La injerencia de Trump abre una polémica en pleno Mundial

El presidente estadounidense e Infantino justifican las presiones a la FIFA en favor de la selección de los EE. UU.

Trump esta mañana en el Despacho Oval
06/07/2026 - 21:28 h.
4 min

Washington / BarcelonaNi a Donald Trump ni al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, no les parece escandalosa la amnistía al delantero estadounidense Folarin Balogun a raíz de las presiones del presidente norteamericano a la organización del Mundial. El republicano ha sido el primero en admitirlo este lunes por la mañana ante la prensa como una situación lógica –"Aquello no era falta. Así que sí, pedí a la FIFA que lo revisara"– y poco después Infantino ha salido a justificar la decisión y ha asegurado que habla "regularmente" con el mandatario. El jefe de la FIFA y el presidente estadounidense han desatado la última polémica en medio de una competición ya marcada por la sombra de la actual administración norteamericana.

El perdón a Balogun, que había visto una tarjeta roja contra Bosnia y Herzegovina y por tanto habría tenido que cumplir un partido de sanción, ha generado mucha controversia. Quien más se ha quejado es Bélgica, rival de los Estados Unidos en los cuartos de final. Mientras el seleccionador Rudi Garcia se lo tomaba a risa y preguntaba, en tono de broma, si era el Día de los Inocentes, la Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) presentaba un recurso contra la decisión de la FIFA. Apelación decidía no admitirlo alegando razones de forma. La última instancia, el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS), a pesar de que las esperanzas del conjunto belga son más bien nulas.

Infantino admite que habló con Trump

"Sí, hablo regularmente con el presidente de los Estados Unidos sobre cuestiones relacionadas con la Copa del Mundo de la FIFA y, en este caso, recibí una llamada del presidente Donald Trump, igual que recibo llamadas de jefes de estado, responsables gubernamentales, representantes del mundo del fútbol y directivos de empresas de todo el mundo sobre muchas cuestiones diferentes", ha dicho Infantino en un comunicado emitido por la FIFA.

En el comunicado, el presidente de la FIFA también asegura que ha revisado la decisión del Comité Disciplinario Independiente sobre el caso de Balogun y ha insistido en que el perdón es "independiente". "Los órganos judiciales de la FIFA son independientes. Actúan de manera autónoma, aplican el código disciplinario de la FIFA y resuelven los casos de acuerdo con la normativa aplicable y los hechos concretos que tienen ante sí. Su independencia es esencial para la credibilidad y la integridad del fútbol, y esto debe respetarse siempre", escribe. Según el relato de Infantino, lo único que ocurrió durante la llamada con el republicano es que le explicó cómo estaba la situación legal y que "el caso sería resuelto cuando tocara por los órganos competentes". E insiste en que deben respetarse las decisiones del Comité.

"Lo que hago siempre, sin embargo, es respetar estas decisiones y la autonomía de los órganos que las adoptan. Tanto si personalmente nos gusta una decisión como si no, esto es irrelevante. El respeto por las instituciones independientes y por el estado de derecho es lo que protege en todo momento la integridad de nuestras competiciones y la credibilidad de la FIFA", asegura Infantino. La referencia a respetar "el estado de derecho" en el contexto de la competición celebrada en EE. UU. (así como en Canadá y en México) contrasta con la doctrina reciente del presidente estadounidense, que decidió intervenir militarmente en Venezuela y derrocar a su presidente Nicolás Maduro.

Desde el Despacho Oval, Trump explicaba las razones por las que presionó a la FIFA para que retirara la tarjeta roja que recibió el jugador estadounidense Folarin Balogun en el partido contra Bosnia y Herzegovina. "Vi la jugada. Y soy una persona a la que le gusta mucho el deporte y fui un buen atleta. Entiendo muy bien el deporte, muy bien. Y aquello no era falta. Ni siquiera era una infracción. Y este árbitro, que es un poco sospechoso... No me gusta crear controversia, pero es muy sospechoso. Tomó una decisión que nadie podía creerse", dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval, y añadió: "Así que sí, pedí a la FIFA que lo revisara".

Para Trump la decisión de interferir en la competición tenía toda la lógica, ya que le había pasado al "mejor jugador" de la selección estadounidense. "Habría sido injusto aunque le hubiera pasado a otro jugador, pero cuando te quitan a tu mejor jugador, o casi el mejor, porque tienen grandes jugadores, y te dicen que no puede jugar, es muy injusto. Una cosa es sancionar a alguien en el partido en el que ha cometido la infracción, pero ¿cómo puedes castigarlo por un partido que aún no se ha jugado? Eso es muy injusto. No se puede hacer", ha dicho Trump. En esta ocasión no ha necesitado firmar ningún decreto para imponer su voluntad, le ha bastado con levantar el teléfono.

La UEFA cree que "se ha cruzado una línea roja"

La situación ha provocado un escándalo en el mundo deportivo. La UEFA calificó ayer de "inaudita, incomprensible e injustificable" la amnistía al delantero norteamericano para que pueda jugar contra Bélgica en los octavos de final del Mundial, que se disputa, precisamente, en Estados Unidos. En un comunicado, el organismo europeo dice que "se ha cruzado una línea roja" y que "cuando la certeza de las reglas ya no está garantizada la integridad del juego queda en entredicho".

En el texto, la UEFA dice que "el fútbol, como cualquier otro deporte, se basa en reglas que son el pilar de una competición justa, honesta y transparente". "A veces las reglas están abiertas a interpretación. En este caso, no", añade. Más allá de la dimensión y trascendencia de los hechos, la reacción de la UEFA se explica en parte por la mala relación que tiene con la FIFA.

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