Fórmula 1

Clam popular en Montmeló para que Cataluña no se quede sin Fórmula 1

Éxito de público en el Circuit el día que Max Verstappen se lleva un Gran Premio muy disputado

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Max Verstappen celebrando la victoria en Montmeló.

BarcelonaEn los dos últimos años, Max Verstappen ha nadado en la abundancia. El piloto neerlandés tenía el mejor coche de la Fórmula 1 y sabía exprimir al máximo el monoplaza. Pero esta temporada han cambiado las cosas. Red Bull ya no es tan superior y nota como los McLaren y los Mercedes le pisan los talones. Un escenario que, lejos de perjudicar a Verstappen, le sirve de aliciente. En Montmeló ha necesitado su magia para ganar una carrera que, probablemente, cualquier otro piloto habría perdido. Lando Norris, el poleman, se ha tenido que conformar con el segundo puesto.

En una semana en la que Barcelona y Catalunya, inmersas en la renovación del contrato con la Fórmula 1, se han dedicado a guiñar un ojo a Liberty Media –la empresa que gestiona el Mundial–, la carrera del Gran Premio ha sido un magnífico fin de fiesta, con una asistencia de 125.210 personas y un total acumulado de casi 300.000 asistentes durante el fin de semana. Unas cifras casi calcadas a las de hace un año y que se suman a la afluencia masiva de público al road show del paseo de Gràcia del miércoles.

Verstappen no era el favorito para la victoria, como tampoco en el 2016, en su primera carrera al volante de un Red Bull, también en Montmeló, en el que pasó la mano por la cara al resto de pilotos. El triunfo de este fin de semana no ha cogido a nadie por sorpresa, aunque tiene tanto mérito como ese otro. Con Hamilton completando el podio, Carlos Sainz ha vuelto a quedar fuera, una vez más, con lo que se confirma el gafe con Montmeló. Y Alonso ni siquiera ha entrado en la zona de los puntos.

Norris pierde bueyes y cencerros en la salida

Es bien sabido que la salida es uno de los momentos clave de una carrera. Así fue una vez más. "Es frustrante, esta carrera deberíamos haberla ganado", admitió Lando Norris tras cruzar la línea de meta. El inglés de McLaren salía primero, pero ha perdido bueyes y cencerros en la primera frenada. Ha intentado aguantar el ataque de Verstappen, pero no solo no ha salido adelante sino que también ha visto cómo George Russell (Mercedes) le adelantaba por el exterior. De primero a tercero. Allí se acabaron sus opciones reales de victoria en un Gran Premio en el que McLaren tuvo más ritmo que nadie.

Russell, cuarto en la parrilla, ha hecho una de esas salidas antológicas. Pero después de la primera vuelta, con el DRS habilitado, Verstappen ha logrado adelantarle y situarse primero. Un liderato que, exceptuando los dos paros en box, no ha dejado escapar. Al final Russell ha vuelto a su posición inicial, superado en pista por su compañero Lewis Hamilton.

Aspecto de las gradas del Circuit de Catalunya.

Verstappen sabía que no tenía el coche más rápido. Lo admitió al final. Pero cuando se vio primero aprovechó que Norris quedaba atascado en la tercera posición para hacer agujero. Esto y un mal cambio de neumáticos en McLaren han permitido que el líder del Mundial ganara unos cuatro segundos, el tiempo que le ha faltado a Norris para aspirar a la victoria final.

Tras el último cambio, Norris ha salido a casi ocho segundos del líder. Tenía mejor coche, neumáticos más frescos y, por tanto, mejor ritmo. Ha dado la vuelta rápida y ha recortado tiempo, progresivamente. Un punto de picante para una carrera que ha recuperado parte del trazado antiguo y ha eliminado a la chicane de entrada a meta para tener dos curvas rapidísimas de derechas. Pero a Norris le han faltado algunas vueltas para completar la remontada. Verstappen no falló, como no había fallado en las sesenta carreras anteriores en las que se había llevado la victoria. Ahora son 61. El cuarto mundial va camino de ser una realidad.

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