'The special one' enciende un nuevo fuego en el Bernabéu
Mourinho gana la partida en Arbeloa y el Madrid disputará otros dos partidos para estar en los octavos de final
Barcelona"¿Por qué?" Esto es lo que se preguntan muchos aficionados del Real Madrid tras caer 4-2 en el campo del Benfica y quedarse fuera de los ocho primeros clasificados de la Champions League. El guión de la última noche europea fue digno de una película que opte a un Oscar. El Barça remontó el partido con el Copenhague (4-1) para terminar quinto clasificado, mientras que Mourinho, the special one, le ganó la partida a Álvaro Arbeloa para obligar a los madrileños a disputar otros dos partidos si quieren estar en los octavos de final. Con la novena posición del Real Madrid, el Bodo/Glimt –que llega tras ganar al Manchester City (3-1) y al Atlético de Madrid (1-2)– o de nuevo al Benfica de José Mourinho son los posibles rivales de los blancos en los dieciseisavos de final. El sorteo es este viernes.
"Es una esquizofrenia colectiva semana sí semana no", apuntan desde Madrid. Tras la eliminación en la Copa del Rey en el debut de Arbeloa, las sensaciones parecían mejorar. Las victorias contra el Levante (2-0), el Mónaco (6-1) y el Villarreal (0-2) habían devuelto el optimismo al Bernabéu, pero la realidad era bien distinta. Así se encargaron de transmitirlo los periodistas al técnico blanco. "El balance en quince días es muy diverso, en la Liga ha recortado tres puntos, pero el Madrid está fuera de la Copa y de los ocho primeros de la Champions, dos cosas que antes de tu llegada sí se tenían", le recriminaron.
Arbeloa se mostró como el principal responsable, pero recordó que no están eliminados de la Champions. Ahora bien, a diferencia de otros días, volvieron a verse las primeras discrepancias públicas entre el entrenador y algunos de sus futbolistas. Con el 3-2 en contra, el técnico sustituyó a Arda Güler para dar entrada al jugador del filial Jorge Cestero –y dejaba en el banquillo a Dani Ceballos o al delantero Gonzalo–. Un cambio que no gustó al centrocampista turco, que se marchó del campo quejándose por el hecho de que siempre tenía que salir él. Arbeloa explicó en rueda de prensa que era para proteger a los jugadores y poder hacer faltas para cortar los contragolpes, pero en el tiempo añadido Asencio y Rodrygo acabaron expulsados por doble amarilla. Además, Güler carecía de tarjeta.
Un héroe inesperado
En la zona mixta, los jugadores fueron también muy contundentes con la derrota. "Si al descanso nos vamos perdiendo 5-1 nadie se habría sorprendido. [...] No es un tema de calidad ni de táctica, sino de tener más ganas que el rival", admitió Mbappé, autor de los dos goles blancos. El delantero francés también calificó de "vergonzoso" el último gol de los portugueses. Una situación estrambótica, ya que Benfica necesitaba marcar para no quedar eliminado de la Champions, pero Mourinho confesó que pensaba que estaban clasificados con el 3-2. Al darse cuenta hizo subir a Trubin a rematar una falta en la última acción del duelo. Y el guardameta se convirtió en el héroe de la noche.
Fue un gol que Mourinho celebró con mucho entusiasmo ante el banquillo del Real Madrid, donde estaba Álvaro Arbeloa. Ambos compartieron vestuario en la etapa del portugués dirigiendo al conjunto blanco. Tras el partido, Mourinho pidió perdón y alegó que son situaciones en las que uno no piensa. "En ese momento olvidas que es el Real Madrid y que hay Arbeloa o Chendo en el banquillo". Un nuevo fuego que se abre en el club de Florentino Pérez antes de regresar el domingo al Bernabéu (14 h contra el Rayo Vallecano). Tras la eliminación contra el Albacete, la afición recibió con silbidos a los jugadores y al técnico. Por el momento, el equipo tiene fiesta este jueves –pese a la derrota– y no volverá a entrenar hasta el viernes. Una planificación que a quienes siguen la actualidad del club no les ha gustado.
Sea como fuere, el Barça hizo el trabajo y tendrá dos semanas sin partido en febrero, mientras que el Real Madrid tendrá que disputar una eliminatoria de Champions. Ante tan apretado calendario, poder descansar puede ser clave en la resolución de la Liga. Como dice la portada del MARCA, fue una "lección de Mou".