Seguridad

El efecto Trump genera otra inquietud en Europa: ¿hay sustituto del poder de disuasión nuclear de los EE. UU.?

Francia ha ofrecido un paraguas de armas atómicas a los aliados europeos, pero la iniciativa presenta retos políticos y técnicos

El submarino nuclear 'Le Téméraire' en la base naval de l'Ile Longue, en Crozon, cerca de la localidad francesa de Brest.
hace 27 min
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BruselasLos aliados europeos se han propuesto alcanzar la independencia militar respecto a los Estados Unidos después de que la administración de Donald Trump haya decidido abandonar la seguridad que les ha brindado desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Están multiplicando el gasto en defensa y las capacidades militares y aprueban iniciativas ambiciosas para potenciar y unificar la industria bélica europea. Aunque los avances sean lentos, la Unión Europea asegura que a medio plazo, hacia 2030, ya habrá conseguido la autonomía militar en capacidades convencionales.

Análisis sobre las opciones nucleares de EuropaSin embargo, entre los aliados europeos comienza a haber movimientos para dejar de estar a merced de la Casa Blanca. El presidente francés, Emmanuel Macron, ofreció un paraguas nuclear a los aliados europeos, y se han adherido un total de seis estados miembros (Alemania, Bélgica, los Países Bajos, Polonia, Suecia, Dinamarca y Grecia) de la Unión Europea y el Reino Unido. Sin embargo, este ofrecimiento tiene trampa y limitaciones técnicas.

En primer lugar, las dificultades políticas. La investigadora Heloise Fayet recuerda en el informe Análisis sobre las opciones nucleares de Europa, realizado para la Conferencia de Seguridad de Múnich, que "muy probablemente" Francia y el Reino Unido continuarán "presentando reticencias" a ceder autonomía en el uso y el desarrollo de sus armas atómicas. De hecho, fuentes diplomáticas de aliados europeos de la OTAN admiten que es un debate creciente dentro del organismo y que se ha llegado a plantear una especie de cofinanciación del poder nuclear de Francia por parte de los socios europeos que lo quieran, pero París se ha negado porque eso supondría una codirección de este armamento y, por tanto, perder soberanía.

Hay que recordar que Francia es el único aliado que no forma parte de los programas nucleares de la OTAN y es históricamente el socio europeo más contrario a la dependencia militar transatlántica. En cambio, los Estados Unidos mantienen una coordinación estrecha con el resto de aliados en este campo y, por supuesto, lideran la estrategia de disuasión nuclear dentro de la Alianza Atlántica.

Además, nada hace pensar a estas alturas que el Pentágono quiera perder este poder sobre los aliados europeos y permita un organismo militar paralelo a la OTAN que, entre otras cosas, una las capacidades nucleares europeas. Fuentes diplomáticas de la OTAN también subrayan que las capacidades nucleares de los Estados Unidos ya están diseminadas por todo el continente europeo y muy bien integradas con los ejércitos europeos, mientras que Francia se mantiene completamente al margen. Esto es visto entre algunos países, según las mismas fuentes, como otra gran complicación a la hora de cobijarse bajo el paraguas nuclear francés –sobre todo a corto y a medio plazo– en un contexto de amenaza rusa.

Demasiado poco poder nuclear

Fuentes diplomáticas de la OTAN también tienen dudas de hasta qué punto son suficientes las capacidades nucleares de Francia para proteger todo un continente. El país francés no tiene a día de hoy ni 300 ojivas nucleares, mientras que China llega a las 600 y tanto Rusia como Estados Unidos superan las 5.000. Por este motivo, recuerdan que París –y los aliados, en caso de que colaboraran– debería hacer una gran inversión en armamento atómico e incrementar de manera sustancial sus capacidades. Aun así, el experto en defensa y seguridad europea del think tank EPC (European Policy Centre) Paul Taylor apunta en una conversación con el ARA que, en términos de disuasión, además del armamento real del que se dispone, es clave la "credibilidad" que puedan tener Francia y el Reino Unido en términos de poder nuclear.

Las mismas fuentes diplomáticas de la Alianza Atlántica también constatan que hay aliados europeos que temen que un incremento de las capacidades nucleares de Francia y el Reino Unido pueda vulnerar el Tratado de No Proliferación Nuclear, y hacer enfadar a potencias extranjeras y provocar una escalada bélica. Hay voces, sin embargo, que lo niegan rotundamente y reivindican el derecho de los aliados europeos a alcanzar un poder de disuasión real e independiente de Estados Unidos.

En este sentido, Taylor apunta que "no tiene sentido" esta limitación a la que apelan algunos aliados europeos y asegura que el Tratado de No Proliferación no incluye un tope para el ejército francés o el británico. Además, Taylor recuerda que los Estados Unidos ya tienen armas atómicas diseminadas por Europa, como en los Países Bajos, Bélgica o incluso Turquía, y que, por tanto, una sustitución de las capacidades nucleares estadounidenses por Francia o el Reino Unido no supondría en la práctica un incremento del armamento atómico operativo.

Sea como sea, Fayet apunta que, a pesar de que a corto plazo Europa no puede prescindir del poder de disuasión nuclear de los Estados Unidos, debe empezar a prepararse para también ser autónoma militarmente en este campo y la opción más factible es contar con un paraguas francés y británico a largo plazo. Y, además, la experta avisa que los dirigentes europeos deben espabilarse porque el distanciamiento transatlántico supone un "riesgo inminente" y puede provocar lo que bautiza como un "vacío de disuasión", cosa que puede envalentonar a los adversarios como el régimen de Vladímir Putin a la hora de plantearse una agresión contra aliados europeos.

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