Trump reprocha a Noruega que no le dieran el Nobel: "Ya no siento la obligación de pensar en la paz"
El presidente de EEUU ofrece también a Putin formar parte de la Junta de Paz de Gaza
BarcelonaTras tener en sus manos la medalla del premio Nobel de la Paz la semana pasada, durante la visita a la Casa Blanca de la venezolana María Corina Machado, Donald Trump ha vuelto a dejar claro que sigue enrabietado por no haberlo recibido él. Este lunes, el presidente de Estados Unidos ha enviado una carta al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, en la que asegura que, al no recibir el galardón, ya no siente "la obligación" de pensar en la paz. En la misiva, el líder republicano vincula concretamente la amenaza expansionista de EEUU sobre Groenlandia a no haber logrado ese galardón.
"Querido Jonas: teniendo en cuenta que tu país decidió no concederme el premio Nobel de la paz por haber detenido más de ocho guerras, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz, aunque siempre será predominante, pero ahora puedo pensar en lo bueno y apropiado para EEUU", expresa la mía.
Además, vuelve a insistir en una idea que ya utilizó para exigir el aumento del gasto militar en los países de la OTAN. Asegura que él ha hecho "más" por la Alianza Atlántica "que cualquier otra persona desde su creación". Y no se queda aquí: "Ahora la OTAN debería hacer algo por EEUU", sugiere antes de hablar de Groenlandia y decir que el mundo no será "seguro" a menos que Washington tenga "el control absoluto" de la isla ártica.
Støre ya ha dejado clara la postura de Noruega: Groenlandia es parte del Reino de Dinamarca y el apoyo de Oslo a esta premisa es "total". "También apoyamos que la OTAN, de forma responsable, refuerce el trabajo para la seguridad y la estabilidad en el Ártico". Y, concretamente sobre el Nobel, Støre ha recordado que la entrega un comité independiente, el Comité Noruego del Nobel, y no el gobierno.
A pesar de los intentos de Trump de presentarse como alguien que resuelve conflictos, en el primer año de este segundo mandato del magnate en la Casa Blanca ha bombardeado siete países: Venezuela, Siria, Irak, Irán, Nigeria, Yemen y Somalia.
Junta de la Paz en Gaza
En su intento de erigirse en un líder que termina con conflictos, Donald Trump está intentando formar la denominada Junta de Paz que debe supervisar el nuevo gobierno de Gaza y la reconstrucción de la Franja. El presidente de Estados Unidos ha hecho llegar la invitación para formar parte de ella a unos sesenta países. Entre los jefes de estado a los que ha ofrecido un puesto en el organismo se encuentra el presidente ruso, Vladimir Putin, según ha informado este lunes el Kremlin. Por el momento, Moscú está estudiando "todos los detalles de la propuesta", apuntó Dmitri Peskov, el portavoz presidencial.
Los países que acepten formar parte de la Junta de Paz estarían limitados a mandatos de tres años, salvo que paguen 1.000 millones de dólares cada uno por financiar las actividades de la junta y obtener la pertenencia permanente, según explicó la Casa Blanca. Por el momento, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y su homólogo canadiense, Mark Carney, lo han aceptado. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, dijo que su país estaba "preparado" para aportar su parte, aunque no quedó claro si se refería específicamente a Gaza oa la paz en general. También han recibido la invitación los líderes de países como Francia, Alemania, India y Pakistán.
El órgano más poderoso de la Junta de Paz sería la junta ejecutiva, que formarán el ex primer ministro británico Tony Blair y hombres del círculo cercano de Trump, como el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio; el emisario de la Casa Blanca, Steve Witkoff; y Jared Kushner. La presidiría Trump de forma vitalicia y empezaría abordando el conflicto de Gaza y después se ampliaría para tratar otros conflictos, según un borrador y una copia de la carta a la que ha tenido acceso la agencia Reuters.
La constitución de la comisión para reconstruir la Franja llega después de que el pasado jueves Washington anunciara que había comenzado la segunda fase del acuerdo de alto el fuego, que debería avanzar en el desarme de Hamás, la retirada de fuerzas israelíes y la reconstrucción del enclave palestino. Durante la tregua, que se inició el 10 de octubre, el ejército israelí ha matado a más de 450 personas, incluidos más de 100 niños, según denuncian las autoridades palestinas.