Las tenazas de 'El Mundo' para extraer a un titular
Cándido Conde-Pumpido se sienta en el sillón del dentista, dispuesto a dejar que El Mundo le arranque un titular. Para realizar la delicada extracción hay una maniobra clara que es limpiar las coronas circundantes, es decir, el contexto. Solo así se logra que el presidente del Tribunal Constitucional, progresista, diga con bombo y platillo en portada: "Quien esté políticamente en contra de la amnistía tiene muchos argumentos para estar". Aún va más allá cuando afirma, en un subtítulo: "Si los ciudadanos no están de acuerdo con la ley de amnistía, les corresponde responder a las elecciones". Si llegan a remover un poco más la tenaza el hombre habría terminado pidiendo directamente el voto para el PP.
Un vistazo al texto de la entrevista muestra cómo la frase de primera página, sin lo que la precede, mueve a equívocos. Conde-Pumpido viene a decir que las objeciones a la ley de amnistía sólo pueden ser políticas, pero no jurídicas. Y, por tanto, que es cuestión de gustos. Esto explica también la frase del subtítulo. Otras mayorías parlamentarias favorecerán la aprobación de leyes en sentido distinto o incluso opuesto. La sopa de ajo de la política y la separación de poderes. Pero expresado así, y puestas las dos frases de lado, parece que él esté en contra de la amnistía y recomiende cambiar de gobierno para arreglar el desbarajuste. Lo mismo ocurre con otro de los subtítulos: "Me parece absolutamente inapropiado que el gobierno insinúe resoluciones del TC favorables a sus intereses". El entrevistador revuelve el instrumental hasta que vuelve a hacerle saltar una pieza de la encía. Porque, antes, el pobre jurista desdentado había denunciado igualmente las fuerzas políticas que le critican. La frase es una defensa de su independencia, pero, ya se sabe, cuando uno sale del dentista con la boca entumecida es fácil que no se le entienda bien.