Macroeconomía

Un año de la guerra arancelaria de Trump: menos exportaciones y pocos avales solicitados

El ministro de Economía cifra en 5.500 millones las ayudas a las empresas

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ayer en el Congreso de los Diputados.
09/04/2026
3 min

MadridEl 2 de abril de 2025 Donald Trump anunciaba desde el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca una lista de aranceles "recíprocos" para diferentes países de todo el mundo y abría la puerta de par en par a una guerra comercial sin precedentes. El caos y la incertidumbre se apoderaban de las relaciones comerciales por unos aranceles que oscilaban entre el 10% y el 50%, y que en el caso de la Unión Europea se situaban en el 20%. Durante doce meses, el choque comercial ha atravesado diferentes fases, la última marcada por la decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de declarar ilegal gran parte de aquella decisión. Eso sí, ha dejado huella en las relaciones comerciales, como mínimo con España, sobre todo en lo que respecta a las exportaciones.

"El impacto es evidente", lamentaba este miércoles el flamante vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo. "La evolución [de las exportaciones con los Estados Unidos] era prácticamente estable o creciente, pero se rompe a raíz de la introducción de estos aranceles en el año 2025", añadía el ministro durante una comparecencia en la comisión de economía del Congreso, la primera desde que es vicepresidente primero. Cuerpo comparecía ante los diputados para explicar, precisamente, en qué punto se encuentra el vínculo comercial entre España y los Estados Unidos después de aquel choque. Es decir, para hacer balance de este último año. Pero también para rendir cuentas de los recursos movilizados por el gobierno de Pedro Sánchez para ayudar a las empresas y los sectores más afectados, que se llegaron a cifrar en más de 14.000 millones de euros. De momento, Cuerpo ha dicho que se han movilizado 5.500 millones.

Exportaciones, importaciones e inversión

De entrada, hay que tener en cuenta que la relación comercial entre los Estados Unidos y el Estado, así como con Cataluña, tiene dos patas: la de las exportaciones y las importaciones de bienes y servicios, y la de las inversiones, con mucha más relevancia. Cuerpo les detalló ambas.

Las exportaciones de bienes han caído de forma generalizada. Eso sí, el impacto ha sido heterogéneo, con algunos sectores más afectados que otros. Por ejemplo, las exportaciones de medicamentos, material eléctrico y máquinas o aparatos mecánicos, que son los productos que más se exportan en términos de volumen, contribuyeron positivamente al conjunto de las ventas a los Estados Unidos. En cambio, el aceite y el aceite de oliva en particular sufrieron enormemente. También es cierto que Cuerpo quiso diferenciar las exportaciones de este producto en función de si se mira el volumen o el precio teniendo en cuenta que en 2024 la venta de aceite a los Estados Unidos fue histórica en términos nominales (precios) porque el coste estaba disparado por la poca producción fruto de la sequía. Cuando el precio se normaliza, las exportaciones en términos nominales caen en picado. En cambio, en términos de volumen, las ventas se mantuvieron constantes.

Las importaciones se mantuvieron al alza, y dejaron un déficit comercial que se explica, sobre todo, por los recursos energéticos que el Estado compra a los Estados Unidos: gas natural licuado, principalmente, pero también petróleo.

En cuanto a la inversión, los Estados Unidos aún son el principal destino de la inversión española y, al mismo tiempo, es el principal inversor extranjero en el Estado. 

5.500 millones para empresas

Con la aprobación de los nuevos aranceles por parte de la administración de Trump, el gobierno español aprobó un plan de choque para ayudar a las actividades más expuestas al mercado norteamericano. Este miércoles, Cuerpo detalló que el ejecutivo central ya ha movilizado 5.550 millones de euros para afrontar el choque y que han ido a parar a empresas. La cifra, sin embargo, está lejos de los más de 14.000 millones que Pedro Sánchez prometió que movilizaría –de este dinero, hay que tener en cuenta que 7.400 millones de euros eran de nueva financiación, mientras que 6.700 millones formaban parte de partidas ya existentes.

Entre las ayudas destacaban, por ejemplo, los acuerdos establecidos entre el ICO y la banca para poner en marcha líneas de avales para que las empresas más afectadas tuvieran acceso rápido a financiación. Para ello se previeron 5.000 millones de euros, pero de momento las empresas afectadas solo han pedido avales por valor de 173 millones.

Finalmente, Cuerpo apeló a las empresas a diversificar sus negocios y abrirse camino en otros mercados. "Todos somos conscientes de que en el contexto actual es importante diversificar [...], reducir la dependencia y reforzar las relaciones comerciales con socios fiables y en un marco de reglas predecible".

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