Movilidad
Economía 02/12/2021

El RACC calcula que el proyecto de la superilla en el Eixample aumentaría las colas de tránsito un 55% en 2030

El estudio también dice que el 70% de los conductores van al centro de Barcelona en coche porque no tienen buena combinación de transporte público

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Entrada de tránsito en Barcelona

BarcelonaUn estudio del Club RACC asegura que el proyecto del Ayuntamiento de Barcelona para sacar adelante una gran superilla en el Eixample provocaría que las colas de tránsito aumentaran un 26% en el distrito en 2023 y un 55% de cara a 2030. Esta es una de las conclusiones del último informe presentado por el club automovilístico, que también indica que el 70% de los conductores que van al centro de la ciudad en coche lo hacen, dicen, porque no tienen una alternativa mejor en transporte público.

Para calcular el impacto que tendría el proyecto de pacificación del tránsito del consistorio sobre la movilidad, el RACC explica que han considerado como punto de partida el funcionamiento de las vías durante un día laborable de 2019 (antes de la pandemia) para llevar a cabo una simulación en hora punta. Como resultado, el informe destaca que, una vez implementado todo el proyecto, las colas de vehículos en el distrito superarían los 22 kilómetros. Destaca, sobre todo, el impacto que tendría el proyecto en las calles más adyacentes a la superilla: "Por ejemplo, la calle València asumirá la mayor parte del tránsito desviado de Consell de Cent, unos 8.000 vehículos en el mismo sentido de circulación", apuntan en las conclusiones.

Los datos recogidos por esta organización, que ha estudiado 46.000 vehículos y ha encuestado 800 conductores, también resaltan que ocho de cada diez vehículos privados que se dirigen al Eixample vienen de fuera de Barcelona. Además, el 70% de los usuarios encuestados admiten que estarían dispuestos a dejar el coche en casa si el transporte público mejorara el servicio, si aumentara la congestión o si la red ciclista fuera más segura. De entre los encuestados, un 43% afirma que se decantaría por el transporte público si hubiera más frecuencia, más cobertura o si las tarifas fueran más bajas.

Garantizar la movilidad "para todos los usuarios"

Con estos resultados delante, el director del RACC, Josep Mateu, ha pedido este jueves una "coordinación de calendarios" y que las actuaciones urbanísticas vayan compasadas con mejoras del transporte público. No es la primera vez que el RACC cuestiona el proyecto de las superilles: en 2014 ya pidió que quedaran fuera del Plan de Movilidad Urbana 2013-2018 para poder desarrollarlas con más debate y más tiempo.

Ahora el RACC insiste que "Barcelona no se puede considerar únicamente un espacio urbano para residentes" porque "también es un polo de atracción y de generación económica de primera magnitud". Asegura que está a favor de las actuaciones que mejoren la calidad de vida de los residentes "siempre que garanticen determinados niveles de eficacia y eficiencia de la movilidad para todos los usuarios". También pide "prever las alternativas" y evaluar los efectos de las superilles de manera más global, con visión de área metropolitana.

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