Los Estados Unidos dicen que el alto el fuego con el Irán continúa vigente a pesar de los ataques cruzados
El secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, sostiene que la operación para escoltar naves a través de Ormuz será "temporal" y que otras naciones también se tendrán que hacer cargo
WashingtonLa premisa en la Casa Blanca ahora mismo es una: el alto el fuego continúa a pesar de los ataques cruzados del lunes entre las fuerzas estadounidenses y las iraníes, y a pesar de que este martes los Emiratos Árabes Unidos (EAU) hayan interceptado nuevos misiles iraníes. La afirmación ha sido triple por parte del ejecutivo estadounidense: por la mañana lo afirmó el jefe del Pentágono, Pete Hegseth; al mediodía, el presidente Donald Trump; y por la tarde, el secretario de Estado, Marco Rubio. La cuestión ya no es cuánto durará la frágil tregua, que ha conseguido sobrevivir un mes, sino qué será lo que la hará caer. O mejor dicho: hasta cuándo tendrá sentido seguir hablando de pausa humanitaria si los ataques continúan produciéndose.
Hegseth afirmó en una comparecencia desde el Pentágono que la "tregua continúa vigente" e insistió en que "en última instancia, el presidente puede decidir si algo debería convertirse en una violación del alto el fuego". Horas más tarde desde el Despacho Oval Trump decía a los periodistas que llegado el momento ya descubrirían cuándo acaba la tregua. "Ya lo descubrirán, porque se lo haré saber cuando pase. Ellos saben qué no deben hacer para romperla". Y Rubio directamente dijo que la operación Furia Épica, con la que los EE. UU. comenzaron la guerra contra Irán el 28 de febrero, "se ha acabado". El republicano dijo que ahora los Estados Unidos están en otra fase, centrada en la misión del "Proyecto Libertad", para desbloquear el estrecho de Ormuz escoltando las naves comerciales a través del paso marítimo. El secretario de Estado hacía esta afirmación desde el atril de la sala de prensa de la Casa Blanca, estrenándose como nuevo secretario de prensa en funciones mientras Karoline Leavitt esté de baja por maternidad.
La insistencia para asegurar que el alto el fuego continúa en marcha, en parte, es para intentar eludir la autoridad del Congreso en el conflicto. La ley federal establece que, pasados los sesenta días de conflicto, el ejecutivo necesita permiso del legislativo; si no, debe retirar las tropas de la región. La semana pasada, en la primera audiencia ante los legisladores desde que comenzó la guerra, Hegseth esgrimió que, técnicamente, solo habían transcurrido cuarenta días de conflicto porque hacía casi un mes que ya estaba en marcha la pausa militar. Este martes, en la rueda de prensa desde el Pentágono, el secretario de Defensa volvía a decir que "el reloj está parado" desde hace un mes e instaba a Teherán a "ser prudente".
Hegseth ha comparecido acompañado por el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, que ha recordado que los iraníes han atacado a las fuerzas estadounidenses más de diez veces desde que comenzó la tregua. Horas antes, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, había acusado a EE. UU. de poner en riesgo la navegación por el paso marítimo y advertía: "Ni siquiera hemos comenzado todavía". En este sentido, el secretario de Defensa ha insistido en que el Proyecto Libertad anunciado por el presidente durante el fin de semana es una misión "defensiva". Más tarde, Rubio lo ha vuelto a repetir. "Es muy simple, nosotros no disparamos a menos que ellos nos disparen primero", ha expuesto, al tiempo que ha acusado a Irán de estar cometiendo piratería con el bloqueo de Ormuz.
Rubio dice que ya hay diez marineros muertos
El Pentágono también asegura que la misión será "temporal" y ha advertido que pronto otras naciones tendrán que involucrarse en ella. Hegseth ha hecho mención directa a Corea del Sur, Japón, Australia y Europa, de los cuales ha dicho que espera que "den un paso adelante". El lunes Trump ya dijo a Corea del Sur que debería involucrarse en las acciones después de que una nave surcoreana se viera afectada por el fuego cruzado entre los Estados Unidos y el Irán. En clave más diplomática, Rubio ha recordado que el bloqueo afecta a las naciones "de todo el mundo" y que dentro de las naves encalladas desde hace semanas se encuentran también sus ciudadanos. "Este bloqueo afecta a naciones de todo el mundo, la gran mayoría de las cuales ni siquiera están participando en ningún tipo de hostilidad militar, y ahora [...] está poniendo en riesgo la vida de sus ciudadanos", ha destacado el jefe de la diplomacia, que afirma que diez marineros han muerto a causa de la situación. Rubio ha insistido en que el objetivo de todo ello es devolver el estrecho de Ormuz a la situación que había antes de la guerra.
