La purga de la cúpula militar desencadena rumores de inestabilidad en China
Detrás de la caída del general Zhang Youxia, hay luchas de poder, corrupción e incluso una posible venta de secretos militares
PekínEl anuncio de que el general Zhang, junto al general Liu Zhenli, han sido apartados de sus cargos y están siendo investigados por "graves violaciones de la disciplina y la ley", un eufemismo que acaba traduciéndose en acusaciones de corrupción, ha desatado todo tipo de rumores en China.
La opacidad informativa del régimen impulsa todo tipo de teorías, como que Xi Jinping tiene contestación interna o, por el contrario, que consolida su poder, hasta las especulaciones sobre si esta decisión retrasará o impulsará la invasión de Taiwán. Incluso en las redes sociales occidentales se ha especulado sobre un posible intento de golpe de estado con tropas desplegadas en la capital, pero en Pekín la situación es de normalidad.
La caída de Zhang Youxia ha sido inesperada. Era el vicepresidente de la Comisión Militar Central, el organismo que dirige a las fuerzas armadas y que preside Xi Jinping. Zhang, de 75 años, era el máximo responsable militar del Ejército de Liberación Popular y tenía una relación especial con Xi Jinping, puesto que los padres de ambos habían combatido juntos durante la guerra civil. Ambos son "príncipes rojos" del Partido Comunista, que es como se conoce a los hijos de destacados miembros de la Revolución. Pese a superar la edad de jubilación, Xi ascendió a Zhang en el 2022 a la responsabilidad militar de mayor rango.
Veterano de guerra
Un duro editorial del diario de las fuerzas armadas acusaba a Zhang y Liu de causar daños al Partido, al estado y al ejército y de "debilitar gravemente la imagen y la autoridad" de la dirección de la CMC, es decir, de Xi Jinping. Precisamente este editorial ha desatado las especulaciones sobre si la lucha por el poder era una de las causas de la defenestración de Zhang. El general podría haber traicionado la confianza de Xi Jinping desafiándole. Es un general carismático y arrastraba a la aureola de ser uno de los pocos que quedaban con experiencia real en combate. Un joven Zhang de 20 años había participado en la guerra contra Vietnam en 1979.
El diario The Wall Street Journal ha publicado que Zhang podría ser acusado de vender en Estados Unidos información sobre las armas nucleares chinas, un cargo que resulta difícil de creer teniendo en cuenta el estricto control que China ejerce sobre sus altos funcionarios. Las acusaciones de espionaje son habituales por sustentar la idea de que el acusado es antipatriota.
Junto a Zhang también ha sido destituido el general Liu Zhenli, jefe del departamento de Estado Mayor Conjunto de la CMC. Liu ejercía de enlace con fuerzas extranjeras y la pérdida de este eslabón puede generar recelo.
Incertidumbre sobre Taiwán
Los analistas no se ponen de acuerdo sobre cómo afectarán a Taiwán estas purgas. Estados Unidos sostiene que el 2027 es la fecha que Xi Jinping se ha puesto como objetivo para recuperar militarmente a Taiwán. La defenestración de la cúpula del EAP puede provocar un vacío de poder que obligue a retrasar la operación hasta que se rehaga la cadena de mando. En cambio, otros consideran que el control absoluto de Xi Jinping sobre el ejército acelerará el ataque, al eliminar a expertos militares que pueden cuestionar la intervención.
Lo que queda claro es que Xi Jinping ha enviado el mensaje directo de que nadie está a salvo en su guerra contra la corrupción.
El presidente chino ha descabezado su cúpula militar: de los siete miembros que componían la CMC sólo quedan dos: el propio Xi Jinping y Zhang Shengmin, secretario de la comisión disciplinaria, es decir, el jefe anticorrupción.
En octubre pasado se confirmaron las acusaciones de corrupción contra He Weidong, el número dos del escalafón y vicesecretario, como Zhang, de la CMC. En total se anunció la expulsión de nueve generales de alto rango. Dos ministros de Defensa también han sido destituidos y detenidos y en el 2023 se descabezó la Fuerza de Misiles enviando a prisión a ocho altos mandos.
En total, el presidente chino ha destituido casi una quinta parte de todos los generales que nombró desde su llegada al poder en el 2012.
La corrupción dentro del ejército es un hecho que no se pone en duda y la campaña iniciada por Xi Jinping ha tenido. El objetivo primordial para el presidente chino ha sido la modernización de las fuerzas armadas dotándolas de armamento moderno y también profesionalizando a sus miembros. La corrupción creaba un grave problema de fiabilidad y eficiencia, puesto que era habitual la compra de cargos.
Pero las continuas purgas también generan inestabilidad. La caída de Zhang y Liu no viene sola: detrás de él se depurarán sus colaboradores. Xi ha logrado eliminar a toda una generación de altos cargos, y los sucesores pueden ser mucho más fieles al presidente y no cuestionar sus decisiones. Detrás de las purgas también puede existir la necesidad de que las fuerzas armadas sigan teniendo claro que responden orgánicamente al Partido Comunista Chino.