Así ha sido la operación Determinación Absoluta contra Venezuela
La incursión militar, conducida por la misma unidad de élite que capturó a Sadam Husein, se ha hecho aprovechando la noche de luna llena
WashingtonUna intervención militar "quirúrgica" que comenzó pocos minutos después de la una de la madrugada (las ocho de la mañana hora catalana), mientras Caracas y Washington dormían; a excepción del presidente Donald Trump y un grupo de militares y personal de inteligencia, que reseguía todos los movimientos del mando estadounidense que ha logrado capturar al presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. El ataque bautizado como operación Determinación Absoluta sorprendía a la capital venezolana con varias explosiones, principalmente cerca de zonas militares y aeropuertos. "Fue discreta, precisa y se llevó a cabo durante las horas más oscuras del 2 de enero, y fue la culminación de meses de planificación y ensayos. Una operación que, francamente, sólo el ejército de Estados Unidos podía llevar a cabo", ha relatado el general Dan Caine, que preside el Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, durante la rueda de prensa.
El operativo ha requerido la coordinación de los cuerpos de inteligencia, incluida la CIA y la NSA, con varios regimientos del ejército estadounidense, incluida la unidad de élite Delta Force, según confirmaba la cadena CBS. Delta Force es un mando de operaciones especiales centrado en capturar o eliminar objetivos de alto riesgo. Es el mismo grupo militar que se encargó de capturar al dictador iraquí Sadam Husein en el 2003. También ha operado anteriormente en Latinoamérica, participando en la búsqueda del narcotraficante Pablo Escobar y la captura del dictador panameño Manuel Noriega. Junto con la Delta también se han movilizado una docena de helicópteros del 160º regimiento de Aviación de Operaciones Especiales, conocidos también como cazadores nocturnos.
Desde principios de diciembre, momento en el que Trump ya había amenazado con una operación terrestre contra Venezuela, que el mando militar había quedado a la espera de un contexto idóneo para llevar a cabo el ataque. Durante las semanas de Navidad y Año Nuevo los regimientos del ejército se mantuvieron en alerta a la espera de que se cumplieran los requisitos necesarios para asegurar el éxito de la operación y de que Trump diera la orden. El momento clave llegaba esta madrugada, noche de luna de llena, lo que ha permitido una mayor visibilidad nocturna para el operativo. "Los que anoche estaban en el aire sobre Caracas estaban dispuestos a dar la vida por aquellos que estaban en tierra y en los helicópteros", ha remarcado Caine.
En total, según ha expuesto el general, se han movilizado más de 150 aeronaves, incluidos bombarderos, cazas, aviones de inteligencia, reconocimiento, vigilancia y helicópteros. Todo este contingente aéreo despegó desde 20 bases diferentes ubicadas en tierra y también en los portaaviones situados en el hemisferio occidental, después de que el presidente diera luz verde al ejército estadounidense a las 22:46 horas del viernes (las 4:46 de la madrugada en Catalunya).
Pasada la medianoche fue cuando los helicópteros tripulados con los agentes de la Delta Force se movilizaron con un vuelo de baja altura, a tan sólo una treintena de metros sobre el agua. En coordinación con esta unidad, que contaba con la cobertura de aviones de la marina, la armada y el ejército del aire, el Pentágono empezó a trabajar para crear un corredor aéreo en dirección a Caracas. El ataque se centró sobre todo en las instalaciones militares de la capital venezolana para "desmantelar e inutilizar los sistemas de defensa aérea" del país.
El apagón general que se ha producido durante el ataque no era una consecuencia colateral de las explosiones sino que también formaba parte del plan: las fuerzas estadounidenses cortaron el suministro eléctrico de Caracas para poder moverse al abrigo de la noche. Los detalles de cómo se llegó a capturar a Maduro y su esposa siguen sin conocerse, aunque algunas fuentes explican que la ubicación del presidente se logró gracias a un agente de la CIA infiltrado dentro del gobierno venezolano.