El Comando Central (Centcom) admitió ayer haber interceptado tres misiles de crucero iraníes y aseguraba haber hundido seis lanchas rápidas iraníes. Pero los ataques de los ayatolás no solo se han dirigido a las posiciones estadounidenses. Al igual que al inicio de la guerra, Teherán ha vuelto a aplicar la lógica de la guerra horizontal y también ha abierto fuego contra otros países del Golfo. Omán denunció este lunes un bombardeo en un área residencial y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) se llevaron la peor parte con al menos doce misiles interceptados y cuatro drones. Por su parte, Israel envió uno de sus sistemas de defensa antiaérea a los EAU, en un extraordinario gesto de acercamiento al país árabe después de normalizar relaciones en 2020 a través de los Acuerdos de Abraham.
El general Caine ha advertido que el ejército está "preparado para reanudar las acciones militares" si recibe la orden, pero ha asegurado que, por ahora, los ataques de Irán contra naves en el estrecho de Ormuz no han alcanzado el umbral que les obligaría a reanudar las operaciones de combate. Tampoco ha dado más detalles de qué tipo de acción sería la que provocará una reanudación de las acciones militares, a pesar de que ayer Washington ya anunció que había hundido naves iraníes.
Continúan los contactos diplomáticos
Fuera del terreno militar, el secretario de Estado ha afirmado que el enviado especial Steve Witkoff y el yerno del presidente, Jared Kushner, siguen trabajando en la vía diplomática. Este fin de semana se planteó una nueva propuesta de acuerdo a través de Pakistán, el país mediador, pero tampoco acabó de cuajar. Rubio ha dicho que es momento de que Teherán "acepte la situación" y ha dicho que espera que China diga a los ayatolás que se están aislando con el bloqueo de Ormuz. El gigante asiático es uno de los grandes damnificados del bloqueo del flujo de petróleo y carburantes, y la semana que viene Trump tiene previsto viajar a Pekín para reunirse con su homólogo, Xi Jinping.
La versión que ha dado Trump sobre el estado de las negociaciones es la de siempre. El presidente estadounidense ha vuelto a insistir en que Irán "quiere llegar a un acuerdo". "Lo que no me gusta de Irán es que hablan conmigo con un gran respeto, y después van a la televisión y niegan haber hablado conmigo. Hace poco hablamos con el presidente", ha dicho Trump. Las palabras del magnate no han sido confirmadas por Teherán.
A pesar de que la reanudación de las hostilidades hunde aún más la escasa confianza que las compañías navieras y aseguradoras podrían tener a la hora de volver a transitar por Ormuz, el Pentágono asegura que "el comercio pronto volverá a fluir". El secretario de Defensa ha detallado que han establecido una gran cúpula "roja, blanca y azul" a través del despliegue de drones, aviación y aparatos aéreos para garantizar el paso seguro de las embarcaciones por el estrecho. Si bien ha asegurado que no buscan ninguna "agresión", también ha advertido que "Irán es el claro agresor" y que ha actuado "por su beneficio económico", y que su "extorsión internacional es inaceptable". Dirigiéndose directamente al régimen de los ayatolás, ha dicho: "Si atacáis tropas americanas o barcos comerciales inocentes, os enfrentaréis al devastador fuego americano".
Asimismo, Hegseth se ha vanagloriado de que dos buques comerciales y destructores norteamericanos ya han circulado de manera segura por el estrecho, lo que, a su parecer, ha hecho "avergonzar" a Teherán. A estas alturas, según Hegseth, hay 22.500 marineros embarcados en más de 1.550 buques comerciales atrapados en Ormuz.