una comparecencia final acompañado de todos los miembros de la directiva. Aplaudía el "voto masivo" en el referéndum y destacaba que la masa social "había agrandado el Més que un club". "El Barça ha demostrado de nuevo su vocación democrática, reforzando su modelo de gobernanza y su espíritu moderno y global". Un discurso que hizo en catalán, en castellano y en inglés.

Primer referéndum telemático

La gran novedad de los comicios era la manera de votar. Por primera vez en la historia del Barça se usaba el formato electrónico. Los más de 110.000 socios llamados a las urnas podían emitir su voto desde cualquier punto del mundo, o bien desplazarse hasta el Camp Nou para hacerlo de manera presencial. Una opción, esta última, que usaron un grupo bastante considerable de electores, sobre todo de edad avanzada, que contaban con el apoyo de personal del club para acompañarlos en la votación. Según un portavoz del club, fueron alrededor de quinientas personas las que ejercieron el derecho a voto en el estadio. El procedimiento era sencillo -para los que están habituados a la tecnología-. Primero había que registrarse en el sistema y, una vez obtenida una clave de votación, elegir entre el sí, el no o el blanco. Después el programa preguntaba hasta tres veces si el socio estaba seguro de su elección. Y, finalmente, quedaba registrado en el sistema. "Los socios han podido votar con toda la comodidad y con todas las garantías", decía Laporta.

Jordi Moix, ex directivo del Barça en la era de Bartomeu, y antiguo responsable del Espai Barça, fue uno de los que fue presencialmente al Camp Nou. "Hemos votado en familia", comentaba al ARA. Votó que sí, a pesar de que ponía en entredicho las modificaciones que había hecho la directiva actual que, en consecuencia, habían hecho crecer el precio de las obras hasta los 1.500 millones. No era el único. Detrás de la victoria apabullante del sí, daba la sensación de que un porcentaje nada despreciable de socios dieron el visto bueno con una pinza en la nariz, por un lado porque consideraban esencial reformar el estadio y el Palau, pero por el otro porque no ven nada claro invertir esta millonada en el momento actual.

A pesar de las facilidades del voto telemático, al final solo la mitad de los socios con derecho a voto participaron en el referéndum. Una cifra que generó cierta decepción entre una parte de la directiva, sobre todo la que está más vinculada al Espai Barça, que confiaban en lograr porcentajes superiores, cercanos al 70%. "Hay que insistir para que la gente vote", apuntaba un miembro de la junta después de la actualización de los datos de las cinco de la tarde. Durante el día, el club envió diferentes mensajes SMS a la masa social, tanto si habían votado como si no, para invitarlos a participar en el referéndum. Un llamamiento que tuvo efecto, sobre todo, a primera hora de la mañana, cuando hubo un boom de participación. En las dos primeras horas habían votado casi un tercio del total de los participantes.

El nuevo Espai Barça

El referéndum se había concebido, legalmente, como la validación de aquello que votó la asamblea de compromisarios de octubre. Es decir, de autorizar a la junta a buscar financiación por valor de 1.500 millones para hacer el total de las obras. "Actuaremos con eficiencia y con la máxima transparencia para conseguir la mejor financiación", destacaba Laporta. Pero, en realidad, a ojos de todo el mundo era como un nuevo referéndum sobre el proyecto que propone la junta actual, sensiblemente diferente al que había dejado apalabrado la directiva saliente. En vez de hacerse nueva la primera grada, se actuará principalmente sobre la tercera, que se derrocará completamente. Además, se instalará una anilla doble (de dos pisos) de palcos VIP.

El proyecto está prácticamente acabado y la única gran duda es saber si se podrán compaginar las obras con los partidos en el estadio o si, finalmente, se tiene que ir una temporada a jugar a Montjuïc. Inicialmente la junta había informado de que se jugaría lejos del Camp Nou la temporada 2023/24, pero los últimos días han aparecido voces contrarias a esta opción, sobre todo por el coste -unos 40 millones- que conllevaría habilitar el Olímpic Lluís Companys -vestuarios, césped, iluminación y gradas suplementarias-. Independientemente de si se van o no, en el club admiten que hay “mucha prisa” para empezar las obras de remodelación, al menos en el estadio. La intención es, en vez de pedir una licencia total para todo el estadio, ir solicitando pequeñas licencias para actuar en los diferentes puntos a reformar. En el Barça dan por hecho que en verano ya pondrán manos a la obra.

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