Banca

BBVA y Sabadell después de la opa quiebra: ¿cómo encaran el 2026?

Ambas entidades presumen de grandes resultados y euforia por sus planes de crecimiento y remuneración al accionista

Oficinas del Sabadell y del BBVA en Barcelona.
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BarcelonaEl 16 de octubre del año pasado se ponía punto y final al episodio bancario que había ocupado los titulares económicos durante casi un año y medio: la opa hostil del BBVA sobre el Banc Sabadell fracasaba con sólo un 25% de aceptación por parte de los accionistas del segundo, cantidad insuficiente para salir adelante o hacer una segunda opa. Catalunya aplaudió abiertamente el desenlace, el Sabadell lo celebró con una fiesta multitudinaria en el Palau Sant Jordi y el BBVA, con Carlos Torres al frente, aceptó la derrota con un mensaje de aceptación. Unos meses después y con un nuevo año por delante, ¿cómo encaran en el 2026 los dos bancos después de la opa?

Por un lado, el presidente del BBVA, Carlos Torres, aseguraba la semana pasada a través de una entrevista publicada en la web corporativa del banco, que el BBVA prevé generar 49.000 millones de euros de capital de "máxima calidad" entre 2025 y 2028, destinados a financiar la financiación. Torres hacía balance de 2025, que define como un año "magnífico" que coloca a la entidad en su "mejor momento", y explicaba que, de los 49.000 millones de euros de capital que prevé generar, se destinarán 13.000 millones a financiar el crecimiento orgánico en sus principales mercados y 36.000 millones de euros. "Tenemos el firme compromiso de devolver a nuestros accionistas, de forma disciplinada, todo el capital excedentario por encima del 12%", afirmaba Torres. Asimismo, destacó que la capitalización bursátil ha logrado "un récord histórico de 115.000 millones de euros".

Por otra parte, el Sabadell también es optimista de cara al futuro. Desde el banco catalán aseguran que la proyección a futuro de Sabadell "está marcada por el crecimiento, con un foco claro en la rentabilidad y en la generación de capital que se refleje en una retribución muy atractiva para los accionistas". Asimismo, aseguran que orientarán la acción al crecimiento "de forma prudente y preservando el perfil de riesgo", y se realizará dentro de España, "una economía madura que tiene una de las perspectivas de desarrollo económico más positivas a nivel europeo". En cuanto a los dividendos banco tiene prevista una remuneración en los próximos meses que asciende a alrededor de 3.600 millones de euros. En esta cifra están incluidos 350 millones de euros correspondientes al segundo dividendo a cuenta que se abonó el pasado 29 de diciembre, una retribución adicional de cerca de 750 millones de euros con cargo al ejercicio 2025, y el dividendo extraordinario en efectivo de 2.500 millones por la venta de TSB, que está abonado en el segundo trimestre. dice, ¿la bolsa?

Desde que acabó la opa a mediados de octubre de 2025, la acción del BBVA se ha revalorizado un 34%, pasando de los 15,7 euros que valía entonces hasta los actuales 21. Por otra parte, el Sabadell, que experimentó un crecimiento exponencial de la acción durante los meses de 9 el 49% del BBVA–, cayó considerablemente tras el resultado de la opa, y desde entonces se ha estancado en los 3,2 euros por acción, pero según apuntan desde el banco que preside Josep Oliu, "la acción se recuperó en tan sólo diez sesiones del efecto del resultado de la opa hostil".

Según los analistas, hay que tener en cuenta no sólo la cotización sino también la rentabilidad por dividendo. El director general de GVC Gaesco, Jaume Puig, recuerda que "el día que acabó la opa, el BBVA anunció también una recompra de acciones y un aumento de dividendos, por lo que explica también el impulso en las acciones del banco vasco desde entonces", apunta. "Ambos bancos están ahora en una fase de estabilizarse de nuevo y, además, de cumplir con los compromisos que prometieron durante la opa", como el reparto de dividendos o el cumplimiento de sus planes estratégicos. "Lo que puede perjudicar a la banca ahora mismo es que suba la morosidad, pero ahora mismo el ratio de morosidad se encuentra a mínimos en el caso de ambos bancos, por tanto, podemos afirmar que ambos están en situación favorable", apunta Puig.

