"No se ha hecho un debate serio sobre inmigración": un grupo de economistas pide una política migratoria "propia" en Cataluña
Economistas por el Bienestar reclama más competencias en inmigración y políticas que incorporen "criterios de selección"
Barcelona"Nuestra sociedad no ha hecho un debate serio sobre este tema". Así se ha expresado Joan B. Casas, decano emérito del Colegio de Economistas de Catalunya (CEC), sobre la inmigración y su impacto en Catalunya. Casas es coautor de un nuevo informe presentado este martes en la sede del CEC titulado Una política migratoria útil para una transformación económica y social, elaborado por el grupo de expertos Economistas por el Bienestar, en el que se exponen las carencias de las políticas migratorias en España y se identifican soluciones específicas para que la llegada de población extranjera ayude a crear una economía que funcione "en beneficio de los autóctonos, de los que han venido y de los que puedan venir en el futuro", en palabras de Josep Reyner, otro de los coautores.
publicó en febrero el Círculo de EconomíaEn este sentido, el exdecano del CEC ha indicado que la inmigración "no es un fenómeno coyuntural" sino "estructural": "Necesitaremos inmigración porque nuestra fecundidad es muy baja y la esperanza de vida es muy alta", ha dicho.
"Durante demasiado tiempo [la inmigración] ha sido un discurso difícil, con dos posturas", una de acrítica con la llegada de población extranjera y otra que culpa a los recién llegados de buena parte de los males de la sociedad, ha recordado el decano del CEC, Carles Puig de Travy, en la presentación. "Las sociedades maduras no funcionan así, sino que enfrentan los retos complejos con datos y la voluntad de entenderlos como son, no como nos gustaría que fueran. Debemos hablar de hechos", ha añadido.
El decano ha celebrado la publicación de este nuevo estudio, que se añade al que publicó en febrero el Círculo de Economía y al reciente Informe Fénix, que hablaba de la relación entre la baja productividad y ciertos sectores empresariales que tienen un alto porcentaje de mano de obra de origen extranjero.
Dualidad laboral
El estudio pone de manifiesto que Catalunya tiene una economía "dual". Esta dualidad se hace evidente en el mercado laboral, donde conviven tres factores aparentemente contradictorios: la llegada de miles de inmigrantes cada año, una de las tasas de paro más elevadas de Europa y el hecho de que la mitad de las empresas catalanas de casi todos los sectores productivos aseguran que tienen "dificultades" para encontrar empleados para los nuevos puestos de trabajo que crean. De hecho, dos de cada tres vacantes en Catalunya tardan más de tres meses en cubrirse.
Todo esto "nos dice que no hay una política inmigratoria adecuada", ha comentado Casas. Como ejemplo, ha remarcado la reciente regularización aprobada por el gobierno español, de la cual ha dicho que "no es para presumir de ella", con largas colas y un cierto caos burocrático. "Un estado serio no debería permitírselo", ha señalado, al tiempo que recordaba que en las últimas décadas se han aprobado seis procesos similares más con ejecutivos de diversos colores políticos.
Por su parte, Reyner, que también preside la comisión de economía catalana del CEC, ha recordado que "la integración" de los inmigrantes en el mercado de trabajo es "defectuosa". La tasa de paro entre los inmigrantes es notablemente superior a la de los autóctonos, pero los datos detectan que, entre los inmigrantes de segunda generación, " estas altas tasas de paro se están reproduciendo", lo que muestra un "cierto fracaso" y "insuficiencias a la hora de incorporar la inmigración" al mundo laboral, ha añadido el economista.
Según el informe, la cualificación de los inmigrantes que llegan a Cataluña y al conjunto del Estado "es más baja que la media del país y la segunda más baja de la UE" y, aunque en los últimos años ha habido "una cierta mejora en nivel formativo", no se ha cerrado esta diferencia con la población local, ha indicado Reyner. Además, ha comentado, la inmigración más cualificada también se encuentra con problemas de integración laboral por las dificultades de homologación de títulos, la falta de una red social que le ayude a encontrar trabajos adecuados a su nivel educativo, problemas con el idioma o sesgos en la contratación, con empresas que optan por trabajadores nacidos en el país.
Más competencias migratorias para la Generalitat
Por todo ello, los autores del estudio piden que se transfieran a la Generalitat competencias para gestionar las políticas migratorias con el fin de ajustarlas a las necesidades socioeconómicas del país. Mientras esto no ocurra, reclaman a los políticos catalanes que intenten "influir en aquellos que sí las tienen", un hecho en el que desde hace años los partidos catalanes han mostrado "bastante pasividad", ha dicho Casas.
Además, el informe propone un cambio en los criterios de entrada de inmigración para tener en cuenta "los perfiles profesionales" de los recién llegados, "los sectores estratégicos" que necesitan mano de obra y "la capacidad de los servicios públicos" de absorber los aumentos de población, según Casas. "La inmigración económica, que es la principal que tenemos en este país, debería incorporar criterios de selección, edad, formación, conocimientos lingüísticos, predisposición a adquirirlos, y capacidad de integración laboral", ha añadido. Estas políticas se inspiran en las que aplican otros gobiernos de estados democráticos: "Los países que están aplicando esto son ordenados y no tienen nada que ver con tendencias ultramontanas de extrema derecha", ha comentado, en referencia a Canadá, Australia o los países nórdicos.
Economistes pel Benestar fue uno de los grupos que potenciaron el debate sobre la necesidad de un nuevo sistema de financiación para Cataluña. En este aspecto, Casas ha recalcado que, a su parecer, si el nuevo sistema que se acaba aprobando "es adecuado" deberá incorporar cálculos que tengan en cuenta el impacto migratorio, un hecho que actualmente no ocurre.