Un juez tumba las acusaciones de Trump al presidente de la Fed
El presidente de EE.UU. recibe un nuevo revés judicial contra sus intentos de apretar la independencia de la Reserva Federal
WashingtonUn juez federal ha desestimado los cargos penales que el departamento de Justicia presentó contra el presidente de la Fed, Jerome Powell. En su decisión, el juez James Boasberg expone que las acusaciones contra Powell eran ilegítimas. El bloqueo emitido este viernes supone un nuevo revés judicial contra los intentos de Donald Trump de apretar la independencia de la Reserva Federal.
"Existen pruebas suficientes de que el propósito dominante (si no el único) de las citas es acosar y presionar a Powell para que ceda ante el presidente o que renuncie y deje paso a un presidente de la Reserva Federal que sí lo haga", escribe Boasberg en la resolución.
El departamento de Justicia –que ya se ha convertido en el ministerio personal del magnate para ajustar cuentas– había abierto una investigación penal contra Powell para determinar si había incurrido en falso testigo ante el Congreso cuando informó sobre el proyecto de renovación del edificio del banco central.
Trump aún no se ha pronunciado sobre el bloqueo, pero sí lo ha hecho la fiscala que presentó la acusación, Jeanine Pirro. "Esto es incorrecto y no tiene ninguna base legal", ha dicho Pirro en una conferencia de prensa, donde ya ha asegurado que el departamento de Justicia "recurrirá esta decisión indignante".
La reacción de Pirro era la esperada, ya que se trata del patrón que ha estado siguiendo la administración con otras sentencias, como ya ha ocurrido con el intento de despido de la gobernadora de la Fed, Lisa Cook. Después de que la tentativa de Trump de echar a Cook fuera desestimada en el circuito de apelaciones, el mandatario acabó escalando la disputa en el Supremo.
La estrategia de Trump de presentar el caso de Cook en el Supremo busca crear una jurisprudencia que le permita hacer una interpretación mucho más laxa de los estatutos fundacionales de la Reserva Federal. Todo ello para tener garantizado de cara al futuro poder despedir con mayor facilidad a otros miembros de la Fed que no le hagan el peso.
El alto tribunal aún debe pronunciarse sobre Cook y, viendo cómo ha evolucionado el caso de la gobernadora, muy probablemente la causa de Powell seguirá el mismo camino hasta llegar al Supremo.
La investigación penal provocó una respuesta sin precedentes por parte de Powell. El presidente de la Fed, que hasta entonces había aguantado estoicamente los ataques y presiones de Trump, publicó un contundente vídeo en redes en el que no dejaba margen de duda: "Esto trata sobre si la Fed será capaz de seguir estableciendo los tipos de interés basándose en evidencias y condiciones económicas, o si en lugar de ello la política monetaria será".
Powell denunciaba que tanto el testimonio como la renovación de la sede de la Fed eran "pretextos" a los que se aferraba la administración Trump para castigar al banco central tras no haber cedido a sus presiones para bajar los tipos.
Las obras en la Fed
Trump y otros altos cargos del gobierno han criticado la renovación de la sede de la Fed, y el pasado verano Trump reprochó que el coste total pasara de los 2.500 millones de dólares ya conocidos, 700 más que el plan inicial, a 3.100 millones, lo que Powell refutó. La escena, que quedó grabada por las cámaras y fue motivo de burla contra Trump en el momento, parece que no gustó al magnate.
El caso llegaba después de meses de coacciones por parte del presidente estadounidense contra Powell por no doblegarse ante sus exigencias. Desde que regresó a la Casa Blanca que Trump ha estado orquestando una campaña de acoso contra el banco central estadounidense para que baje el precio del dinero. En numerosas ocasiones el republicano ha dicho que debería despedirse a Powell y le ha descalificado.