Ahora bien, según el economista, "el BBVA sigue teniendo un problema, que es su dependencia excesiva de mercados emergentes, por lo que hizo la opa, por tanto, si compras BBVA estás comprando más incertidumbre". Por otro lado, Puig apunta que "estratégicamente todavía tiene sentido comprar acciones del Sabadell, porque se estima que su acción tiene recorrido hasta los 4 euros por título", asegura. "La rentabilidad de dividendo que está dando el Sabadell a sus accionistas hoy es mucho mayor que la que está dando el BBVA", sentencia.

Por separado y eufóricos

BBVA y Sabadell operarán por separado, al menos en el futuro próximo. Ahora los retos son distintos por uno y otro. "El Sabadell se está centrando en crecer orgánicamente, en España todavía tiene mucho que abastecer", apunta al ARA el presidente de la Asociación de Accionistas Minoritarios de Banco Sabadell, Jordi Casas. "La opa ha generado una euforia importante en el personal del banco, y reputacionalmente es una señal de confianza de los accionistas hacia el banco", dice Casas.

La euforia también se vive en el BBVA. En declaraciones al ARA, Xavier Queralt, ex director territorial del BBVA en Catalunya hasta el 2015, y antes consejero delegado de UNIM y de Catalunya Caixa –y que remarca su desvinculación del banco bilbaíno desde hace una década–, asegura que "en el BBVA, la no compra un Sabadell no le ha supuesto una: desembarco en Italia y en Alemania, mercados donde todavía hay muchos bancos, y para el BBVA, que tiene un elemento competitivo muy bueno en términos digitales, son países donde puede agujerear”, apunta Queralt. "En Catalunya la opa la hemos vivido de forma muy emocional, y eso ha hecho creer que era una guerra y que lo más importante para BBVA era la compra del Sabadell, pero mientras tanto el BBVA se estaba abriendo en Alemania, etcétera", explica. Y en cuanto a la continuidad de Torres pese al fracaso de la opa, Queralt asegura que "los únicos que pueden hacer dimitir al presidente son los accionistas, pero teniendo en cuenta que la acción ahora ha prácticamente doblado, no se entendería que los accionistas quisieran que dimitiera", destaca.

"El problema que tiene el BBVA, y por eso quería el Sabadell, es crecer en pymes, que son uno de los sectores más difíciles de captar y mantener", relata el exfinanciero. "La gran dificultad que existe en el mundo bancario es en autónomos y pymes, porque es un mercado muy capilar y poco rentable; justamente esta es la fortaleza del Sabadell, ha sabido gestionar muy bien a estos clientes", dice. "Desde una perspectiva local puede parecer que las inversiones que el BBVA tiene fuera son riesgosas, pero en el mundo bancario donde se gana más dinero es en los países en crecimiento, porque los bancos son el único puente para llegar al crédito", detalla Queralt. "En Turquía sólo puede ganar, y en países como Venezuela o Argentina el BBVA ya tiene amortizada la inversión y no cuenta, por tanto, sólo con que gane un poco, ya es mucho", asevera. "Por otra parte, el Sabadell, con la venta del TSB –la filial en Reino Unido que vendió en el Banco Santander en plena opa–, ha renunciado a cualquier tipo de expansión. Por tanto, su estrategia está concentrada en el mercado español. En el punto de vista de pymes es un buen banco, pero no se ha visto que tenga en España, pero tiene en gran parte digital, y además tiene un negocio muy grande –dice Queralt–. Por tanto, si la estrategia del Sabadell es crecer en España, no queda claro que tenga un modelo rentable para ello”.

En la misma línea apunta el catedrático en economía de la UPF, Oriol Amat, quien recuerda que "el sector bancario está en medio de una transformación muy importante, sobre todo por el tema de la IA y un nivel de incertidumbre importante". Sin embargo, "tanto el Sabadell como el BBVA son bancos muy bien gestionados, pero aunque la dimensión no es fundamental, el Sabadell debe prepararse por si otro lo quiere opar", dice Amat. Sin embargo, a pesar de que la opa ya sea cosa del pasado, seguro que todavía será el plato fuerte de las presentaciones de resultados anuales de ambos bancos, previstas para el próximo jueves 29 de enero (Sabadell), y para el 5 de febrero (BBVA).

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